La empresaria colombiana Zulma Guzmán, envuelta en un proceso judicial por un envenenamiento con frambuesas contaminadas con talio que provocó la muerte de dos menores de edad en Bogotá (Inés de Bedout, de 14 años, y Emilia Forero, 13 años), acapara los titulares de la prensa colombiana y británica desde que fue ubicada en Londres (Inglaterra) en diciembre de 2025. La mujer fue rescatada por las autoridades en el río Támesis; se encontraba en una situación de riesgo y por eso tuvo que ser trasladada a un centro de salud.
Posteriormente, fue internada en el Hospital de Salud Mental St Charles en Notting Hill y estuvo cobijada por la Ley de Salud Mental del Reino Unido, hasta que los profesionales que la mantuvieron bajo observación ordenaron su alta. Solo hasta entonces fue notificada sobre su situación jurídica, la notificación roja que fue expedida por la Interpol para su búsqueda y la solicitud de extradición por parte de Colombia.
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La ciudadana se presentó ante el Tribunal de Westminster y allí pidió no ser extraditada a Colombia. Una jueza ordenó su privación de la libertad de manera preventiva en la prisión HMP Bronzefield. De acuerdo con declaraciones que otorgó a Red+ Noticias el abogado Majer Abushihab, que representa los intereses de las víctimas, es normal que Guzmán haya optado por oponerse a su traslado; según su experiencia, esta decisión era previsible y está dentro de sus derechos, dado que “normalmente en los trámites de extradición, y particularmente cuando hay huidas, el objetivo va a ser justamente rehusarse a comparecer ante las autoridades judiciales”.
Sin embargo, Abushihab dejó claro que el rechazo a la extradición por parte de la mujer no supone una preocupación para él como abogado, puesto que el proceso continuará y la decisión de Guzmán no constituye ningún obstáculo para la investigación.
Al mismo tiempo, aseguró que la Fiscalía General de la Nación está investigando a posibles cómplices de la mujer, que habrían ayudado a gestionar la entrega de las frambuesas contaminadas con talio que consumieron las menores de edad que fallecieron, así como otra niña y un joven de 21 años, que resultaron intoxicados.
Indicó al medio citado que existen otras “líneas investigativas que tienen bajo el radar de las autoridades otras personas que pudieron haber sido partícipes, intervinientes o inclusive instrumentalizadas”.
La extradición de Guzmán todavía sigue sin efectuarse y se espera que comparezca en otras dos audiencias que se llevarán a cabo el 12 de enero y el 9 de febrero de 2026 en Reino Unido. Por su parte, según informó la Fiscalía en un comunicado, ya se realizaron todos los trámites queridos a Colombia para que la ciudadana sea debidamente entregada.
“Las autoridades colombianas han cumplido la totalidad de los trámites legales y diplomáticos exigidos para avanzar en la extradición. El Reino Unido confirmó que se ha recibido formalmente el requerimiento y que será gestionado de acuerdo con su ordenamiento jurídico”, detalló la el ente investigador y acusador.
Zulma Guzmán negó acusaciones en su contra
La sospechosa conversó con Focus Noticias sobre los señalamientos en su contra y aseguró que no está involucrada en lo sucedido con las menores de edad, pese a que la Fiscalía colombiana asegura que fue responsable del envío de las frambuesas envenenadas a la vivienda de una de las niñas, con cuyo padre tuvo una relación extramatrimonial. Advirtió estar siendo víctima de un plan para destruirla y dañar su imagen, recurriendo al aparato de justicia.
“La estrategia se nota que era básicamente destruirme completamente antes de cualquier proceso judicial, destruir la imagen y dar una versión que acaba conmigo sin ningún proceso, ninguna garantía de un juicio justo en estos momentos”, señaló la mujer al informativo citado.