Los líderes y dueños de pequeñas y medianas empresas (pyme) en Colombia cerraron 2025 y empezaron 2026 con una mezcla de prudencia y determinación.
Así lo refleja el más reciente Índice de Confianza Empresarial de Vistage Colombia, que mide las expectativas de entre 80 y 120 empresarios del segmento y que muestra un optimismo firme en el desempeño propio, aun en medio de mayores riesgos macroeconómicos.
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De acuerdo con el estudio, 72,8% de los empresarios proyecta un aumento en su facturación durante los próximos 12 meses, mientras que 19,8% prevé estabilidad y solo 7,4% anticipa una reducción.
Durante el cuarto trimestre de 2025, el índice mostró una visión más cauta frente al entorno económico en comparación con el trimestre anterior. Sin embargo, la confianza en variables internas como ventas, rentabilidad y sostenibilidad se mantiene sólida, lo que sugiere, según el informe, una lectura más racional y selectiva del contexto, propia del cierre de año.
Más cautela frente a la economía, pero no frente al negocio propio
En cuanto a las perspectivas generales del país, el panorama es más dividido. Solo 29,6% de los empresarios considera que la economía mejorará en los próximos 12 meses, mientras que 28,4% cree que se mantendrá estable y 34,6% anticipa un deterioro. Esta última cifra refleja un aumento en la percepción del riesgo macroeconómico.
Pese a ello, la confianza en la gestión interna permanece fuerte. Como explicó Fernando Descotte, CEO de Vistage Colombia, en declaraciones recogidas por La República, “Lo más potente del informe es que, aun con ruido político y presión de costos, los CEOs confían en sus propias empresas. Hay convicción en la capacidad de ejecutar, adaptarse y sostener resultados. La facturación y las utilidades siguen proyectándose al alza, no por inercia, sino por disciplina: mejor gestión, foco en márgenes y propuestas de valor más sólidas”.
Esta combinación de escepticismo frente al entorno y confianza en la ejecución interna sugiere según Descotte una transición desde expectativas de recuperación hacia una fase de consolidación, en la que el crecimiento dependerá más de la eficiencia y la estrategia que del impulso macroeconómico.
Inversión y precios: eficiencia como palabra clave
El comportamiento de la inversión también refleja esa prudencia estratégica. El 46,9% de los líderes empresariales espera que la inversión en activos fijos aumente durante lo corrido del año, mientras que 34,6% considera que se mantendrá en niveles similares y 18,5% prevé una disminución.
Las decisiones de inversión están enfocadas principalmente en productividad, eficiencia y sostenibilidad. Más que expansiones agresivas, el informe revela que las empresas priorizan fortalecer su estructura y mejorar márgenes, en un contexto de mayores costos laborales y operativos.
Durante el cuarto trimestre, además, los empresarios mostraron mayor cautela frente a los precios, en medio de la discusión del salario mínimo para 2026. Un 25% anticipa alzas, impulsadas por el incremento de costos, aunque la mayoría prevé ajustes moderados para evitar impactos bruscos en el consumidor final. La estrategia dominante apunta a proteger la demanda sin sacrificar rentabilidad.
Empleo: estabilidad como prioridad en 2026
En materia laboral, el informe señala una postura más equilibrada. El 44,4% de las compañías prevé mantener estable su planta de personal en los próximos 12 meses, mientras que 39,5% proyecta aumentarla y 16% anticipa una disminución.
Aunque la generación de empleo continúa siendo una prioridad, el enfoque para 2026 estará marcado por la cautela. Las empresas buscarán sostener sus equipos de trabajo y realizar contrataciones selectivas, alineadas con objetivos de eficiencia y crecimiento sostenible.
En conjunto, los resultados del Índice de Confianza Empresarial muestran que las pymes colombianas enfrentaron el cierre de 2025 con una visión realista del entorno, pero sin renunciar al crecimiento.