Goldman Sachs prende alarmas en Colombia y advirtió que la tasa del Banco de la República no es suficiente

La firma ve riesgos persistentes de inflación y no descarta nuevas alzas de tasas para anclar las expectativas de precios

El reciente aumento de 50 puntos básicos en la tasa de interés fue más agresivo de lo esperado pero aún no logra frenar el deterioro de las expectativas de inflación en Colombia - crédito Europa Press

El debate sobre si la política monetaria está siendo lo suficientemente dura volvió a instalarse en el centro de la discusión económica en Colombia. Goldman Sachs puso sobre la mesa una advertencia clara, la tasa de interés del 10,25% fijada por el Banco de la República no alcanzaría para frenar las presiones inflacionarias que hoy enfrenta el país.

En un reporte citado por Bloomberg Línea, la firma financiera sostuvo que, aunque el reciente aumento fue más agresivo de lo que el mercado anticipaba, con un alza de 50 puntos básicos, el nivel actual de la tasa seguiría siendo insuficiente frente al deterioro de las expectativas de inflación. El análisis apunta especialmente al impacto que tuvo el incremento del salario mínimo sobre la dinámica de precios.

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El incremento del salario mínimo ha tenido un impacto significativo en la dinámica de precios y las presiones inflacionarias, según el análisis de Goldman Sachs - crédito Colprensa

Según Goldman Sachs, el movimiento del Emisor respondió más a una necesidad de enviar una señal contundente que a un ajuste definitivo del ciclo monetario. En palabras de Santiago Téllez, economista de la firma, “la fuerte subida de tasas buscaba principalmente anclar las expectativas de inflación en un horizonte coherente con el retorno de la inflación al rango meta de 3 ± 1% para finales de 2027”.

El propio Banco de la República reconoció que el panorama se volvió más complejo. Durante la rueda de prensa posterior a la última decisión de la Junta Directiva, el gerente Leonardo Villar confirmó que las proyecciones de inflación para el cierre de 2026 se ajustaron al alza, pasando de 4,1% a 6,3% en los escenarios más recientes.

Este cambio no es menor. Refleja que los choques inflacionarios no se están disipando con la velocidad esperada y refuerza la idea de que el control de precios podría tomar más tiempo. Para los analistas de Goldman Sachs, este contexto justifica que la política monetaria se mantenga restrictiva por un periodo más prolongado.

Goldman Sachs advierte que la tasa de interés del 10,25% del Banco de la República de Colombia resulta insuficiente para contener las presiones inflacionarias - crédito Europa Press

El informe también señaló que, por ahora, el Banco de la República opto por mantener un discurso prudente sobre los siguientes pasos. “La orientación futura fue abierta, sin ninguna indicación explícita sobre la magnitud del próximo movimiento”, señaló la entidad, dejando claro que las decisiones dependerán de cómo evolucionen los datos de inflación y actividad económica en los próximos meses.

En su escenario base, Goldman Sachs plantea que, si la inflación no converge de acuerdo con las nuevas proyecciones oficiales, la autoridad monetaria podría verse obligada a seguir subiendo la tasa de interés. El banco de inversión no descarta incrementos adicionales de 50 puntos básicos en marzo y otro ajuste similar más adelante, lo que llevaría la tasa de referencia hasta 11,25% hacia finales de 2026.

Este escenario estaría ligado, principalmente, a la persistencia de riesgos inflacionarios y a la necesidad de evitar que las expectativas se desanclen. De acuerdo con el reporte, la decisión reciente refleja “una sensación de urgencia para abordar el repunte de las expectativas de inflación tras el anuncio del salario mínimo”, aunque esa urgencia podría moderarse si las señales comienzan a mejorar.

La incertidumbre sobre futuros incrementos en la tasa de interés persiste, ya que el Banco de la República mantiene un discurso prudente sobre próximos movimientos - crédito iStock

Un entorno de tasas altas por más tiempo tiene implicaciones directas sobre el crédito, el consumo y la inversión. Para hogares y empresas, el costo de endeudarse seguiría elevado, lo que podría enfriar la demanda interna en un momento en el que la economía ya muestra señales de desaceleración.

Sin embargo, desde la óptica de la política monetaria, ese enfriamiento es parte del ajuste necesario para contener los precios. La discusión, entonces, gira en torno al equilibrio entre controlar la inflación y evitar un freno excesivo de la actividad económica.

En el mercado financiero, el mensaje de Goldman Sachs refuerza la percepción de que el ciclo de tasas altas aún no ha terminado. Los inversionistas siguen atentos tanto a los datos de inflación como a las señales que envíe la Junta Directiva del Banco de la República en sus próximas reuniones.

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