El déficit habitacional en Colombia mostró una disminución en los últimos años, pero los retos vinculados al acceso a vivienda persisten. De acuerdo con un informe de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), en 2024 el déficit habitacional fue del 26,8%, un descenso importante con respecto al 32,8% registrado en 2019.
Sin embargo, el hecho de que más de una de cada cuatro familias viva en viviendas con deficiencias estructurales, hacinamiento o materiales precarios evidencia que esta problemática sigue siendo crítica.
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Un elemento clave en la política de vivienda resultó siendo el programa Mi Casa Ya, que busca facilitar el acceso a soluciones habitacionales mediante subsidios. El presidente de Camacol, Guillermo Herrera, destacó durante el foro de vivienda de Asobancaria que, aunque se progresó en la entrega de subsidios, falta transparencia y claridad en las cifras manejadas por el Ministerio de Vivienda.
Según Herrera, “son aproximadamente 120.000 subsidios entregados, pero la meta es de 200.000. Aún queda un largo camino por recorrer”. Además, precisó que unas 70.000 familias podrían haber sido afectadas por retrasos o inconsistencias en la asignación de estos subsidios.
Ministerio de Vivienda se defiende
El Ministerio de Vivienda, por su parte, defendió los avances alcanzados. El viceministro de Agua y Saneamiento, Edward Libreros, ministro encargado de Vivienda, declaró que se gestionó entre el 40% y el 50% de los recursos necesarios para cumplir la meta del cuatrienio, lo que garantizó las cifras previstas para 2022, 2023 y 2024.
Libreros agregó que “ya se han entregado 25.000 subsidios de vivienda nueva” y resaltó que las inversiones también han beneficiado programas como el mejoramiento de vivienda y vivienda rural, con cerca de 3.900 soluciones habitacionales entregadas por un valor aproximado de $600.000 millones.
Más allá de los subsidios
No obstante, los retos van más allá del número de subsidios. El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) reportó que, desde 2022, más hogares colombianos viven en arriendo que en vivienda propia, lo que marca un cambio notable en la dinámica del mercado. En 2024, el 40,4% de los hogares vivía en arriendo o subarriendo, mientras que el 36% contaba con vivienda propia pagada y solo el 3,5% estaba en proceso de pagarla.
Este último grupo experimentó una tendencia descendente desde 2019, al disminuir 1,1 puntos porcentuales. El aumento en los costos de los inmuebles y los altos intereses en los créditos hipotecarios son factores que limitan las posibilidades de compra.
Precios de la vivienda
El incremento en los precios de la vivienda preocupa al sector. Según Camacol, en 2024 las unidades habitacionales nuevas aumentaron de costo en un 9,2%. En el caso específico de apartamentos, los precios casi duplicaron las tasas de crecimiento observadas en 2020 y 2021, que oscilaban entre el 3% y el 6%.
Guillermo Herrera indicó que “por los fallos de la política de vivienda, el mercado actual ha retrocedido más de una década, con niveles que no se veían desde 2012”. En cifras concretas, entre enero y marzo de este año se vendieron 34.000 viviendas nuevas, bastante lejos de las 70.000 comercializadas en el mismo periodo de 2022.
La inflación también juega un rol en esta problemática. Según datos del Dane, los costos relacionados con alojamiento y servicios públicos se incrementaron un 6,29% en el último año, lo que también mostró impacto en el alza de los arriendos. Esto, sumado a los elevados costos de vida, dificulta que los hogares logren ahorrar para la cuota inicial de una vivienda. A pesar de la reciente disminución en las tasas de interés, estas aún no alcanzan niveles accesibles, dado que la meta de inflación del 3% no se cumplirá hasta, posiblemente, inicios del próximo año.
Suspensión de Mi Casa Ya
Otro golpe reciente al sector fue la suspensión temporal del programa Mi Casa Ya, anunciada en diciembre de 2024 debido a restricciones fiscales. La interrupción afecta de manera particular a las familias de menores ingresos que dependían de esta política para financiar la compra de vivienda. Según el Ministerio de Vivienda, ya hay 9.963 subsidios preasignados para 2025 y 840 para 2026, pero el impacto de la suspensión se hizo evidente en el descenso del mercado de viviendas de interés social.
De acuerdo con Herrera, “los desistimientos en la compra de viviendas de interés social alcanzaron los 24.000 en el último año”.
Así las cosas, las cajas de compensación familiar asumieron un papel fundamental en la oferta de subsidios. Sin embargo, esto excluye a una gran proporción de la población, ya que la mayoría de los trabajadores en Colombia pertenecen al sector informal y no están afiliados a estas entidades. “El Gobierno no ha mostrado voluntad para dialogar sobre este tema, lo que demuestra una falta de dirección para reactivar el sector de la construcción”, concluyó Herrera.