Tras la muerte de Kevin Acosta, un niño de siete años diagnosticado con hemofilia, la Nueva EPS emitió un comunicado detallando las causas del fallecimiento y el manejo del tratamiento que debía recibir periódicamente.
La familia del menor había denunciado irregularidades relacionadas con el suministro de medicamentos y los traslados hospitalarios, aspectos que consideraron determinantes en el desenlace.
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La madre del niño, Catherine Pico, relató que Kevin sufrió una caída mientras montaba bicicleta cerca de su casa, lo que le provocó una hemorragia que, debido a su condición, se complicó rápidamente.
“No murió por un golpe, él murió por falta de un medicamento, mas no por el golpe”, aseguró Pico a varios medios de comunicación, agregando que al ser remitido a Pitalito, en Huila, no recibió el medicamento que necesitaba y debió esperar 24 horas mientras se gestionaba un traslado hacia Bogotá, ciudad a la que finalmente llegó, aunque ya era demasiado tarde.
Pronunciamiento de la EPS
En el comunicado, Nueva EPS indicó que suministró el medicamento especial a Kevin Arley Acosta hasta diciembre de 2025, y reconoció que el cambio de municipio generó un retraso en la aplicación del ciclo mensual del medicamento. La entidad agregó que, tras el accidente, activó un traslado aéreo y el manejo en Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
La EPS señaló que la causa principal del fallecimiento fue un trauma craneoencefálico severo derivado de la caída en bicicleta y que el dictamen definitivo está pendiente de los resultados de la necropsia. La familia, por su parte, mantiene su denuncia de negligencia, argumentando que la falta de medicación y la demora en la atención agravaron la situación.
El caso ha generado atención mediática y ha puesto sobre la mesa cuestionamientos sobre la gestión de tratamientos críticos en pacientes pediátricos con enfermedades crónicas dentro del sistema de salud colombiano. Frente a este escenario, diversas asociaciones médicas se han pronunciado exigiendo al Gobierno garantizar el acceso oportuno de los pacientes con enfermedades raras y/o graves a los tratamientos.
La Asociación Colombiana de Sociedades Científicas envió una carta abierta dirigida al Ministerio de Salud y Protección Social, la Superintendencia Nacional de Salud, EPS, Congreso de la República, Defensoría del Pueblo y opinión pública, en la que manifestó su preocupación por la situación crítica que enfrentan los niños y adolescentes con hemofilia y otros trastornos raros de la coagulación en Colombia.
Según la asociación, en el país existen más de 6.000 personas diagnosticadas con coagulopatías, incluyendo más de 3.200 pacientes con hemofilia y un número importante de niños con trastornos raros de la coagulación. Estas enfermedades pueden generar hemorragias graves, discapacidad permanente e incluso la muerte cuando no se garantiza un tratamiento adecuado y oportuno.
Los especialistas de la Asociación Colombiana de Hematología y Oncología Pediátrica (Achop) señalaron que “la profilaxis con estos medicamentos permite que los niños, niñas y adolescentes desarrollen su proyecto de vida en condiciones equiparables a las de cualquier otro menor. Negar el acceso, interrumpir el suministro o estructurar, promover o tolerar prácticas que generen demoras injustificadas en su entrega constituye una vulneración directa de los derechos fundamentales a la vida, a la salud y a la dignidad humana”.
En la carta de varias sociedades médicas se solicitó de manera urgente: garantizar el suministro continuo e ininterrumpido de los factores de coagulación, intensificar la inspección y vigilancia sobre las EPS, priorizar a los niños con hemofilia como población vulnerable y establecer mesas técnicas con participación de sociedades científicas, asociaciones de pacientes y autoridades sanitarias para identificar causas estructurales y adoptar soluciones sostenibles.
“Cada episodio de sangrado prevenible representa una falla del sistema. Cada retraso en la entrega de medicamentos deja una huella física y emocional en un niño y su familia”, concluye el comunicado de las asociaciones, recordando la necesidad de acción inmediata para proteger la vida y la salud de estos pacientes.