Luego de que varias familias afirmaran que sus hijos sufrieron maltrato físico, emocional y psicológico en el colegio Gimnasio Colombo Británico (GCB) de Bogotá, la Fiscalía y la Procuraduría General de la Nación abrieron investigación a la institución educativa.
De acuerdo con Aleida, estudiante del GCB Bilingüe Internacional, todo empezó en marzo del año 2022, cuando dos alumnos de Ibagué (Tolima), que estaban repitiendo por segunda vez noveno, le ofrecieron ser parte de los vendedores de vapeadores y brownies con marihuana.
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De acuerdo con el relato de la joven, conocido por la revista Semana, en ese momento tenía 15 años y como ella pertenecía al colegio desde 2008, conocía mucha gente dentro del establecimiento, pero ella se negó a vincularse al negocio.
“Mi mamá fue al colegio con las pruebas y se acercó al coordinador Nelson Díaz. Este le dijo que sí, que él ya tenía conocimiento de la situación, que iban a seguir el conducto regular y las medidas disciplinarias correspondientes, pero no pasó nada”, contó.
A partir de ese momento iniciaron sus peores días dentro del colegio, porque la gritaban y trataban mal, no solo por parte de los jóvenes que le propusieron el negocio, sino por los compradores. ”El matoneo era constante: salte acá, sapa, malparida, nos dañaste el negocio”, confesó la joven.
Uno de los líderes continúo con la venta hasta que lo expulsaron del GCB, pero ahí no terminó la pesadilla porque se quedó su cómplice, quien la agredió física y mentalmente.
“La primera agresión física fue en el segundo piso del colegio. Muchos de mis compañeros quedaron aturdidos. Venía bajando y Valentina me cogió por detrás, cogió la maleta y me haló hacia atrás. Me sacudió, yo me agarré de un barandal, no me caí y logré salir corriendo e irme a la ruta”, denunció al medio mencionado.
Aleida decidió dar la queja a las directivas del colegio, sin embargo, nada pasó. Los insultos y agresiones fueron constantes: la amenazaba y perseguía en las instalaciones diciéndole “si nosotros caemos, tú caes también y te hundes con nosotros”.
Entre los últimos comportamientos de agresión, Aleida advirtió a su familia el peligro que pasaba en la institución educativa porque expresó que la iba a matar. Le dije a mi tío y a mi mamá. Ella me dijo que me iba a cascar, que me lo había buscado y que no iba a responder por lo que iba a hacer”.
La última y peor acto violento contra la víctima fue cuando la agresora la empujó tan fuerte que se golpeó en la cabeza, razón por la que salió huyendo del lugar.
¿Qué dice el colegio?
Walther Abondado Mikán, rector de la Institución, habló con respecto a la denuncia de Aleida y su familia.
“El tema del happy brownie se dio en el colegio, pero no con estas estudiantes. Se denunció en su momento a la Fiscalía y la familia del joven. El tema de los vapeadores si se dio con un estudiante de Ibagué que al final dejó de ser parte del colegio”, señaló.
En cuánto a la presunta agresora, la máxima autoridad del centro educativo aceptó que la menor fue repitente del mismo año en dos oportunidades, que era rebelde academicamente hablando, pero nunca tuvo quejas disciplinarias:
“El comportamiento era de una niña retraida, callada, ensimismada. No era una niña con dificultades, más bien con tristeza por repetir noveno y ver a sus compañeros más adelante. Perdió dos veces el mismo año y no le queríamos dar cupo. La familia entutela al colegio y nos toca darle el cupo. Pero no tuvo comportamientos agresivos, no tenemos eso en nuestro archivo”, dijo.
Respecto a la última agresión Walther negó la versión de Aleida, pues aseguró que la discusión que tuvieron las menores fue diferente. “Compañeras que se aman y se quieren pero tienen un problema por las redes porque de manera abusiva habían estado metiéndose en las de cada una de ellas y poniendo mensajes desobligantes”, concluyó el rector.