El asesinato de Juan Santiago Gallón Henao (62 años) en la región del Valle de Toluca representa un nuevo episodio en la trayectoria de este excapo colombiano que deja varios detalles inéditos hasta el momento y como parte de las pesquisas que buscan determinar de quién provino la orden de acribillarlo.
El narco era conocido a nivel internacional por su implicación en el crimen del futbolista antioqueño y recordado como ídolo de la Selección Colombia y Atlético Nacional, Andrés Escobar.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
De acuerdo con un informe del diario El Tiempo, Gallón había conseguido establecerse en México tras su paso por la justicia colombiana, manteniéndose bajo la atención de las autoridades debido a información sobre sus actividades en territorio mexicano.
El cuerpo de Gallón permanece en México, mientras su tercera pareja, la colombiana Yina Marcela Ocampo Barrera, inició los trámites legales para trasladar el cadáver a Colombia, según constató con las autoridades el mismo diario bogotano.
El crimen de Gallón Henao se produjo, de acuerdo con los reportes disponibles, en un territorio controlado por la Familia Michoacana, así se le conoce a una organización criminal liderada por José Alfredo Hurtado Olascoaga, alias Fresa.
Este sujeto no es un criminal cualquier, pues es uno de los narcotraficantes más influyentes de México.
Por este motivo, y en abril de 2025, Estados Unidos ofreció una recompensa de hasta USD 8 millones por información que conduzca a la captura de “Fresa”, de su hermano José Alfredo Hurtado Olascoaga (alias Pez) y de otros líderes de la organización, señalan documentos federales.
El mismo medio local confirmó que, a pesar de la presión internacional y los operativos en su contra, alias Fresa conserva una fuerte presencia local, llegando incluso a asistir en público a eventos multitudinarios, algo impensado para muchos narcos invisibles y pesos pesados en el mundo del narcotráfico.
El impacto internacional de la familia Michoacana se refleja en las cifras atribuidas a la organización por los expedientes que manejan las máximas autoridades de los Estados Unidos: a “Fresa” y su combo se les acusa de transportar cada año más de 39 toneladas métricas de metanfetaminas, 12 toneladas de cocaína y otras 12 toneladas de heroína hacia Estados Unidos.
Siete meses antes del asesinato de Gallón, la supuesta pareja de Fresa fue detenida en el Estado de México (Edomex), lo que puso nuevamente en el radar de las autoridades la operatividad y alcance de la organización.
Gallón Henao, cuya historia criminal fue conocida en el ámbito internacional tras la muerte de Escobar, había ingresado a México hace al menos dos años atrás, es decir desde 2023.
Antes de su llegada, el excapo colombiano permaneció durante poco tiempo en prisión tras ser vinculado a un caso de tráfico de cocaína camuflada en comida para perros; su excarcelación fue consecuencia del vencimiento de términos judiciales, indicó el mismo periódico colombiano.
Asimismo, y como precisó el periodista Daniel Coronell (Caracol Radio), Gallón realizó trámites legales y llegó a obtener residencia formal en México.
Sobre la repatriación de los restos, el mismo diario menciona que Ocampo Barrera, quien fue la tercera esposa de Gallón mediante un casamiento que se llevó a cabo el 2 de abril de 2023 en el consulado colombiano en México, mantiene activos los trámites correspondientes.
Las cuentas pendientes y la relación de la mafia irlandesa Clan Kinahan con el crimen de Santiago Gallón Henao
En Medellín, bajo su nombre habían estado registrados un par de establecimientos comerciales, los cuales se cancelaron a finales de 2025 coincidiendo con el asentamiento definitivo de la pareja en México.
Las autoridades colombianas reiteraron al mismo periódico que Gallón había vuelto a capturar su atención a raíz de información que les llegó relacionada con sus actividades en Norteamérica.
Pero la muerte de Gallón Henao en México, que además del narcotráfico estuvo ligado a negocios de ganadería y construcción, abrió de nuevo una trama de deudas sangrientas entre cárteles latinoamericanos y europeos, con posibles ramificaciones que se extienden a la poderosa organización irlandesa conocida como Clan Kinahan.
Aunque las autoridades mexicanas aún no han identificado a los autores del crimen, ocurrido en el municipio de Huixquilucán, Estado de México, agencias de seguridad colombianas no descartan que el asesinato guarde relación con una vendetta forjada tras la brutal muerte de un emisario irlandés en Antioquia años atrás, destacó el diario El Colombiano de Medellín.
La hipótesis de una represalia internacional cobró fuerza después del hallazgo del cadáver de Joseph Francis Moore, alias Packie, el 2 de mayo de 2017 en jurisdicción del municipio de Caldas, Antioquia, Colombia.
El mismo diario regional menciona que el cuerpo de Moore fue encontrado desnudo, con las extremidades atadas y la cabeza envuelta en cinta adhesiva, mientras que sus prendas de vestir aparecieron en una bolsa plástica cercana.
Entre los tatuajes de “Packie”, los investigadores hallaron una bandera de Irlanda, dato que condujo a la colaboración entre la Policía colombiana y sus homólogos irlandeses.
Meses después, identificaron a Moore como un traficante al servicio del Clan Kinahan, con residencia permanente en España y conectado a operaciones de tráfico de cocaína entre Colombia, la península ibérica, Reino Unido y Europa Central.
La operación que salió mal entre narcos y habría sido el detonante de la vendetta por parte del Clan Kinahan
El antecedente de la disputa que selló el destino de Gallón Henao se remonta a febrero de 2016, cuando autoridades europeas incautaron 130 kilos de cocaína en el puerto de Valencia, España, y desmantelaron un laboratorio en el que hallaron otros 300 kilos del alcaloide.
The Grey Man (el hombre gris), nombre con el que el grupo irlandés identificaba a William Rafael Vargas Maestre, coordinador colombiano de la operación, fue capturado durante el operativo.
La pérdida del cargamento y del laboratorio desató una disputa entre el clan europeo y la familia Gallón Henao de Medellín, agregó el mismo medio regional, al explicar que para ocultar la actividad ilegal, usaban supuestos negocios de minería de carbón en Amagá como fachada para el envío de droga en contenedores a Europa.
De acuerdo con el testimonio de un allegado al círculo de “Packie” y transmitido a las autoridades dublinesas, Moore viajó a Medellín presionado por el Clan Kinahan para negociar con los colombianos tras la pérdida del alijo.
Gallón Henao reclamó el pago de la mercancía, pero Daniel Kinahan, líder del clan irlandés, se negó a asumir la deuda por un cargamento que no llegó. La tensión escaló hasta las amenazas de muerte y el envío de Moore, cuyo final violento selló el conflicto.
Tras la muerte de Moore, la prensa irlandesa con The Irish Sun a la cabeza, señaló a los hermanos Pedro y Juan Santiago Gallón Henao como sospechosos.
El fiscal encargado en Caldas, admitió al mismo diario de Medellín: “Yo no tengo muchas evidencias, pero esta es una simple Fiscalía local, aquí no tenemos herramientas para esclarecer un caso así”. El expediente pasó entonces a Bogotá, sin que se registraran avances destacados hasta el presente.
El historial judicial de Gallón Henao revela una red de alianzas y conflictos criminales.
Estuvo implicado, aunque nunca fue condenado, en el asesinato del futbolista Andrés Escobar en 1994, y purgó tres años de prisión por financiar grupos paramilitares en el suroeste antioqueño.
Además, participó en la estructura de la polémica organización Convivir Cóndor en los años noventa y fue incluido por el gobierno de Estados Unidos en la Lista Clinton en 2015, acusado de lavar dinero para la organización criminal “la Oficina”.
También fue arrestado en 2018 en Cúcuta, bajo cargos de financiar exportaciones de cocaína desde puertos del Caribe hacia Europa y Estados Unidos, presuntamente ocultando el narcótico en insumos veterinarios y carbón.
En ese mismo proceso fue implicado el ciudadano inglés Andrew Mark Deamer, alias el Mono, capturado en Antioquia.
Tras obtener la libertad por vencimiento de términos, Gallón Henao se trasladó a México, donde diversificó sus inversiones en ganadería y construcción junto a empresarios de China, como señalan fuentes de su entorno, hasta que el 4 de febrero fue atacado luego de descender de su vehículo en un restaurante (cadena de comida rápida Vips) del sector Magnicentro, y aunque fue trasladado a un hospital, no sobrevivió.
Por el lado del Clan Kinahan, se tiene conocimiento de que su influencia se extiende desde Irlanda y España hasta Dubái y con alianzas en carteles mexicanos, es hoy uno de los objetivos prioritarios de la DEA, el FBI y Europol.
Aunque la participación directa de la organización en el crimen de Gallón Henao sigue sin comprobarse, no está descartada una vendetta ejecutada nueve años después de la afrenta.