El proceso de diálogo entre el gobierno del presidente Gustavo Petro y el Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), conocido como Clan del Golfo, atravesó una nueva crisis luego de la reunión del mandatario con Donald Trump en la Casa Blanca.
La supuesta promesa de capturar a alias Chiquito Malo desató la molestia del grupo armado y derivó en una suspensión temporal de su participación en la mesa.
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Según reveló Revista Semana, la organización consideró como una ofensa el anuncio relacionado con su máximo cabecilla y decidió levantarse de la negociación.
La reunión sostenida en la Casa Blanca entre Gustavo Petro y Donald Trump, junto con versiones sobre un supuesto compromiso del Gobierno de detener a alias ‘Chiquito Malo’, máximo líder del Clan del Golfo, habría desencadenado la salida temporal de esa estructura armada del proceso de paz, al considerar el señalamiento como una provocación.
De acuerdo con la información conocida por la revista, las tensiones se superaron este martes luego de que los delegados de la Casa de Nariño aceptaran nuevas condiciones planteadas por el grupo ilegal.
Según el informe, las tensiones se habrían superado luego de que los representantes de la Casa de Nariño, al parecer, aceptaran cumplir una serie de exigencias poco comunes planteadas por el grupo armado ilegal que, según las mediciones más recientes de las Fuerzas Militares, cuenta con el mayor número de integrantes en armas.
La primera condición estuvo relacionada con la identidad pública de la organización. El grupo pidió que el Gobierno y las Fuerzas Militares dejaran de llamarlo Clan del Golfo y utilizaran exclusivamente el nombre Ejército Gaitanista de Colombia (EGC).
Este cambio de denominación no es menor: en el marco del proceso, el reconocimiento como EGC tiene implicaciones políticas y simbólicas, al apartarse del rótulo con el que históricamente ha sido identificado como estructura narcotraficante.
La segunda exigencia giró en torno a la situación de alias ‘Chiquito Malo’, también conocido como ‘Javier’. El grupo solicitó que dejara de ser considerado un objetivo de alto valor para las autoridades. Esa categoría había sido reiterada públicamente por el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, tras la reunión entre Petro y Trump en Washington, cuando recordó la vigencia de una recompensa por información que facilitara su captura.
En su momento, el jefe de la cartera de Defensa escribió en su cuenta de X: “Recompensa hasta $ 5.000 millones. Orden de captura vigente. La suspensión de esta orden se aplicaría únicamente durante el desplazamiento de los integrantes del grupo armado organizado hacia la Zona de Ubicación Temporal (ZUT), conforme a la resolución 274 del 24 de diciembre de 2025, expedida por el Consejero Comisionado para la Paz”.
Ahora, el Clan del Golfo habría celebrado lo que considera un giro en el tratamiento oficial. En un mensaje difundido en su cuenta de X, la organización afirmó: “Las recientes actuaciones del Ministerio de Defensa Nacional de Colombia, en lo concerniente al respeto por nuestra identidad como Ejército Gaitanista de Colombia, y la decisión de retirar la consideración de ‘objetivo de alto valor’ a nuestro comandante en jefe, ‘Javier’, así como la pronta y eficaz reacción de los países mediadores para superar este impase, nos permiten informar que, en común acuerdo con la Consejería Comisionada de Paz, hemos decidido levantar la suspensión temporal del proceso de paz”.
El grupo, además, ha hecho seguimiento a las declaraciones públicas de las Fuerzas Militares. De acuerdo con la información revelada, cuando en pronunciamientos oficiales se utiliza el nombre Clan del Golfo, se pone en conocimiento del delegado del Gobierno en la mesa para advertir sobre lo que consideran incumplimientos.
Con la superación de este episodio, el proceso de paz retoma su curso en medio de un contexto sensible, marcado por la presión internacional en materia de lucha contra el narcotráfico y por el delicado equilibrio entre las acciones de seguridad del Estado y las concesiones necesarias para mantener abierta la negociación.