FBI busca mansión en Medellín que habría sido centro de reuniones del hijo de Nicolás Maduro con grupos ilegales colombianos

La inquietud de las autoridades estadounidenses gira en torno a la función de la Oficina de Envigado como plataforma para la operación y resguardo de criminales provenientes de distintas nacionalidades

Nicolás Maduro Guerra, hijo del derrocado presidente Nicolás Maduro, asiste a la ceremonia "Ascensos y Condecoraciones a Héroes y Mártires", en honor a militares y personal de seguridad venezolanos y cubanos que murieron durante una operación estadounidense para capturar a Maduro y su esposa Cilia Flores, en Caracas, Venezuela, el 8 de enero de 2026 - crédito Leonardo Fernández Viloria/Reuters

El Buró Federal de Investigaciones (FBI) se encuentra tras la pista de una mansión ubicada en un exclusivo sector de Medellín, Colombia. Este inmueble fue escenario de una reunión entre Nicolás Maduro Guerra, hijo del presidente de Venezuela, y representantes de las disidencias de las Farc.

Las autoridades estadounidenses buscan determinar si la propiedad está vinculada a una facción de la llamada Oficina de Envigado, organización señalada por brindar protección a narcotraficantes extranjeros.

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La investigación, según detalló El Tiempo, apunta a que el anfitrión de ese encuentro habría sido el hijo de un reconocido capo colombiano. Este dato refuerza las hipótesis sobre una estrecha colaboración entre estructuras criminales locales e intereses foráneos, en un contexto regional de redes criminales transnacionales.

Las pesquisas, detalladas por el medio de comunicación, señalan que la lujosa propiedad donde se realizó la reunión pertenece al hijo de un conocido capo, que actuó como anfitrión del encuentro.

Respecto a la naturaleza del encuentro, fuentes de inteligencia citadas por El Tiempo vinculan a los asistentes con actividades ilícitas. El grupo habría llegado con el hijo del líder del régimen venezolano, Nicolás Maduro, identidades que por el momento son desconocidas.

Fotografía del 14 de octubre de 2025 del diputado Nicolás Maduro Guerra, hijo de Nicolás Maduro, hablando durante un encuentro en Caracas - crédito Ronald Peña/EFE

La noticia ha llevado al FBI a poner la propiedad bajo radar desde hace, al menos, dos semanas. Un funcionario estadounidense advirtió al periódico: “Tenemos fuertes indicios de que esa residencia se está usando para coordinar otros movimientos entre bandas”, esto, especialmente en áreas como la Avenida Las Palmas.

La inquietud de las autoridades estadounidenses gira en torno a la función de la Oficina de Envigado como plataforma para la operación y resguardo de criminales provenientes de distintas nacionalidades. Investigaciones previas, recordó El Tiempo, ya advertían sobre el uso de propiedades de alto lujo en el país para el desarrollo de encuentros que involucran actores relevantes tanto del crimen organizado colombiano como internacional.

Además, el asesinato de un testigo relacionado con el FBI en una zona comercial de Medellín ha acrecentado las alarmas y ha motivado la intensificación de las acciones de seguimiento y recabación de pruebas en torno al caso.

Imágenes distribuidas por el FBI y los archivos de El Tiempo revelan la centralidad de Nicolás Maduro Guerra en este entramado. Su paso por Colombia y, en particular, por Medellín, ha quedado documentado como parte de los intereses en juego en la geopolítica criminal de la región.

La vicepresidenta Delcy Rodríguez jura como presidenta interina de Venezuela mientras Nicolás Maduro Guerra, hijo del derrocado presidente Nicolás Maduro observa, en la Asamblea Nacional, después de que Estados Unidos lanzara un ataque al país y capturara a Maduro y a su esposa Cilia Flores, en Caracas, Venezuela, 5 de enero de 2026 - crédito Leonardo Fernandez Viloria/Reuters

Así fue la visita en Medellín del hijo de Nicolás Maduro

Nicolás Ernesto Maduro Guerra, conocido como “El Príncipe”, visitó Medellín en 2020 y mantuvo encuentros con representantes de las disidencias de las Farc para negociar acuerdos de tráfico de drogas y armas con destino a Estados Unidos, de acuerdo con expedientes judiciales estadounidenses.

Los documentos oficiales presentados en Estados Unidos lo sindican como figura central en la creación de rutas seguras para el envío de cocaína desde Colombia, utilizando tanto aviones estatales pertenecientes a Petróleos de Venezuela (Pdvsa) como contenedores marítimos. El expediente, además, atribuye a Maduro Guerra la coordinación logística de cargamentos en la isla de Margarita, respaldado por oficiales de la Guardia Nacional.

Nicolás Ernesto Maduro Guerra, hijo del presidente de Venezuela y conocido como El Príncipe, visitó Medellín en 2020 y mantuvo encuentros con representantes de las disidencias de las Farc para negociar acuerdos de tráfico de drogas y armas con destino a Estados Unidos - crédito Leonardo Fernandez Viloria/Reuters

De acuerdo con las investigaciones, el hijo del mandatario venezolano es señalado como integrante del denominado Cartel de los Soles, estructura compuesta por civiles y militares que facilita el tráfico transnacional de drogas. Estas alianzas criminales abarcarían también organizaciones como el Ejército de Liberación Nacional (ELN), el Cártel de Sinaloa, los Zetas y el Tren de Aragua, responsables de asegurar la protección y el transporte de toneladas de droga hacia el mercado estadounidense.

Unos de los acuerdos más recientes, destacados en los expedientes, incluye la entrega de armas automáticas y explosivos como método de pago, asegurando la cooperación entre el aparato político venezolano y las disidencias armadas colombianas hasta, al menos, 2026. Las operaciones habrían incluido la planificación de envíos de cientos de kilogramos de cocaína a Miami y cargas de droga de menor calidad a Nueva York.

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