En la madrugada del sábado 31 de enero de 2026, los habitantes del barrio La Libertad, en Cúcuta, fueron testigos de un hecho violento que conmocionó a la comunidad.
Un grupo de vecinos alertó a las autoridades tras escuchar ladridos intensos de perros y los gritos desgarradores de una mujer en el sector mencionado. Poco después, se descubrió el cuerpo de una joven, sin vida, tendido en el garaje sin puerta de una vivienda.
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La víctima, que permanece sin identificar por falta de documentación, fue encontrada boca arriba, semidesnuda y con visibles señales de violencia en el rostro y la cabeza.
“Era una china, que tenía toda la cara sangrada”, relató una vecina al medio La Opinión. El estado en el que fue hallado el cuerpo sugiere que, además de los golpes, la joven habría sido víctima de abuso sexual.
Según los testigos, el crimen se habría cometido hacia las 12:46 a. m., aunque la Policía Metropolitana de Cúcuta (Mecuc) solo fue notificada formalmente cerca de las 5:00 a. m., cuando algunos residentes observaron la escena y dieron aviso.
Un testigo aseguró que “avisaron a las autoridades cuando se escuchó la bulla, pero la patrulla del cuadrante llegó hacia el amanecer”.
Los uniformados que atendieron el caso informaron a la Brigada Interinstitucional de Homicidios (Brinho) y a la Seccional de Investigación Criminal (Sijín).
Los investigadores realizaron la inspección técnica al cadáver y recogieron las prendas de vestir de la joven, que quedaron en el lugar. Posteriormente, el cuerpo fue trasladado al Instituto Nacional de Medicina Legal.
Entre los elementos que podrían ayudar a esclarecer el crimen, los residentes mencionaron la existencia de cámaras de seguridad cercanas. “Hay cámaras en inmuebles del sector que podrían ayudar a identificar al autor del crimen”, expresó una fuente al medio citado.
La vivienda donde ocurrió el hecho se encuentra sola porque sus ocupantes están de viaje. Nadie en la comunidad identificó a la joven, y los vecinos señalaron que personas en condición de calle suelen frecuentar la zona, especialmente por la cercanía de un caño donde consumen drogas.
“Vienen, se poposean y hacen toda esa maricada”, comentó otra residente, que pidió mayor presencia policial.
Las autoridades abrieron una investigación para determinar las causas del homicidio, identificar a la víctima y establecer si hubo abuso sexual. El caso generó preocupación entre los habitantes del sector, que exigen respuestas y medidas de seguridad.
Mujer fue detenida con un arma de fuego en Cúcuta
El sábado 31 de enero de 2026, una mujer fue capturada en flagrancia por la Policía Metropolitana de Cúcuta (Mecuc) en el sector de Torcoroma II, tras ser sorprendida con una pistola traumática, dos proveedores y ocho cartuchos, sin autorización para portar el arma.
El operativo se realizó en la manzana A1, lote 1, durante un patrullaje preventivo efectuado por uniformados de la Mecuc.
El comandante encargado de la institución, coronel Jimmy Arley Belálcazar Oñate, explicó que la detenida se movilizaba en una motocicleta cuando fue interceptada para un procedimiento de registro.
Durante la revisión, los agentes hallaron la pistola y la munición, elementos que fueron incautados de inmediato.
La mujer quedó a disposición de las autoridades judiciales para responder por el delito de fabricación, tráfico o porte de armas de fuego y municiones.
El coronel Belálcazar indicó que el arma incautada será sometida a pruebas balísticas con el fin de establecer si ha estado vinculada a actividades delictivas recientes en la ciudad.
“La ciudadana quedó a disposición de la autoridad competente y el arma será sometida a un cotejo balístico para determinar si ha sido utilizada en algún hecho delincuencial. Continuaremos reforzando las acciones de control para garantizar la seguridad de los habitantes de la ciudad”, afirmó el oficial.
La Policía reiteró el compromiso de intensificar los controles para prevenir la circulación de armas ilegales y fortalecer la seguridad en la capital nortesantandereana.