Al terminar enero, el peso colombiano mostró una valorización importante frente al dólar estadounidense, en línea con un contexto internacional favorable para las monedas emergentes. Sin embargo, esa ganancia no fue suficiente para convertirlo en la divisa más fuerte de la región, un lugar que había logrado en el pasado reciente.
De acuerdo con cifras consolidadas de TradingView y reportes del mercado, la moneda local cerró el mes con una revaluación del 2,65%, ubicándose en el cuarto puesto del ranking latinoamericano.
En enero, el liderazgo lo asumieron el real brasileño, el peso chileno y el peso mexicano, que lograron apreciaciones superiores frente al dólar y marcaron el ritmo del mercado cambiario regional.
El ranking regional deja al peso fuera del podio
El primer lugar del ranking lo ocupó el real brasileño, que cerró enero con una apreciación del 3,89%. La moneda de Brasil mostró un desempeño destacado durante todo el mes e incluso registró valorizaciones intradía superiores al 5% en algunos momentos. Este comportamiento la consolidó como la divisa más fuerte de la región en el arranque del año.
En el segundo puesto se ubicó el peso chileno, con una revaluación del 2,98%. Su avance estuvo acompañado por la recuperación en los precios del cobre, un factor clave para la economía chilena y para el comportamiento de su moneda en los mercados internacionales.
El tercer lugar fue para el peso mexicano, que avanzó un 2,67% frente al dólar y superó por un margen estrecho al peso colombiano. Con este resultado, la moneda mexicana volvió a posicionarse entre las más resilientes de la región en un contexto de dólar débil.
Colombia quedó en el cuarto lugar, con una apreciación del 2,65%, seguida por un grupo de monedas con desempeños más moderados. En el extremo inferior de la lista apareció el peso argentino, que registró una valorización del 0,29% al cierre del mes.
Por su parte, el sol peruano fue la única moneda de las principales economías latinoamericanas que no logró avanzar frente al dólar. En enero se mantuvo prácticamente estable, con un leve sesgo a la baja de -0,17%, cerrando el mes como la divisa con el desempeño más débil del grupo analizado.
Un dólar más débil y un entorno externo favorable
El comportamiento del peso colombiano durante enero estuvo acompañado por una clara tendencia bajista del dólar a nivel global. El índice DXY, que mide la fortaleza de la divisa estadounidense frente a una canasta de seis monedas principales, se ubicó alrededor de los 96 puntos, su nivel más bajo en casi cuatro años.
En ese contexto, la divisa colombiana encontró respaldo en la dinámica internacional, pero no logró destacarse por encima de sus pares regionales. A pesar de la presión bajista del dólar, el desempeño relativo del peso fue superado por monedas que aprovecharon con mayor intensidad el entorno externo y factores propios de sus economías.
El balance de enero deja claro que, aunque la moneda local se fortaleció, el impulso no fue suficiente para conservar el liderazgo regional.
Qué pasó con el peso colombiano en enero
En el ámbito local, el comportamiento del peso estuvo influido por la entrada de divisas asociada al endeudamiento externo, principalmente del Gobierno, así como por un diferencial de tasas de interés que continúa favoreciendo a los activos denominados en pesos.
No obstante, la última semana de enero estuvo marcada por episodios de volatilidad. En ese periodo, el dólar alcanzó mínimos cercanos a los $3.630 y posteriormente registró un leve repunte. Ese movimiento evidenció ajustes en el mercado tras varias semanas de fortalecimiento del peso y mostró que el avance no fue lineal.
El resultado final fue una apreciación relevante, pero insuficiente para competir con el desempeño de otras monedas de la región que lograron cerrar el mes con variaciones más amplias frente al dólar.