Mientras autoridades atienden desplazamientos en zonas rurales de Antioquia, el Ejército enfrenta dificultades para ingresar a Briceño y Yondó por explosivos y presiones de grupos armados que buscan impedir operativos y capturas en el territorio.
En medio de la atención humanitaria a población desplazada en municipios del norte y nordeste de Antioquia, la Fuerza Pública mantiene operaciones para ingresar a zonas rurales de Briceño, Yondó y Anorí, donde se han registrado enfrentamientos entre estructuras armadas ilegales, según una plublicación de Blu Radio.
De acuerdo con la información conocida, las confrontaciones involucran al Clan del Golfo, disidencias de las Farc y el ELN, organizaciones que mantienen presencia en amplios sectores rurales. Estas dinámicas han generado desplazamientos forzados y han obligado a que entidades gubernamentales y humanitarias activen planes de atención a las comunidades afectadas.
El general Carlos Caycedo, comandante de la Cuarta Brigada del Ejército, explicó que el ingreso de las tropas se ha visto limitado por factores asociados al control territorial que ejercen estos grupos. Según indicó, las estructuras ilegales recurren a amenazas contra los habitantes para evitar que entreguen información a las autoridades y, en algunos casos, buscan que la población intervenga directamente en los procedimientos militares.
Uno de los episodios mencionados por el oficial ocurrió en el corregimiento de Travesías, en jurisdicción de Briceño. Allí, de acuerdo con el relato entregado a Blu Radio, dos personas cercanas a una estructura armada fueron capturadas por el Ejército, pero posteriormente un grupo de pobladores intervino y evitó que se concretara el procedimiento.
Sobre ese hecho, el general Caycedo afirmó: “Si los bandidos del Frente 36 son capturados o algo por el estilo, deben salir ustedes, hacer una sonada y quitárselo, que fue lo que efectivamente nos pasó en el en el corregimiento de Travesías. Habíamos capturado dos personas muy cercanas a a la estructura del Frente 36, y fueron arrebatados por la población”.
Además de la presión ejercida sobre las comunidades, la presencia de artefactos explosivos representa otro obstáculo para el avance de las tropas. El comandante de la Cuarta Brigada señaló que estos elementos han sido instalados en zonas de tránsito rural, lo que obliga a extremar las medidas de seguridad durante los desplazamientos.
Según explicó el alto mando militar, la extensión de los territorios y las limitaciones para identificar todos los explosivos, incluso con equipos especializados, dificultan la movilidad. Estas condiciones han generado riesgos tanto para la población civil como para los integrantes de la Fuerza Pública que operan en el área.
En relación con esta situación, Caycedo manifestó: “Algunos, en muchas ocasiones, no son detectados y por eso vemos afectación, o en población civil o en nuestras propias tropas. Pero el avance es seguro, pero estamos avanzando, estamos desplazándonos, estamos llegando a los lugares de las confrontaciones”.
Las operaciones militares se desarrollan de manera paralela a las acciones de asistencia a familias que han salido de sus veredas por temor a quedar en medio de los enfrentamientos. De acuerdo con lo reportado por Blu Radio, varias de las zonas afectadas presentan una disminución significativa de habitantes, debido al éxodo hacia cascos urbanos u otros municipios.
Ante este panorama, organizaciones sociales y la Gobernación de Antioquia han solicitado al Ministerio de Defensa un refuerzo de la seguridad en los sectores donde se han intensificado los choques armados. Las peticiones se centran en garantizar condiciones para el retorno seguro de las comunidades y en evitar nuevas afectaciones a la población civil.
Las autoridades departamentales han advertido que algunas áreas rurales se encuentran casi deshabitadas, lo que refleja el impacto que ha tenido la confrontación entre grupos armados en la vida cotidiana de los campesinos. Esta situación también ha dificultado la prestación de servicios básicos y el acceso a ayudas humanitarias.
Mientras tanto, el Ejército continúa con tareas operativas orientadas a retomar el control territorial, en coordinación con otras entidades del Estado. Las acciones incluyen desplazamientos graduales hacia los puntos donde se han reportado hechos de violencia, bajo protocolos diseñados para reducir riesgos por explosivos y posibles hostigamientos.