La familia de Aldair Rodríguez Orozco, un joven de 22 años de edad, enfrenta una profunda conmoción tras su inesperada muerte durante un procedimiento médico en un centro de radiología en Santa Marta (Magdalena).
El joven había acudido al establecimiento para hacerse una resonancia magnética en la cabeza, un examen solicitado para evaluar un quiste. Lo que parecía ser una consulta de rutina terminó convirtiéndose en un episodio trágico que ha generado indignación y cuestionamientos sobre una posible negligencia médica.
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De acuerdo con el relato de su hermana, quien lo acompañó hasta la puerta del consultorio, Aldair comenzó a convulsionar tras recibir anestesia. Al percatarse de movimientos inusuales y escuchar voces alteradas desde el interior de la sala, la joven entró en pánico.
No obstante, según explicaron desde el portal Entérate en línea, los especialistas intentaron calmarla al asegurarle que la situación estaba bajo control y que administrarían una segunda dosis de anestesia. A pesar de estas afirmaciones, 40 minutos después, la hermana encontró a Aldair inmóvil.
El centro de radiología decidió trasladar al joven al hospital Julio Méndez Barreneche, donde la familia aún mantenía una mínima esperanza de que pudiera ser reanimado. Sin embargo, los médicos del hospital confirmaron que llegó sin signos vitales. La familia cree que Aldair falleció dentro de la sala de resonancia y que el traslado al hospital fue un intento del centro médico por evadir responsabilidades.
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“Nos dijeron que ya no había nada que hacer”, expresó la hermana del joven al medio mencionado, reflejando el dolor y la impotencia que embargan a la familia tras lo sucedido.
El caso generó una ola de indignación en la comunidad de Santa Marta, donde la familia decidió emprender acciones legales. Esta presentó una denuncia por presunta negligencia médica y exige que se investiguen a fondo las circunstancias que rodearon la muerte del joven.
La familia sostiene que el procedimiento no fue manejado de manera adecuada y que las decisiones tomadas por el personal médico pudieron haber contribuido al desenlace fatal.
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Aldair habría llegado temprano al centro de radiología para someterse al examen, siguiendo las indicaciones médicas. Sin embargo, lo que debía ser un procedimiento seguro y controlado terminó en tragedia, lo que dejó a sus seres queridos con más preguntas que respuestas.
Qué consecuencias implica someterse a una resonancia
Someterse a una resonancia magnética (RM) es un procedimiento seguro y no invasivo que utiliza campos magnéticos y ondas de radio para generar imágenes detalladas del interior del cuerpo. En la mayoría de los casos, no conlleva consecuencias negativas para la salud.
A diferencia de los rayos X o la tomografía computarizada, la RM no emplea radiación ionizante, lo que la convierte en una herramienta diagnóstica más segura, en especial para exámenes repetidos o para personas sensibles a la radiación, como niños o mujeres embarazadas (aunque siempre se evalúa caso por caso).
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No obstante, pueden presentarse algunas molestias o efectos secundarios leves. Por ejemplo, algunas personas experimentan ansiedad o claustrofobia debido al espacio cerrado del equipo, y otras pueden sentirse incómodas por el ruido fuerte que produce la máquina durante el examen (aunque generalmente se proporcionan tapones o auriculares).
En ciertos casos, se utiliza un medio de contraste llamado gadolinio para mejorar la visibilidad de los tejidos, lo que puede causar reacciones alérgicas leves como picazón, náuseas o dolor de cabeza. Las reacciones graves son poco comunes, pero se toman precauciones si el paciente tiene antecedentes de alergias o problemas renales.
Para quienes tienen dispositivos metálicos en el cuerpo, como marcapasos, implantes cocleares o prótesis metálicas, la RM puede no ser recomendable, ya que los campos magnéticos pueden interferir con su funcionamiento o incluso causar movimientos peligrosos del objeto implantado.
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