El comportamiento de los precios en Colombia podría iniciar el año con un nuevo impulso alcista. Según la encuesta de analistas del mercado financiero realizada por Citi, la inflación anual para enero se ubicaría en 5,4%, resultado que confirmaría un distanciamiento del rango objetivo del Banco de la República, fijado entre 2% y 4%.
El resultado proyectado por el sondeo, que recopila estimaciones de 25 participantes del mercado, implicaría un incremento frente al cierre del año pasado, cuando el indicador se situó en 5,1%. De concretarse ese escenario, el inicio del calendario económico estaría marcado por una aceleración cercana a 30 puntos básicos en el costo de vida.
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Dentro de las estimaciones recopiladas en la encuesta financiera de Citi, el pronóstico más elevado fue presentado por el Banco Popular, que anticipa una inflación de 5,73%. En la parte alta del rango también aparecen BTG Pactual, con una proyección de 5,69%; Positiva, con 5,64%; el propio Citi, con 5,59%; y el banco Itaú, con 5,57%.
En contraste, el sondeo muestra que el Banco de Occidente registró la previsión más moderada entre los analistas consultados, al estimar un dato de 5,16%. En ese grupo también figuran Corficolombiana y Aval Asset Management, ambos con 5,23%, seguidos por el Banco Agrario, con 5,28%, y Skandia, con 5,29%.
Expectativas que siguen presionando la política monetaria
Las proyecciones recogidas en la encuesta de Citi no solo evidencian presiones en el corto plazo. El documento también señala que las expectativas inflacionarias para el cierre de 2026 se ubicarían en 6,39%, lo que mantendría el indicador por fuera del rango meta del banco central.
Este panorama se conoce pocos días después de que el Banco de la República decidiera aumentar su tasa de interés de referencia en 100 puntos básicos, llevándola a 10,25%, en respuesta a un escenario en el que las perspectivas inflacionarias continúan elevadas.
Según analistas citados por el medio La República, el ajuste de la autoridad monetaria responde al deterioro de las expectativas de inflación no solo en el corto plazo, sino también en horizontes de uno y dos años, lo que refuerza la necesidad de mantener una política restrictiva para contener los precios.
El cambio de rumbo del banco central se produce luego de un periodo en el que la tasa de referencia venía mostrando reducciones graduales desde 2023, proceso que quedó suspendido ante el repunte de las presiones inflacionarias y el riesgo de desanclaje en las expectativas del mercado.
El salario mínimo y los ajustes de comienzos de año
Los analistas también identifican factores estructurales que explicarían el comportamiento de la inflación durante los primeros meses del año. De acuerdo con expertos citados por el medio, el aumento del salario mínimo registrado al cierre del año anterior podría ser uno de los elementos con mayor incidencia en la variación del índice de precios.
Entre los rubros que suelen mostrar incrementos en el arranque del calendario económico se encuentran transporte, restaurantes y hoteles, así como alimentos, sectores que tradicionalmente registran ajustes tarifarios en enero y que podrían amplificar el impacto del alza salarial.
Los especialistas también advierten que el aumento del salario mínimo tiene efectos transversales en la economía, al influir en costos laborales, arrendamientos, actividades comerciales y servicios intensivos en mano de obra, lo que termina trasladándose gradualmente al consumidor final.
El dato oficial de inflación será revelado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) el próximo 6 de febrero, cifra que permitirá confirmar si el costo de vida continúa mostrando señales de presión y si el banco central deberá mantener o intensificar su estrategia para controlar el avance de los precios en la economía colombiana.