La “resaca” de diciembre, el mal arterial que se dispara durante enero en Colombia: conozca los riesgos y cómo prevenirla

El consumo elevado de sal y alcohol durante las fiestas impacta en la salud de diagnosticados con problemas de hipertensión

Las instituciones de salud registran un aumento en el diagnóstico de presión arterial alta después de las fiestas, situación asociada a cambios en los hábitos alimenticios y al abandono temporal de las rutinas de autocuidado - crédito iStock

Tras el final de las fiestas decembrinas y con el inicio del año nuevo, los centros de salud anualmente se preparan para recibir una gran cantidad de casos de hipertensión arterial, puesto que en enero habitualmente se registra una tendencia de lo que algunos expertos llaman la “resaca” de diciembre.

Es por ello que el doctor Ramiro Cubillos, gerente médico de Laboratorios La Sante, explicó de dónde emerge una de las principales inquietudes de salud pública en las primeras semanas de 2026, tras el cierre de las celebraciones de fin de año en Colombia.

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Para el experto, esta patología actúa como una “enfermedad silenciosa”, ya que no presenta síntomas claros en sus etapas iniciales, lo que dificulta su detección temprana. El médico advirtió que muchos pacientes identifican su condición únicamente cuando enfrentan complicaciones graves, como infartos o accidentes cerebrovasculares.

La explicación de la “resaca”

El experto indicó que en diciembre los pacientes suelen descuidarse de sus dietas - crédito Colprensa

En su teoría, el profesional indicó que, en muchos casos, durante la temporada de vacaciones, las personas con hipertensión arterial tienden a relajarse respecto a sus rutinas de cuidado, aumentando el consumo de alimentos con alto contenido de sal, la ingesta de alcohol y la interrupción de las actividades físicas, que son factores comunes en diciembre.

De acuerdo con el equipo médico de La Sante, estas conductas, muchas veces alentadas por el entorno familiar, provocan incrementos peligrosos en la presión arterial, lo cual impacta la salud de los pacientes en los primeros días del nuevo año.

El doctor Cubillos explicó que los síntomas iniciales suelen ser leves y pueden incluir dolores de cabeza, sangrado nasal, zumbidos en los oídos, mareos, palpitaciones, opresión torácica o dificultad para respirar.

“En el cerebro puede causar aneurismas; en los riñones, insuficiencia renal; y en el corazón, infartos o insuficiencia cardiaca”, declaró el especialista, que insistió en la necesidad de identificar signos tempranos para evitar consecuencias irreversibles.

El repunte de casos en enero expone la fragilidad de la detección precoz y subraya la necesidad de estrategias sostenidas frente a una condición cuyo impacto social y sanitario va más allá de lo estacional - crédito iStock

El experto citó datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que mencionan que las enfermedades cardiovasculares lideran la estadística de causas de muerte en la región, con la hipertensión vinculada a más del 50% de los casos. En Colombia, el Ministerio de Salud reportó que más de cinco millones de personas recibieron diagnóstico de hipertensión en 2024, aunque se estima que una proporción similar desconoce su condición. Este subregistro representa un desafío considerable para el sistema de salud, que enfrenta dificultades para acceder a pacientes asintomáticos.

El riesgo relacionado con la hipertensión crece en ciertos grupos poblacionales. Las personas mayores de 65 años, los pacientes polimedicados y quienes presentan enfermedades crónicas como diabetes o insuficiencia renal; además, las condiciones ambientales desempeñan un papel relevante. El calor intenso puede dilatar los vasos sanguíneos y, sumado a la deshidratación y al consumo de alcohol, ocasiona fluctuaciones abruptas en la presión, aumentando la posibilidad de mareos y caídas.

La OPS define la hipertensión arterial como una presión sistólica o una presión diastólica, descritos como factores de riesgo importantes para enfermedades cardiovasculares y renales. La detección y el control de estos valores se consideran prioritarios en las estrategias de prevención.

Tras las fiestas decembrinas, médicos advierten un incremento de diagnósticos de esta condición silenciosa, especialmente asociado a excesos alimentarios, alcohol y sedentarismo, según reportes de instituciones de salud pública y expertos nacionales - crédito Colprensa

Cubillos enfatizó en la importancia de retomar el control de la salud al comenzar el año; en ese sentido, es prudente programar consultas médicas para ajustar la dieta y la actividad física, evitando cambios drásticos y sin modificar los tratamientos farmacológicos sin supervisión profesional.

“Sentirse bien no es señal de estar curado; suspender medicamentos sin guía médica puede derivar en una crisis hipertensiva con secuelas de por vida”, indicó Cubillos, que habló del seguimiento diario de la presión arterial como una recomendación vital, sumado a llevar un registro escrito de las mediciones para permitir que el médico ajuste el tratamiento y se anticipe a posibles complicaciones.

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