En medio de la expectativa que ha causado la reunión entre el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y su par colombiano, Gustavo Petro, que según se supo se desarrollará entre el 4 y el 6 de febrero, se conoció el miércoles 14 de enero de la visita de la senadora y exaspirante a la presidencia María Fernanda Cabal, que hace parte del Centro Democrático, y que sorprendió a sus seguidores con su presencia en la sede de Gobierno norteamericano.
Cabal, que no resultó escogida como candidata de su colectividad al primer cargo de la Nación, al contrario de Paloma Valencia, aprovechó los días de receso legislativo para hacer presencia en la residencia de Trump, en donde se tomó una serie de postales que causaron revuelo en las redes sociales. Las imagenes fueron vistas como si la vallecaucana, declarada opositora a Petro, se le hubiera adelantado al gobernante en el desplazamiento que tiene previsto a Washington D. C.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
“De visita en la Casa Blanca“, fue el único mensaje que compartió la congresista en sus plataformas digitales, acompañando a las postales que puso de su presencia en este emblemático sitio de la democracia occidental. Incluso se le vio posando con una pintura del fallecido exmandatario estadounidense Ronald Reagan, y en otra se ve al fondo una gigantografía del presidente Trump, con el que quiso compartir su devoción por los políticos republicanos.
Por el momento, se conoció que la senadora ha establecido algunos encuentros con miembros del Congreso, del partido de gobierno, con los que tiene cercanía, entre ellas, la representante Debbie Wasserman Schultz. “La cruzada en defensa de la libertad continúa y a Colombia vamos a protegerla, hasta que desterremos a los izquierdópatas que quieren dejarnos sin país”, afirmó Cabal, que posteriormente reveló los motivos que habría detrás de esta visita.
Cabal, cabe recordar, también cuenta con buenas relaciones con representantes a la Cámara de la talla de María Elvira Salazar, Mario Díaz-Balart y Carlos Giménez, y el senador colomboamericano Bernie Moreno, entre otros.
¿De qué se hablará en la reunión entre Donald Trump y Gustavo Petro?
Según se conoció, tras la conversación telefónica que sostuvieron el 7 de enero, permitió sentar las bases de lo que serían los temas que estarían sobre la mesa en esta especie de cónclave. Entre ellos, la estrategia para combatir la comercialización de drogas en el país, como parte de lo que se espera la normalización de las relaciones bilaterales, tras un 2025 lleno de fuertes enfrentamientos mediáticos, que tuvieron en riesgo la relación diplomática y comercial.
Y es que este giro en la relación bilateral se interpretó en Colombia como un paso clave para evitar sanciones económicas y el aislamiento diplomático en los últimos meses de Gobierno de Petro. Sectores políticos y sociales colombianos recibieron la noticia con sorpresa y alivio, como lo que se puede interpretar como el desescalamiento de las tensiones con Trump, que habían aumentado tras el operativo de captura del exdictador venezolano Nicolás Maduro.
“(Trump) Hace lo que piensa, como yo. También es pragmático, aunque más que yo. A mí me gusta hablar. Su visión en muchas materias es muy distinta a la mía. Pero, por ejemplo, en el narcotráfico, no tenemos ninguna distancia. Me dijo algo que me gustó: ‘Sé que se han inventado muchas mentiras alrededor de usted, igual que sobre mí’“, reveló Petro en una reciente entrevista concedida a El País de España, en relación con las percepciones tras este diálogo.
Pese a ello, desde la oposición existe la preocupación por lo que sería la intención de Petro de influenciar la agenda con intereses personales; incluyendo la suspensión de la visa estadounidense del presidente y su posible exclusión de la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac), conocida como Lista Clinton, por sus declaraciones sobre el conflicto entre Israel y Palestina y su llamado a las FF. AA. norteamericanas de desobedecer a Trump.
“Uno no puede convertir una visita de Estado —o una visita oficial, porque son distintas— en una visita para tramitar intereses personales (...)debe llegar con planes concretos relacionados con lo que va a hacer en los seis meses que le quedan de mandato”, expresó la exvicepresidenta y excanciller durante el gobierno de Iván Duque Márquez, que ha enfatizado sus cuestionamientos a la política exterior de la presente administración, a la que le quedan 205 días.