La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea anunció que realizará una vigilancia especial sobre las elecciones al Congreso en Colombia. El seguimiento tendrá un énfasis particular en la asignación de las 16 curules de paz destinadas a las regiones más afectadas por el conflicto armado.
“Primero, vamos a estar particularmente atentos a las elecciones parlamentarias. Las elecciones parlamentarias son de especial interés, porque son las más complejas de todo el proceso y son decisivas”, declaró Esteban González Ponds, jefe de la misión.
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Destacó que, aunque estas elecciones reciben menos atención internacional que las presidenciales, tienen un peso comparable para la vida política del país.
González Ponds subrayó la importancia de las curules de paz, escaños especiales que representan a zonas golpeadas por la violencia. “Que sepan que también vamos a hacer un seguimiento particular de las curules de paz, aun sabiendo que es la última vez que se eligen, conocemos todo lo que se está produciendo alrededor de ellas y vamos a observarlas con especial interés”, agregó.
Sobre el alcance de la observación, recalcó: “Nuestra observación es integral, es de todo el proceso y de todas sus fases. Incluimos, para que no me lo pregunten, aunque igual me lo preguntan lo mismo, pero incluimos... Sí, está incluido en nuestra observación el conteo en mesa, está incluido en nuestra observación el escrutinio y está incluida en nuestra observación la transmisión y publicación de los resultados”. Esto abarca tanto el preconteo durante la jornada electoral como los resultados oficiales derivados del escrutinio.
De acuerdo con González Ponds, uno de los objetivos centrales es analizar con rigor los niveles de transparencia electoral e imparcialidad con que opere la administración. El compromiso, remarcó, es garantizar la confianza del electorado y observar que el proceso respete los estándares institucionales exigidos en unos comicios decisivos para el futuro del país.
“Me pongo unas rancheras, que no me gustan mucho”: Gustavo Petro comparte su anhelo para el día que finalice su gobierno en la plaza de Bolívar
El 19 de febrero, el presidente Gustavo Petro en medio de un discurso, compartió su deseo para el final de su mandato, expresando que le gustaría ver la plaza llena el 7 de agosto de 2026, día en que termina su administración.
Ante los asistentes, declaró: “Para tener esta plaza llena, yo tengo que estar alegre saliendo de allá y lo voy a estar porque me pego una escapada que ni se imaginan”. Añadió que sueña con celebrar ese día especial, incluso tomando una cerveza con algún obrero, acompañados de música: “Me pongo unas rancheras, que no me gustan mucho”.
Petro subrayó que para crear un ambiente festivo el día de su salida será necesario que su programa de gobierno vuelva a ganar en las elecciones presidenciales y se logre “mejorarlo”.
Durante el acto, Petro reafirmó su decisión de mantener el salario mínimo en $2.000.000 para 2026, en respuesta a la suspensión provisional dictada por el Consejo de Estado. La administración justificó el nuevo decreto asegurando que cumple los requisitos técnicos exigidos y remitió el texto para revisión del tribunal. El presidente insistió en que no habrá retroceso respecto al aumento salarial, señalando que los estudios técnicos avalan la decisión y que el decreto enviado responde a las observaciones legales planteadas.
Por su parte, el Consejo de Estado deberá determinar si las modificaciones en el decreto sobre el salario mínimo satisfacen los criterios técnicos, luego de que la suspensión inicial señalara que el documento privilegiaba argumentos del “salario vital” en lugar de indicadores como el producto interno bruto (PIB), la productividad y la inflación.