En medio de la polémica que sigue en Colombia debido a que el Gobierno de Gustavo Petro decretó un aumento del 23,7% para el salario mínimo en Colombia, bajo el concepto de “salario vital”, lo que llevó la remuneración a $2.000.000 mensuales, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) reveló el Boletín Técnico Ocupación informal Trimestre móvil septiembre - noviembre 2025, en el que mostró que más de la mitad de los trabajadores del país siguen excluidos del sistema formal.
De acuerdo con el informe, en dicho periodo, el 55,4% de la población ocupada tenía un empleo sin acceso pleno a derechos laborales y protección social, un porcentaje casi que igual al registrado en el mismo período de 2024 (55,3%).
Ahora puede seguirnos en nuestro WhatsApp Channel y e nFacebook.
El mismo reveló la desigualdad profunda que persiste entre áreas urbanas y rurales. Por ejemplo, en los centros poblados y zonas rurales dispersas, la informalidad alcanza el 83,4%, mientras que en las 13 principales ciudades y áreas metropolitanas es de 42,3%. Las 23 ciudades observadas en el relevamiento presentan un dato similar, con un 43,6%.
El contraste muestra cómo la ruralidad multiplica las probabilidades de empleos precarios, sin prestaciones de salud ni pensión.
Informalidad en hombres y mujeres
La segmentación por género evidencia otro matiz relevante. Para el trimestre móvil analizado, el 57,8% de los hombres ocupados resultaron informales, frente a un 51,9% de las mujeres.
Asimismo, en términos interanuales, se observa un leve aumento en la informalidad masculina y una disminución en la femenina (56,9% y 53,1% un año antes, respectivamente).
No obstante, la brecha regional persiste: en las grandes ciudades, la proporción de mujeres informales fue del 41,0% y en hombres del 43,4%, lo que mostró una paridad casi exacta respecto al año previo.
Informalidad laboral por ciudades
Las diferencias se acentúan en la comparación entre ciudades. Sincelejo lidera el listado con el 67,1% de trabajadores informales, lo que significó una disminución frente al mismo periodo (68,6%). Le siguen:
- Valledupar: 65,4%
- Cúcuta: 61,3%.
- Montería: 60,%.
- Quibdó: 58,2%.
- Riohacha: 58,9%.
Por el contrario, Bogotá D.C. destaca con la menor tasa de informalidad (35,3%), lo que significó una subida ante el mismo trimestre de 2024, cuando se ubicó en 35,4%. Le siguen:
- Manizales: 37,2%.
- Medellín: 37,8%.
- Tunja: 39,5%.
- Pereira: 40,7%.
- Armenia: 43,9%.
Dicha dispersión muestra la disparidad en el desarrollo del mercado laboral formal a nivel urbano.
Un aspecto central que determina la probabilidad de informalidad es el tamaño de la empresa donde trabaja el empleado:
- Microempresas (con hasta 10 trabajadores): 84,5% son informales.
- Pequeñas empresas (de 11 a 50 empleados): 21,9%.
- Empresas medianas: 5,3%.
- Empresas grandes: 2,2%.
Para 2024, los registros habían sido los siguientes:
- Microempresas (con hasta 10 trabajadores): 84,6%.
- Pequeñas empresas (de 11 a 50 empleados): 20,9%.
- Empresas medianas: 5,1%.
- Empresas grandes: 2,4%.
El fenómeno revela la precarización ligada a la fragmentación del tejido empresarial colombiano y el vínculo estrecho entre escala de negocio y calidad del empleo.
Efectos de la Reforma Laboral en la informalidad
El informe se da a conocer también en medio de la ejecución de la Reforma Laboral. De acuerdo con el gerente de Servicios Legales y Tributarios de Crowe Co, Andrés Monroy Fonseca, autor de un estudio económico y financiero sobre la nueva ley, si bien es difícil estimar en qué porcentaje podría disminuirse la generación de nuevos empleos en el país, “es claro que cuando la regulación pasa a ser muy estricta el empresario corre el riesgo de la informalidad”.
Sin embargo, el experto mencionó algunas cifras de distintas fuentes económicas proyectadas por el impacto que tendría este proyecto de ley en la creación de nuevas plazas de trabajo:
- Banco de la República: estima que se perderían hasta 450.000 empleos, en especial por los cambios en la jornada nocturna y el pago de horas extra.
- Fenalco: luego de hacer una encuesta empresarial, confirmó que el 31% de los empleadores, en caso de que se incrementen los costos laborales como resultado de la iniciativa, reducirían su planta de personal o evitarían contratar más trabajadores.
- Observatorio de Gremios: prevé que los costos operacionales de las MiPymes aumentarían entre un 17 y un 34 %, lo que elevaría el desempleo entre un 1,7 y un 3,4 %, y reduciría la formalidad de un 7 a un 14%.