El comandante de las Fuerzas Militares de Colombia, general Hugo Alejandro López Barreto,anunció su desplazamiento hacia el departamento de Guaviare (sur de Colombia), con el objetivo de verificar la situación de seguridad que se registra en esta región del país.
El alto oficial, en un comunicado publicado en su cuenta de X, ordenó un despliegue máximo de tropas hasta esta parte del territorio colombiano, luego de los enfrentamientos entre las tropas del Ejército Nacional y la estructura Isaías Carvajal, perteneciente a las disidencias de las Farc bajo el mando de Alexander Díaz Mendoza, conocido como alias Calarcá, que dejó un saldo de un militar muerto y nueve heridos.
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“Me dirijo en este momento al departamento de #Guaviare para verificar la situación operacional, fortalecer el dispositivo militar, y supervisar la atención de nuestros uniformados heridos”, indicó el comandante militar en sus redes sociales.
En su mensaje, el general López recalcó que “las Fuerzas Militares mantienen operaciones sostenidas en la región, con el despliegue de unidades de reacción inmediata que refuerzan la ofensiva operacional y fortalecen la protección de la población civil”.
Adicional a ello, el alto oficial reiteró su respaldo a las tropas militares del país y enfatizó en la necesidad de preservar la seguridad de todos los colombianos.
“Reitero mi respaldo absoluto a los soldados de tierra, mar, aire y río que hoy enfrentan con valor a estas estructuras criminales, y reafirmo que no se bajará la guardia hasta neutralizar estas amenazas que afectan la seguridad y la tranquilidad de los colombianos”, puntualizó.
Detalles de los combates
Los hechos se presentaron el sábado 21 de febrero de 2026, en el sector del Caño Macú del municipio de San José del Guaviare (sur de Colombia).
En medio del fuego cruzado murió el soldado profesional Yeudy Osorio Córdoba, mientras que siete soldados profesionales y dos suboficiales resultaron heridos. Todos recibieron evacuación inmediata y atención médica especializada en San José del Guaviare, permaneciendo fuera de peligro, según la institución.
“El Ejército Nacional expresa su más profundo sentimiento de solidaridad y acompañamiento a la familia de nuestro soldado Osorio en este difícil momento. Honramos su memoria, su vocación de servicio y su sacrificio por Colombia, y reafirmamos nuestro compromiso indeclinable con la defensa de la vida, la seguridad y la estabilidad del departamento del Guaviare”, informó la institución castrense en un comunicado.
Para contener la ofensiva armada, el Ejército Nacional envió refuerzos a la zona, con el objetivo de reforzar el dispositivo de seguridad, sostener las acciones operacionales y contrarrestar la capacidad de respuesta del grupo ilegal.
“De manera simultánea,se dispuso el envío de refuerzos militares al sector con el fin de fortalecer el dispositivo de seguridad, sostener la acción operacional y contrarrestar el accionar de esta estructura ilegal", añadió el Ejército.
Paralelamente, las Fuerzas Militares reiteraron su compromiso de continuar con operaciones ofensivas articuladas y permanentes en defensa de la estabilidad territorial y la protección de los habitantes.
Disputas entre grupos armados
En el departamento de Guaviare, los choques armados se han intensificado debido a la puja entre la estructura Martín Villa del Bloque Amazonas, cercana a Iván Mordisco, y la estructura Isaías Carvajal, liderada por alias Calarcá.
Ambas facciones buscan controlar las rutas estratégicas del narcotráfico, lo que agrava la problemática de orden público y convierte a miembros de la fuerza pública en objetivos frecuentes.
Este ataque se produjo en medio de una serie de incidentes recientes que han afectado a las fuerzas armadas en distintos puntos del país, intensificando la preocupación sobre la seguridad de los uniformados y el impacto de los grupos criminales en comunidades civiles.
La situación también revitaliza el debate sobre la capacidad de respuesta de las autoridades frente a las estrategias ofensivas de las facciones armadas, que recurren a tácticas cada vez más sofisticadas e imprevisibles.
Desde 2025, las estructuras criminales asociadas a las disidencias han sostenido una ofensiva en los departamentos de Nariño y Cauca.
Una de las expresiones más agudas de este clima de violencia fue el secuestro de cinco militares, que permanecen retenidos bajo el control del grupo liderado por Néstor Gregorio Vera Fernández, alias Iván Mordisco.