El reciente episodio protagonizado por Johanna Fadul y Campanita en La casa de los famosos Colombia 3 evidenció los límites de la convivencia ante comentarios que despiertan la sensibilidad colectiva. En medio de un ambiente tenso por la acusación de racismo, lo que predominó fue la búsqueda de entendimiento y el peso de las palabras en espacios públicos.
“Jamás quise ofenderte, jamás quise meterte con tu color de piel...”, afirmó Fadul con la voz entrecortada al dirigirse directamente a Campanita, luego de que su expresión anterior –calificada como racista por algunos participantes– despertara una fuerte controversia.
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El contexto no era menor. Tras ser señalada por el también participante Valentino Lázaro, Fadul sintió la necesidad de aislarse. Esperó el momento propicio para entablar un diálogo íntimo y calmado con Campanita, a quien ofreció una disculpa cargada de autocrítica y dolor.
“Yo sencillamente quise hablar de lo que no estoy de acuerdo con lo que pasó afuera. Mmm, me dejé llevar por ahí, sí los posicioné un poquito rudos, si tienen que ser rudos. Pero te lo juro, o sea, con mi corazón roto en estos momentos, te digo que jamás en la vida quise herirte, quise ofenderte, no solamente a ti”, declaró Fadul mientras reconocía el impacto de sus palabras.
La actriz remarcó el arrepentimiento que le provocó el señalamiento de su compañero Michael, momento en el que “caí en cuenta porque nunca fue mi intención. Sé que también necesito hablar con la casa porque sé que se me van a venir encima todos estos manes. Pero principalmente a ti, o sea, te lo juro que me siento como el culo, o sea... Me siento muy mal”.
Esta conversación de Fadul buscaba cortar de raíz cualquier atribución de racismo: “Jamás, jamás en mi vida sería capaz de ofender a alguien por su color de piel o por nada, porque no soy así”.
La respuesta de Campanita mostró apertura al diálogo, aunque no exenta de su propio proceso interno. “No... O sea, discúlpate ante la gente. No, o sea, la verdad no oí, tenía como mente distorsionada allá arriba, o sea, estaba como... Es que, o sea, ni siquiera yo me entendía allá arriba”, reconoció. Para él, la toma de conciencia llegó recién en el ambiente más sereno de la casa, influenciado también por lo planteado por Maiker.
El intercambio fue ganando en cercanía cuando Campanita manifestó: “Si en serio sientes el deseo o la lnecesidad de disculpa que estás haciendo conmigo, yo la acepto. Ok, ok, tranquila. No, te juro que no. Tranquila, tranquila. De verdad, te juro. Sí, en serio, te disculpas de corazón, yo... gracias”.
El reconocimiento del arrepentimiento por parte de Fadul, quien sostuvo que su disculpa era “ante un Dios, porque jamás quiso”, marcó el tono de reconciliación entre ambos.
En este contexto, la necesidad de no sumar más conflictos estuvo presente en las palabras de Campanita: “Y yo, ah, en serio, yo no tengo ese, o sea, es la necesidad de generar un problema ajeno. El grupo Dinamita sí está, porque no lo voy a negar, pero no vinimos... Obviamente, sí se había hablado con el tema de los regalos y no sé qué, yo no estoy de acuerdo. Porque quiero disfrutarme, pero no quiero dañar tampoco mi imagen como una persona que no soy. Venimos a disfrutar. Yo me acerco a ti genuinamente, a todos, desde todo mi corazón también”.
Para Fadul, el remordimiento persistió: “No, me siento como un culo, me siento horrible, como si hubiera hecho algo mal cuando realmente no fue la intención. Yo me siento muy mal. Y caí en cuenta, fue cuando Michael le dijo ahorita que tú le intentas hablar y ya, estaba muy molesto y no entiendo. Pero jamás fue así”.
Campanita la invitó una vez más a la serenidad: “Tranquila, tranquila. Disculpada. No hay lío, no hay problema”.
“Nunca fue mi intención herirte”, reiteró Fadul durante el encuentro, mientras que el cierre del intercambio evidenció la voluntad de pasar la página y recuperar el clima cordial dentro del programa.