El suministro de energía eléctrica en Colombia enfrenta una de sus crisis más desafiantes debido a las crecientes deudas de entidades territoriales, una situación que llevó a la Procuraduría General de la Nación a emitir una advertencia a los gobernadores y alcaldes del país. La institución instó a los mandatarios locales a tomar medidas urgentes para garantizar la prestación continua del servicio y evitar un eventual apagón, que podría afectar a millones de ciudadanos.
El ente de control, que es liderado por Gregorio Eljach, enfatizó la responsabilidad legal de los mandatarios en cuanto a la garantía de pago oportuno de los servicios públicos, al señalar que estos deben incorporar en sus presupuestos las partidas correspondientes para cubrir las deudas pendientes con las empresas prestadoras de energía.
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“El deber legal que les asiste de cumplir con el pago oportuno de los servicios públicos, en sus municipios o distritos, incorporando en los presupuestos las partidas correspondientes y hacer las apropiaciones necesarias para cumplir con tal fin”, recordó la Procuraduría a través de su comunicado.
El sector eléctrico colombiano está bajo presión en los últimos meses debido a problemas financieros derivados de la acumulación de deudas por parte de entidades oficiales. Estas deudas incluyen pagos pendientes de subsidios, la opción tarifaria y obligaciones incumplidas de entidades públicas que, en calidad de usuarias del servicio, han generado un impacto negativo en las empresas proveedoras de energía.
La Procuraduría Delegada para la Gestión y Gobernanza Territorial solicitó a las autoridades locales que implementen estrategias a corto y mediano plazo para mitigar esta problemática.
Asimismo, advirtió que “el incumplimiento en el pago de los servicios públicos domiciliarios por parte de las entidades oficiales, en calidad de usuarios, constituye una causal de mala conducta”. Esto implica que los responsables podrían enfrentar sanciones disciplinarias si no se adoptan medidas correctivas.
La Procuraduría pidió acciones urgentes y mesas de trabajo
Para enfrentar la crisis, la Procuraduría propuso la creación de mesas de trabajo que permitan la negociación de acuerdos de pago entre los gobiernos locales y las empresas de energía. Estas reuniones buscarían garantizar la estabilidad financiera del sector y evitar interrupciones en el servicio; sin embargo, el éxito de estas medidas dependerá en gran parte de la voluntad de los mandatarios locales para presentar soluciones viables y sostenibles.
Así mismo, el Ministerio de Hacienda tomó algunas medidas para aliviar la crisis, anunciando el pago de un billón de pesos en subsidios para las empresas de energía. Este desembolso, correspondiente a la vigencia de 2024, reduciría temporalmente el riesgo de apagón, aunque aún no está claro si incluye también los pagos pendientes de subsidios para el servicio de gas.
El problema de las deudas acumuladas no solo afecta el suministro de energía en las principales ciudades del país, sino que tiene un impacto significativo en regiones vulnerables, donde la infraestructura eléctrica es más precaria. En este sentido, la Procuraduría alertó sobre un eventual impacto en el servicio de energía en el Catatumbo, así como en los municipios del área metropolitana de Cúcuta, en Norte de Santander, y en localidades de los departamentos de Cesar, como Río de Oro y González.
El riesgo de un apagón en estas zonas podría exacerbar problemas sociales y económicos, afectando el funcionamiento de hospitales, instituciones educativas, empresas y hogares. Además, podría agravar la situación de seguridad en regiones ya impactadas por la violencia y la inestabilidad.
Llamado a la responsabilidad fiscal y administrativa
Ante este panorama, la Procuraduría reiteró su llamado a los gobernadores y alcaldes para que cumplan con sus compromisos financieros en materia de servicios públicos. El ente de control recordó que el incumplimiento en el pago de las facturas de energía no solo afecta a las empresas proveedoras, sino que también pone en riesgo la calidad de vida de los ciudadanos.
En medio de sus competencias de prevención y seguimiento, la Procuraduría continuará monitoreando la situación y evaluando el cumplimiento de las medidas adoptadas por las administraciones locales, pero no descarta la apertura de investigaciones disciplinarias contra aquellos funcionarios que no tomen las acciones necesarias para garantizar la continuidad del servicio.