Un grupo de habitantes del corregimiento de Gualanday, ubicado en el municipio de Coello, Tolima, mantiene cerradas las entradas y salidas de las instalaciones donde se almacena y distribuye el combustible para la región.
La manifestación impide la circulación de carrotanques hacia varios puntos del departamento, incluida Ibagué, y afecta también parte del sur del Tolima y algunas zonas de Cundinamarca.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp
El bloqueo comenzó como una expresión de rechazo hacia las prácticas laborales de dos empresas que operan en la zona: Cenit, responsable del transporte de hidrocarburos, y SKF Omia, firma encargada del funcionamiento y mantenimiento de las instalaciones. Los habitantes alegan que estas compañías no han ofrecido plazas de empleo a los técnicos y profesionales del área, generando descontento entre quienes han residido históricamente en la región.
Estefany Cruz, una de las manifestantes, expresó su inconformidad por lo que considera una exclusión sistemática de la comunidad en las oportunidades generadas por la industria de los combustibles. “Somos testigos de cómo estas empresas Cenit y SKF Omia traen foráneos para laborar en sus plantas y no generan ningún beneficio para estas comunidades. Queremos que le den trabajo a nuestros jóvenes y a las personas de la región”, afirmó.
Las plantas localizadas en Gualanday juegan un papel clave en la distribución de gasolina y ACPM a estaciones de marcas como Primax, Plus +, Terpel y otras redes privadas. Por ello, de no levantarse el bloqueo, se prevé un impacto considerable en el suministro hacia múltiples estaciones de servicio, afectando la movilidad en diferentes municipios.
Desde el Concejo de Coello también se han elevado preocupaciones sobre las decisiones tomadas por las empresas que operan en Gualanday. El concejal Edgardo Meneses confirmó que hubo despidos de trabajadores locales en favor de personas provenientes de otras zonas del país, situación que avivó la molestia entre los vecinos del corregimiento. “Obreros, electricistas y operarios de la zona fueron desvinculados y trajeron personal foráneo por lo que la comunidad decidió bloquear las plantas de distribución. A esta protesta también se sumó un importante número de transportadores que apoyan el bloqueo a las plantas”, explicó.
El respaldo de los conductores de vehículos de carga ha fortalecido la protesta, que además de exigir empleo local, también plantea un mensaje más amplio sobre la equidad en la contratación de personal para proyectos industriales en regiones con altos índices de desempleo.
Las autoridades locales y representantes de las empresas involucradas buscan generar un espacio de diálogo para abordar las reclamaciones planteadas por la comunidad. Se espera que este jueves 10 de abril se instale una mesa de concertación que permita alcanzar acuerdos.
Sin embargo, si no se logra una solución, podrían producirse interrupciones en la distribución de combustible en buena parte del centro del país, con posibles consecuencias en el transporte público y privado.