Un giro inesperado en la postura del presidente Gustavo Petro marcó el inició de su intervención pública el miércoles 7 de enero en la plaza de Bolívar de Bogotá, donde se reunió con miles de ciudadanos para manifestarse “en defensa de la soberanía nacional”.
Esta movilización, convocada por el Gobierno nacional, surgió a raíz de la advertencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de llevar a cabo una intervención militar en Colombia, después de que el 3 de enero realizara una operación en Venezuela que culminó con la captura de Nicolás Maduro, líder del régimen.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
En medio de la concentración, el presidente colombiano compartió que, luego de una llamada telefónica con Donald Trump, su discurso y tono sufrieron un cambio radical en comparación con lo que inicialmente tenía preparado. Con un toque de ironía, comentó que “no es fácil” modificar el discurso.
Petro salió con otra postura luego de tener una conversación con Donald Trump
El primer discurso era confortativo, “fuerte”, y de rechazo a las intervenciones extranjeras, pero Petro optó por abogar por el diálogo y la diplomacia, al reconocer la importancia de restablecer la comunicación con la Casa Blanca, según dijo ante la multitud.
“Hoy traía un discurso y tengo que dar otro. Eso no es fácil”, dijo Petro al iniciar su alocución, dejando claro que los temas tratados durante la conversación con Trump le habían hecho replantear su enfoque.
“El primer discurso era bastante duro, porque es que yo sé de la guerra, entonces viví una parte en eso”, añadió el mandatario, dando a entender que su experiencia personal en temas de conflicto armado había influido en la dureza de su mensaje inicial.
El presidente rememoró su participación en el M-19 y destacó que comprendía bien el contexto de la violencia, pero que tras su conversación con el líder estadounidense, las circunstancias no iban a seguir ese mismo rumbo: “Porque es que yo sé de la guerra, entonces, viví una parte en eso hace mucho. Todo ha cambiado, ahora son drones, antidrones, espectro electromagnético, etcétera, pero siempre un pueblo, y eso no ha cambiado, lo hace, es el mismo pueblo. Yo sé que si alguien osara hacerme daño o de cualquier manera (...) lo que sucedería es que el pueblo de Colombia entra al conflicto y se repetiría lo que conocemos ya en los dos siglos que llevamos de república. No hay que explorar mucho, todos lo sabemos”.
El mandatario colombiano resaltó la importancia de restablecer canales directos de comunicación con la Casa Blanca, algo que, según él, se había perdido en los últimos años: “Si no se dialoga, hay guerra; nos lo ha enseñado la historia de Colombia”.
Petro defendió su lucha contra el narcotráfico, el punto de conflicto entre los dos líderes
El presidente relató que la conversación telefónica con Trump, que tuvo lugar pocas horas antes de su discurso, fue principalmente sobre la situación en Venezuela, la lucha contra el narcotráfico y la seguridad en la frontera. Según Petro, en este contacto con el mandatario estadounidense se discutieron de manera franca las preocupaciones que ambos países tienen sobre estos temas, y destacó la importancia de dialogar para evitar cualquier tipo de escalada militar.
“Lo que sucedió hoy, después de mucho tiempo, es que hablamos y restablecí comunicación por primera vez”, afirmó Petro, que resaltó que, al ser un tema tan delicado, era vital encontrar puntos de acuerdo sin recurrir a la violencia.
El mandatario mencionó que su Gobierno había logrado incautar 2.800 toneladas de cocaína para finales de 2025, y que había alcanzado un avance significativo en la sustitución de cultivos ilícitos, con 30.000 hectáreas inscritas para su erradicación, a manera de señalar que él estaba en contra del narcotráfico y no a favor, como en el país norteamericano lo han tildado.
“Nosotros lo que hemos hecho es detener el crecimiento (de drogas)”, indicó Petro, al referirse a la política de sustitución de cultivos que implementa su administración, al tiempo que criticó las políticas fallidas de su antecesor, el exmandatario Iván Duque.
No obstante, evitó referirse al aumento de la producción potencial de cocaína que se reportó en 2023, un tema que sigue siendo un punto álgido en la relación de Colombia con Estados Unidos. Según informes de las Naciones Unidas, el número de hectáreas sembradas con coca creció un 10% en 2023, lo que provocó un debate interno sobre la efectividad de las políticas de Petro frente al narcotráfico.
A pesar de los avances en la lucha contra las drogas, Petro no perdió la oportunidad de señalar lo que consideró como una manipulación de la imagen de Colombia ante el gobierno norteamericano: “Esas mentiras contadas en Miami llegaron a convencer a Trump de que yo tenía una fábrica de cocaína”.