Se confirmó el fallecimiento del precandidato presidencial y senador Miguel Uribe Turbay, que permanecía en estado crítico desde el atentado armado que sufrió el 7 de junio de 2025 en el barrio Modelia, al occidente de Bogotá.
Con el fallecimiento del senador, la investigación sobre el atentado adquiere una nueva dimensión. Lo que en principio era tratado como un intento de homicidio, se investigará como homicidio agravado.
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Tres capturados por atentado a Miguel Uribe: uno de ellos menor de edad
Luego del atentado, se produjeron al menos tres capturas relacionadas directamente con el atentado. El primero de los detenidos fue un menor entre 14 y 15 años, presunto autor material del ataque, que fue capturado por los escoltas del senador y ciudadanos minutos después del ataque.
El menor de edad, identificado como Juan Sebastián Rodríguez Casallas, fue trasladado a la Clínica Colombia tras resultar herido por un disparo en una pierna. Posteriormente, la Fiscalía le imputó los delitos de homicidio en grado de tentativa y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, sus partes o accesorios, pero no aceptó los cargos. Mientras avanza el proceso judicial, la entidad informó que tanto él como su núcleo familiar serán acogidos por el Programa de Protección de Testigos.
Durante su primera declaración ante fiscales de infancia y adolescencia, el menor reveló que recibió la promesa de un pago de 20 millones de pesos por ejecutar el ataque; dinero que nunca fue entregado. Las autoridades investigan si el joven pertenecía o estaba relacionado con redes de microtráfico en Bogotá, particularmente en el suroccidente de la ciudad.
Capturan a alias Costeño, clave en crimen de Miguel Uribe
Posteriormente, fue capturado Carlos Eduardo Mora González, conocido por los alias de Costeño y El Negro, que habría tenido un rol clave en la coordinación logística del ataque, según las autoridades.
De acuerdo con las evidencias recopiladas, fue él quien condujo el vehículo en el cual el presunto sicario recibió el arma, una pistola semiautomática Glock, cuya trazabilidad indica que fue adquirida legalmente en el estado de Arizona (Estados Unidos) en agosto de 2020.
Costeño fue judicializado por tentativa de homicidio agravado, porte ilegal de armas y uso de menores en la comisión de delitos, aunque con la muerte del senador, los delitos podrían cambiar.
Katerine Martínez, tercera detenida por el asesinato de Uribe
Una tercera captura se produjo en Florencia (Caquetá), el sábado 14 de junio. Se trata de Katerine Andrea Martínez Martínez, alias Gabriela, que habría participado en la entrega del arma al menor de edad.
Según la Fiscalía, la joven de 19 años se encontraba en el vehículo utilizado para transportar al autor material y habría coordinado parte de la operación. En su poder fueron encontrados más de un millón de pesos en efectivo y dos teléfonos móviles de alta gama.
Durante la audiencia de imputación, Martínez negó los cargos y declaró que “estaba de pantalla” el día del atentado.
Hipótesis sobre el móvil del crimen
Hasta el momento, las autoridades manejan varias hipótesis sobre el posible móvil del atentado, sin que se haya descartado ninguna. La principal línea de investigación apunta hacia una motivación política.
Miguel Uribe Turbay era una figura visible de la oposición al actual Gobierno y se perfilaba como uno de los precandidatos presidenciales con mayor proyección dentro del sector de derecha.
Esta teoría se reforzó con la declaración del presidente Gustavo Petro, que señaló que el esquema de protección del senador había sido “disminuido extrañamente” de siete a tres personas el día del atentado, y calificó este hecho como “una irregularidad que merece ser investigada con total rigor”.
Otra posibilidad considerada es la participación de redes criminales transnacionales. Carlos Eduardo Mora González afirmó durante su primera declaración que la orden del ataque fue emitida por un individuo conocido como El Churco, presuntamente ubicado en Ecuador. Esta versión llevó a la Fiscalía a coordinar con autoridades internacionales en búsqueda de confirmar si el caso tiene vínculos con organizaciones dedicadas al narcotráfico.
También se mencionó que el menor de edad tendría nexos con estructuras de microtráfico que operan en Bogotá, lo cual abrió la puerta a la hipótesis de que el atentado pudo ser ordenado como parte de una represalia o ajuste de cuentas. Esta teoría fue respaldada por algunos hallazgos forenses y análisis de inteligencia que muestran comunicaciones entre bandas de delincuencia común, de acuerdo con la información que divulgada por el diario de El País, de España.
De manera más marginal, se consideró la posibilidad de un ataque personal; sin embargo, esta línea no tuvo desarrollo.
Polémicas y discurso público
En los días posteriores al atentado, algunas teorías no confirmadas tomaron fuerza en redes sociales. Entre ellas, la posibilidad de un autoatentado fue sugerida por varios opositores de la derecha colombiana, aunque luego fue descartada por la mayoría de expertos y autoridades judiciales.
Estas versiones provocaron rechazo por parte de distintos sectores políticos, que calificaron dichas insinuaciones como irresponsables.
Recompensa y llamados a la colaboración
La Policía Nacional ofreció una recompensa de hasta 3.000 millones de pesos a quien proporcionará información que permitiera capturar a los autores intelectuales del crimen. Por lo que aún siguen abiertos los canales confidenciales para recibir datos que conduzcan a esclarecer la cadena de mando detrás del asesinato de Uribe Turbay.