La polémica sobre la validez de títulos universitarios otorgados por ciertas instituciones privadas en Colombia sumó un nuevo capítulo tras conocerse que la secretaria privada del presidente Gustavo Petro, Nelfy Melo Morales, obtuvo tres títulos profesionales el mismo día en la Fundación San José.
Este hecho generó cuestionamientos sobre la transparencia y rigurosidad académica dentro de la mencionada universidad, cuya reputación ya se encontraba bajo observación pública.
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El caso adquirió mayor visibilidad cuando la representante Jennifer Pedraza presentó, a través de la red social X, documentos de la Dian que evidenciarían pagos realizados por Juliana Guerrero, funcionaria del Departamento Administrativo de la Presidencia, a la Fundación San José.
Según Pedraza, estos pagos estarían relacionados con la obtención presuntamente irregular de títulos universitarios. La congresista describió la situación como “una señal de alarma sobre la integridad de los procesos educativos en el país”.
A este debate se sumó el candidato presidencial Sergio Fajardo, quien en X expresó: “El presidente Petro sigue promoviendo la mediocridad y las acciones corruptas”.
Fajardo criticó la falta de controles y advirtió que “esto es una burla contra los miles de colombianos que estudian, pagan y en muchos casos se endeudan por obtener un título universitario”.
La representante a la Cámara por Alianza Verde, Cathy Juvinao, también contribuyó al escrutinio público. Mediante una investigación que compartió en sus redes, identificó al menos 24 casos adicionales de obtención de títulos en condiciones presuntamente irregulares dentro de la misma institución.
“Se necesita claridad total sobre cómo se están expidiendo estos diplomas”, señaló Juvinao.
El episodio relacionado con Nelfy Melo Morales generó especial indignación. Diversas voces en el Congreso y la academia cuestionaron cómo es posible que una misma persona haya recibido tres títulos profesionales simultáneamente sin que existan registros claros sobre la normalidad de los procedimientos.
Los cuestionamientos se enfocan en la equidad y el mérito en el acceso a la educación superior. Fajardo subrayó: “Honraré a los jóvenes que pasan por mis clases haciendo de la educación una prioridad”.
El episodio reabrió el debate sobre la regulación de universidades privadas, la integridad de los procesos académicos y la necesidad de fortalecer los mecanismos de supervisión del Estado.
Mientras tanto, la opinión pública espera respuestas de la Fundación San José y de las entidades encargadas de velar por la calidad y legalidad de la educación en Colombia.
Juliana Guerrero pagó después de recibir diplomas falsos en la Fundación San José
La investigación sobre la Fundación Universitaria San José arrojó nuevos elementos, después de que Caracol Radio y documentos oficiales revelaran la existencia de tres facturas electrónicas registradas ante la Dian, asociadas a pagos efectuados por Juliana Guerrero.
Las transacciones ocurrieron días después de que la universidad le entregara títulos universitarios, luego catalogados como falsos.
Los comprobantes contradicen la versión institucional, que había negado la existencia de trámites regulares para dichos diplomas.
Guerrero, quien aspiraba a la Viceministra de Juventudes, utilizó certificaciones académicas cuya legitimidad fue puesta en duda.
Las facturas electrónicas muestran pagos por derechos de grado y matrículas realizados entre el 28 y 29 de julio de 2025, cuatro semanas después de la expedición de los títulos en Contaduría Pública y Tecnología en Gestión Contable y Tributaria, el 1 de julio de ese año.
El orden de los abonos, primero los derechos de grado y luego las matrículas, no se ajusta a los procesos académicos convencionales.
El dinero fue consignado en las cuentas oficiales de la Fundación Universitaria San José y quedó registrado en la plataforma de la Dian, aportando transparencia documental, pero dejando en evidencia una irregularidad administrativa.
La revelación de las facturas llevó a la destitución y denuncia penal de Luis Carlos Gutiérrez, secretario general de la universidad, señalado por la emisión irregular de los títulos.
Francisco Pareja, fundador de la institución, reconoció que Guerrero no se matriculó formalmente y que los diplomas carecían de validez.
El caso exhibe la fragilidad de los controles internos en universidades, y cómo la formalidad documental puede enmascarar irregularidades en la expedición de títulos, situación que ha tenido antecedentes en el país.