Daniel Rojas habló sobre el salario mínimo en Colombia: “No aumenta el desempleo ni la inflación”

El ministro citó un estudio de la Universidad Nacional de Colombia, en el que según sus palabras, “señalan que este aumento fortalece el consumo interno”

El ministro de Educación, Daniel Rojas, habló sobre el salario mínimo en Colombia - crédito @SenadoGovCo/X

El debate nacional sobre el incremento del salario mínimo volvió a ocupar el centro de la agenda pública luego de un pronunciamiento del ministro de Educación, Daniel Rojas Medellín, que citó un estudio elaborado por docentes de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional para cuestionar los argumentos tradicionales que asocian el alza salarial con desempleo e inflación.

El funcionario aseguró que la evidencia empírica demuestra que dicha relación no es automática ni inevitable.

Ahora puede seguirnos en nuestro WhatsApp Channel y en Facebook.

Read more!

Según explicó Rojas, la investigación académica afirma que aumentar el ingreso básico no genera, por sí mismo, pérdidas de empleo ni presiones inflacionarias descontroladas.

El análisis señala que los resultados dependen de múltiples variables como la reacción del aparato productivo, los costos empresariales, la estructura del mercado laboral y las expectativas inflacionarias. En palabras del ministro, “no existe un vínculo causal automático”.

Ministro Daniel Rojas habló del impacto del aumento del salario mínimo en Colombia - crédito @DanielRMed

El estudio, basado en datos históricos, identifica incluso una relación inversa entre salario mínimo real y tasa de desempleo en determinados periodos, contradiciendo lo que Rojas calificó como un “supuesto débil” repetido con frecuencia por los que se presentan como “expertos” en medios de comunicación.

“En suma, la política salarial debe analizarse dentro de un marco macroeconómico amplio, no como si fuera la única variable que determina inflación o empleo”, aseveró.

El documento aclara que, si bien en algunos contextos específicos un ajuste puede presionar precios o empleo, no se trata de una regla universal ni mecánica.

El estudio concluye que mejorar el salario mínimo fortalece el consumo interno convirtiéndose en motor para el crecimiento y la reducción de la pobreza siempre que sea acompañado de políticas sociales y controles de precios”, subrayó Rojas.

Esto dice el artículo académico de la Universidad Nacional de Colombia

El artículo académico expone que la discusión sobre el ajuste del salario mínimo legal debe partir de dos insumos centrales: la inflación anual medida por el IPC y el crecimiento de la productividad. Para 2025, las estimaciones del Banco de la República y del Dane ubican la inflación alrededor del 5,2%.

Gobierno Petro definió por decreto aumentar el salario mínimo para 2026 en 23%, el incremento más alto de las últimas décadas, llevándolo a $2.000.000 mensuales, incluido el subsidio de transporte - crédito iStock

En cuanto a la productividad, el Dane calculó un crecimiento de 0,91% en la productividad total de los factores, cifra que, según el análisis, no refleja plenamente la dinámica del sector formal.

Los autores advierten que la productividad del empleo formal, directamente afectado por el salario mínimo, podría estar creciendo por encima del promedio nacional, debido a que la medición oficial incluye actividades informales con menor desempeño.

Este punto resulta clave frente a las advertencias del Banco de la República y centros de pensamiento económico, que han alertado sobre un eventual incremento “excesivo” del salario mínimo fijado por decreto.

Desde otra perspectiva, el estudio plantea un enfoque alternativo. Allí se sostiene que el empleo y la producción están determinados principalmente por el consumo de los hogares, la inversión privada, el gasto público y las exportaciones.

El aumento del salario mínimo trajo una lluvia de críticas al Gobierno Petro - crédito iStock

Bajo esta lógica, se afirma que son los capitalistas quienes definen el salario real y el nivel de ocupación, mientras los trabajadores solo pueden defender su participación mediante la negociación del salario nominal.

El documento también profundiza en el “doble carácter” del salario mínimo. Por un lado, representa un costo laboral para las empresas, incorporado en la formación de precios.

Por otro, constituye el ingreso principal de millones de hogares, destinado al consumo, pago de servicios, impuestos, vivienda y obligaciones financieras. Una mayor productividad, señala el análisis, permite reducir costos unitarios y abre la posibilidad de precios más bajos, compensando incrementos salariales.

La investigación concluye que mejorar el salario mínimo fortalece la demanda interna, dinamiza el consumo y puede convertirse en un motor de crecimiento económico y reducción de pobreza, siempre que esté acompañado de políticas sociales, controles de precios y una visión macroeconómica integral.

Para el ministro Rojas, este enfoque demuestra que la política salarial no debe analizarse de forma aislada, sino como parte de un sistema económico complejo donde “el salario no es la única variable”.

Read more!