La aerolínea de bajo costo Wingo anunció la reanudación de su operación aérea entre Bogotá y Caracas a partir de este 16 de enero de 2026, convirtiéndose en una de las primeras compañías en restablecer vuelos directos entre Colombia y Venezuela tras varias semanas de suspensión.
La decisión se produce en un contexto marcado por la inestabilidad política y operativa en el país vecino, que impactó de forma directa la conectividad aérea regional.
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Según informó la compañía, el retorno de la ruta se definió luego de un monitoreo permanente del entorno operacional y en coordinación con las autoridades aeronáuticas competentes, priorizando los estándares de seguridad para pasajeros y tripulaciones.
Wingo había suspendido sus vuelos hacia y desde Venezuela el pasado 4 de diciembre de 2025, cuando se intensificaron las alertas sobre seguridad operacional y el uso del espacio aéreo venezolano.
Un restablecimiento esperado tras semanas de suspensión
La conexión directa entre Bogotá y Caracas había ganado relevancia en los últimos años por el flujo constante de viajeros por motivos familiares, laborales y comerciales, en un escenario de oferta aérea limitada.
La suspensión de diciembre redujo aún más las opciones disponibles y obligó a muchos pasajeros a recurrir a rutas indirectas o a aplazar sus desplazamientos.
Con el reinicio anunciado para este viernes, Wingo vuelve a operar una ruta clave para la movilidad binacional. La aerolínea señaló que los pasajeros con tiquetes en las fechas impactadas por la suspensión fueron notificados a través de los canales registrados en sus reservas y pudieron autogestionar las opciones de protección disponibles, como cambios de fecha o reembolsos, de acuerdo con las condiciones establecidas.
Las aerolíneas que ya están operando hacia Caracas
Además de Wingo, otras compañías han retomado o mantenido vuelos hacia la capital venezolana en medio del proceso de reapertura gradual. Aerolíneas venezolanas como Avior y Laser continúan operando rutas directas entre Bogotá y Caracas, aunque con frecuencias limitadas y sujetos a ajustes operativos de última hora.
A nivel internacional, Copa Airlines reanudó recientemente sus vuelos hacia Caracas, ofreciendo una alternativa de conexión desde Colombia a través de Ciudad de Panamá. Esta opción se ha convertido en una de las más utilizadas por pasajeros que no encuentran disponibilidad en vuelos directos o buscan mayor flexibilidad de horarios.
En contraste, aerolíneas como Avianca, LATAM Colombia y Satena permanecen en proceso de evaluación. Aunque han manifestado interés en reactivar la ruta, sus permisos de operación se vieron afectados por restricciones impuestas a finales de 2025, por lo que su regreso depende de la restitución formal de licencias y de un entorno regulatorio más estable.
El contexto político y de seguridad que impactó la aviación
La suspensión de vuelos respondió a un escenario complejo. A comienzos de enero, Venezuela atravesó una nueva escalada de tensión política e institucional que derivó en medidas excepcionales de seguridad y en un endurecimiento de los controles en aeropuertos y fronteras.
Durante ese periodo, autoridades aeronáuticas extranjeras emitieron restricciones temporales sobre el uso del espacio aéreo venezolano, especialmente en la región del Caribe.
Aunque estas limitaciones comenzaron a flexibilizarse durante la segunda semana de enero, el país continúa bajo un esquema de seguridad reforzada.
El aeropuerto internacional de Maiquetía se mantiene operativo, pero con presencia militar visible y controles migratorios estrictos, lo que ha generado ajustes frecuentes en los itinerarios.
Por ahora, las aerolíneas recomiendan a los viajeros verificar el estado de sus vuelos antes de desplazarse a los aeropuertos. Si bien la reanudación de rutas como la de Wingo representa un alivio para miles de pasajeros, la conectividad aérea entre Colombia y Venezuela sigue marcada por la cautela y la incertidumbre.