El 22 de enero de 2026, el presidente de la República, Gustavo Petro, informó a los colombianos que el Estado puso en funcionamiento tres radares de última generación para avanzar en la lucha contra el flagelo del narcotráfico.
“Este es un sistema de radares modernos, ya se han colocado 3 de 7 radares en Carepa Cali y, ahora, Leticia. Ordené está licitación en el año 2023 y ya se están instalando en el país (sic)”, escribió en su cuenta de X.
Ahora puede seguirnos en nuestro WhatsApp Channel y en Facebook
A la par, habló sobre la efectividad de los radares en la identificación de avionetas cargadas de estupefacientes que vuelan a baja altura para evitar ser vistos por las autoridades.
“Su modernidad no permite apagarlos ni pasan desapercibidos aviones a baja altura. Nos costó 342.000 millones de pesos, recurso nacional (sic)”, explicó Petro.
El gobernante de los colombianos también reveló su intención de instalar dos dispositivos más, uno en Ipiales, municipio situado en el sur del departamento de Nariño, y otro en Arauca, con el fin de desarticular los grupos al margen de la ley que operan en la región.
“He solicitado ampliar el contrato para colocar dos radares más, uno en Ipiales y otro en Arauca con fines de desmantelar toda actividad aérea del narcotráfico. Más seguridad humana (sic)”, puntualizó.
Petro expuso las ventajas de los radares en la política antidrogas del Gobierno nacional; sin embargo, sorprendió el precio pagado por el Estado, ya que se desembolsaron más de $300.000 millones, pese a que a finales de 2025, el jefe de Estado expidió el decreto de emergencia económica por la falta de recursos para mantener a flote el Ejecutivo.
Petro destacó cooperación con Ecuador contra el narcotráfico
El presidente de la República, Gustavo Petro, resaltó la captura de más de 200 toneladas de cocaína en la frontera entre Colombia y Ecuador, destacando la cooperación bilateral en seguridad, inteligencia y control territorial.
La colaboración regional se intensificó con la implementación de centros de articulación de inteligencia en las zonas de Puerto Leguízamo (Putumayo, Colombia), Manaos (Brasil) y la reciente instalación de “uno de los 16 radares modernos” en Leticia (Amazonas), según detalló el mandatario.
Petro subrayó que las fuerzas de ambos países mantienen una coordinación cercana para enfrentar estructuras criminales transnacionales. Citó la reciente captura de Óscar Alcántara, alias el Mosco, en Ecuador, presuntamente implicado en el asesinato de Miguel Uribe Turbay, y solicitó su entrega a las autoridades colombianas. Al respecto, el jefe de Estado colombiano recordó que “ya hemos entregado grandes capos de bandas y mafias capturados en nuestro país y regresados a Ecuador”, reforzando la política de extradición de cabecillas del crimen organizado.
En relación con el combate al tráfico de fentanilo, Petro urgió a detener en los puertos del Pacífico todo insumo relacionado con esta sustancia. Propuso a Ecuador y a los países de la región avanzar hacia un tratado americano para la prohibición e incautación de precursores químicos del fentanilo, resaltando que se trata de una “droga de destrucción masiva de la humanidad” que requiere la intervención conjunta de los sistemas de salud y represión estatales.
Frente al suministro energético entregado a Ecuador, Petro recalcó que “Espero que el Ecuador haya agradecido que, cuando se nos necesitó, acudimos solidarios con la energía”.
Y agregó: “La articulación de todo el sistema eléctrico americano es clave para que todos los países de las tres Américas, desde Alaska y Canadá hasta la Patagonia, tengan matrices de generación eléctrica limpia”.
Además, el mandatario dijo que espera poder hablar con su homólogo, Daniel Noboa, sobre las relaciones diplomáticas entre ambos países con el fin de resolver las discrepancias actuales.