En redes sociales está circulando el video de un vuelo de Satena entre San Andrés y Providencia que experimentó complicaciones al intentar aterrizar en el aeropuerto El Embrujo.
Fuertes vientos, presentes en el archipiélago desde el viernes 30 de enero, impidieron la llegada segura de la aeronave.
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Testigos captaron en video el momento en que una ráfaga sacudió el avión justo antes de tocar pista. Ante esta situación, el piloto optó por abortar el aterrizaje, levantar la aeronave y retornar a San Andrés, priorizando la seguridad de los pasajeros y la tripulación.
El trayecto, que usualmente toma 25 minutos, se prolongó hasta superar la hora. Usuarios en redes sociales compartieron imágenes de la maniobra y relataron la tensión vivida a bordo.
Las autoridades han instado a la comunidad y a los viajeros a mantenerse atentos a los reportes meteorológicos, ya que las condiciones adversas podrían persistir en la región.
El Aeropuerto El Embrujo en la isla de Providencia es conocido por tener una de las pistas más cortas entre los aeropuertos regionales de Colombia. Esta característica limita el tipo de aviones que pueden operar: solo es posible recibir aeronaves con un máximo de 20 pasajeros.
El avión de mayor tamaño que ha aterrizado hasta la fecha es el Dornier 328. Tales limitaciones hacen que cada aproximación sea un desafío para los pilotos, especialmente bajo condiciones meteorológicas adversas.
El fenómeno registrado en el video, según detallaron expertos, obedece al desplazamiento de masas de aire frío asociadas a sistemas de alta presión en el Golfo de México y la presencia de frentes estacionarios en el área. Este patrón genera cambios drásticos en el clima insular y complica aún más las ya restringidas operaciones aéreas.
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) ha explicado que, durante los primeros días del año, los frentes fríos del hemisferio norte pueden avanzar hasta la zona tropical y alcanzar el mar Caribe colombiano, trayendo consigo lluvias, nubosidad, vientos fuertes y tormentas eléctricas.
Según el Ideam, estos frentes fríos se caracterizan por ser “sistemas meteorológicos que están compuestos por masas de aire más frías que vienen desplazándose hacia zonas más cálidas y generan una ‘zona frontal’”.
El meteorólogo Max Enriquez aportó detalles sobre el origen de los vientos que afectan la operación aérea en la zona: “El orígen de los vientos Alisios está centrado en la Florida-EEUU, donde un sistema de alta presión se impone. El frente en su parte baja, del Caribe, está estacionario, dando lugar a un sistema de baja presión, que significa más lluvias en nuestra región Caribe”.
La interacción de estos sistemas modifica la presión atmosférica, la temperatura del aire y la velocidad y dirección del viento.
El video viral ha generado cientos de comentarios y análisis en redes sociales. Algunos usuarios resaltaron la dificultad de la maniobra: “Dios santo donde toque la pista a esa velocidad, otra historia se contaba”, mientras que otros elogiaron la reacción del piloto: “Brutal el Windshear el piloto controló y realizó un excelente Go around”.
También hubo quienes destacaron la técnica necesaria: “El aterrizaje no puede ser tan brusco, se debe tener una velocidad mínima para hacerlo y una inclinación positiva del avión y en el video está todo lo contrario”.
La maniobra brusca observada en el video, según explicaron algunos usuarios, se debió al Windshear, es decir, a un cambio repentino en la velocidad y/o dirección del viento en distancias cortas. Este fenómeno puede presentarse a cualquier altitud y manifestarse tanto en el plano vertical como en el horizontal, y representa un riesgo significativo en operaciones de despegue y aterrizaje.
En medio de la conversación digital, también surgieron voces que reconocieron la prudencia del piloto: “Maniobra rápida y a discreción del Piloto si las condiciones no permiten aterrizajes!! Bien...”.
La situación actual deja en evidencia cómo la combinación de infraestructura limitada y condiciones naturales extremas puede poner a prueba tanto a pilotos como a pasajeros, en una de las rutas aéreas más complejas del Caribe colombiano.