En la mañana del lunes 9 de febrero, un vuelo ambulancia que despegó de Popayán con destino a Cali sufrió una emergencia al precipitarse a tierra.
De acuerdo con las primeras versiones, la aeronave de la empresa SOLAIR S.A.S salió a las 9:22 a. m., 28 minutos mas tarde, la emergencia habría ocurrido a las 9:50 a. m. en inmediaciones al aeropuerto de Cali, en medio de un cultivo de caña.
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A través de un comunicado, la Aerocívil informó que “la aeronave de matrícula HK-4754, tipo PA-34, que cubría la ruta Popayán-Cali, sufrió un accidente aproximadamente a cinco millas antes del umbral de la pista del Aeropuerto Internacional Alfonso Bonilla Aragón, en la ciudad de Cali".
La entidad afirmó que “a bordo de la aeronave se encontraban cuatro personas: el piloto, el copiloto, un médico y un profesional en Atención Prehospitalaria (APH). Se confirma que todos los ocupante resultaron ilesos y que, al momento del incidente, no se transportaba ningún paciente”.
La Aeronáutica indicó que de manera inmediata, fueron activados los equipos de Búsqueda y Rescate (SAR), así como unidades del Cuerpo de Bomberos del área “los cuales se encuentran arribando a la zona del accidente con el fin de brindar apoyo y asegurar el área”.
Finalmente, la entidad confirmó que el personal de la Dirección Técnica de Investigaciones “se encuentra en desplazamiento hacia el lugar del suceso para adelantar las labores de verificación e investigación correspondientes, de conformidad con los protocolos establecidos”.
Con este incidente, serían tres accidentes aéreos que se han presentado durante los días transcurridos en el 2026.
Detalles del accidente de la avioneta de Satena que se estrelló en Norte de Santander: piloto habría intentado una maniobra antes del siniestro, según Aerocivil
Quince personas murieron cuando un Beechcraft 1900 de la empresa Satena cayó en una colina de la región del Catatumbo, en Norte de Santander, el 28 de enero de 2026. El siniestro, que se produjo a mitad de la ruta entre Cúcuta y Ocaña, involucró a trece pasajeros y dos tripulantes que perdieron la vida.
Campesinos de Curacica, zona rural del municipio de La Playa, fueron los primeros en reportar el hallazgo de los restos dispersos del avión en la cima de la montaña. Equipos de emergencia y miembros del Grupo de Búsqueda y Rescate Aeronáutico de Colombia (Brac) recuperaron fragmentos del aparato y pertenencias de los pasajeros esparcidas entre los arbustos.
El coronel Álvaro Bello, director de investigaciones de la Aerocivil, expuso ante Blu Radio que el análisis inicial del sitio arrojó una revelación inesperada: “No hay una colisión frontal contra el terreno, sino que efectivamente nos da un indicio de que podría haber un intento de alguna maniobra final antes de la colisión como tal”.
La huella del impacto, localizada a 150 metros por debajo de la cima y desplazada en la ladera, refuerza la hipótesis de una posible acción evasiva por parte de la tripulación.
La investigación técnica se centra en la descarga y análisis de la grabadora de voces en cabina (CVR) y del registrador de datos de vuelo (FDR). Sin embargo, el proceso enfrenta demoras porque la CVR sufrió daños por la fuerte desaceleración del impacto, lo que podría dificultar la recuperación de información esencial sobre los momentos finales del vuelo.
El coronel Bello detalló que la Aerocivil no descarta escenarios novedosos: “Estamos mirando fenómenos como el jamming (corte de señal) o el spoofing, este último referido a una interferencia cibernética que podría engañar a los pilotos sobre su ubicación real”. Aun así, la autoridad aclaró que no existe evidencia de interferencia ilícita ni indicios de atentado contra la aeronave.
La Aerocivil también confirmó que la empresa Satena tenía toda la documentación de aeronavegabilidad y las autorizaciones en regla. El avión acumulaba 32 mil horas de vuelo y la ruta suele completarse en 25 minutos. El último contacto se registró cuando habían pasado 12 minutos desde el despegue.