El turismo colombiano enfrenta en 2026 un escenario de contrastes, marcado por los cambios políticos del país, una economía de crecimiento moderado y la necesidad urgente de consolidar políticas públicas de largo plazo que garanticen la sostenibilidad del sector.
Así lo advirtió la Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo (Anato), que identificó la formalidad, la competitividad y la articulación público-privada como los principales desafíos para la industria en el corto y mediano plazo.
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De acuerdo con el gremio, uno de los factores más determinantes para el desarrollo del turismo continúa siendo la seguridad. En un contexto de transición de gobierno, Anato considera indispensable contar con una agenda sólida que fortalezca la coordinación entre las entidades públicas, promueva la formalización y garantice condiciones seguras para los viajeros.
Esto resulta clave para evitar que Colombia continúe figurando en alertas o travel warnings, las cuales afectan negativamente la llegada de turistas internacionales y la percepción del país como destino confiable.
Hay que fortalecer el Ministerio de Turismo para elevar la competitividad
Otro de los ejes fundamentales señalados por la asociación es el fortalecimiento del Viceministerio de Turismo, considerado una pieza clave para mejorar la regulación y elevar la competitividad del sector.
Según Anato, es necesario avanzar en mejores sistemas de información y garantizar la continuidad y actualización de fuentes estadísticas estratégicas como la Encuesta de Visitantes Internacionales, la Encuesta Mensual de Agencias de Viajes, la Encuesta de Gasto Interno de Turismo y la Cuenta Satélite de Turismo.
Estas herramientas permiten una toma de decisiones basada en datos y facilitan el diseño de políticas públicas alineadas con la realidad del sector.
El gremio también destacó la importancia de invertir en el talento humano como un factor diferencial para la competitividad.
En este sentido, se requiere promover procesos de formación en idiomas, el fortalecimiento de competencias laborales y una mayor especialización académica, con el fin de mejorar la calidad del servicio turístico y responder a las exigencias de un mercado cada vez más globalizado.
“El turismo hoy es uno de los principales motores de la economía colombiana, siendo el segundo generador de divisas del país, con más de USD 11.000 millones al año. Sin embargo, para que continúe siendo un pilar de desarrollo, necesitamos políticas públicas que sean de Estado y no de gobierno, de modo que trasciendan en el tiempo y estén alineadas con las necesidades reales de los prestadores de servicios turísticos”, afirmó una dirigente gremial de Anato.
La batalla del turismo contra la informalidad en 2026
Uno de los problemas estructurales más persistentes es la informalidad. Según cifras del sector, alrededor del 33 % del empleo en las agencias de viajes se encuentra en la informalidad, lo que representa uno de los mayores desafíos para el turismo colombiano.
A esto se suma una alta informalidad en otras actividades de la cadena turística, lo que permite que actores sin garantías ni controles desarrollen servicios turísticos. Por ello, Anato insiste en la necesidad de endurecer los requisitos para acceder al Registro Nacional de Turismo (RNT) y fortalecer los mecanismos de control.
Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva del gremio, señaló que, aunque el empleo en las agencias de viajes muestra un comportamiento positivo, la informalidad sigue siendo elevada. “Es necesario trabajar de manera articulada entre el sector público y privado para fortalecer los requisitos del Registro Nacional de Turismo, al cual actualmente es muy fácil acceder, y así garantizar condiciones equitativas y de calidad en el mercado”, afirmó.
Finalmente, Anato resaltó la necesidad de revisar las cargas tributarias que afectan al sector, como el IVA aplicado a servicios turísticos y tiquetes aéreos. Esta medida sería determinante para dinamizar el turismo interno, mejorar la competitividad del país frente a otros destinos de la región y preparar a la industria para un nuevo ciclo de crecimiento.
Con una economía que se proyecta crecer alrededor del 2,8 % en 2026, el turismo se perfila nuevamente como un sector estratégico para el desarrollo del país . No obstante, su consolidación dependerá de la capacidad del Estado y del sector privado para trabajar de manera conjunta, fortalecer la institucionalidad y avanzar hacia un modelo turístico más formal, competitivo y sostenible.