Arde Medellín: bate récords de temperatura y no volverá a ser “la ciudad de la eterna primavera”

Según los expertos el aumento de la temperatura en Medellín en los últimos años se debe a factores de la composición de la ciudad y, también, al fenómeno de El Niño

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Por altas temperaturas Medellín está lejos de volver a ser la ciudad de la eterna primavera - crédito Colprensa
Por altas temperaturas Medellín está lejos de volver a ser la ciudad de la eterna primavera - crédito Colprensa

Medellín enfrenta un aumento crítico de temperaturas, con registros recientes que han superado los 33°C, una tendencia que, según proyecciones, forjará un futuro de calor extremo para sus residentes.

Durante los últimos meses, la ciudad ha experimentado condiciones térmicas por encima del umbral histórico, lo que ha activado alarmas sobre su cambio climático a nivel local y las adaptaciones necesarias para su población.

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Los expertos apuntan a un conjunto de factores responsables, destacando el impacto global del cambio climático, el Fenómeno de El Niño, y la composición de la ciudad, que contribuyen a esta intensificación del calor.

Entre las causas identificadas por especialistas en el ámbito, Alejandro Martínez, profesor de la Escuela Ambiental de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Antioquia, atribuye el aumento de las temperaturas a un conjunto de factores que incluyen cambios climáticos globales, el efecto local del Fenómeno de El Niño y características intrínsecas de Medellín como el uso predominante de concreto y pavimento.

Según estos análisis, el año 2023 ha sido descrito como el más caluroso registrado, exacerbando las condiciones ya críticas experimentadas en la ciudad y sus alrededores.

Esta situación también ha incidido en que las noches sean particularmente más calurosas de lo habitual, donde los ciudadanos reportan dificultades para conciliar el sueño debido al calor persistente. La incidencia de estos factores globales y locales no solo afecta la calidad de vida diaria de los habitantes sino que también plantea desafíos significativos para el futuro plan de desarrollo urbano de Medellín, con un enfoque particular en la adaptación y mitigación frente al cambio climático.

Lo que se percibe con humor entre la población, es que le que hace falta es añadir un mar a Medellín o cambiar tradiciones locales por otras más acordes al calor, esto sin duda subraya la seriedad del asunto y la urgencia de buscar soluciones sostenibles y a largo plazo.

Esta realidad climatológica en de la capital de Antioquia y el Valle de Aburrá refleja una tendencia creciente a nivel global, poniendo en relieve la importancia de políticas y acciones concretas para combatir y adaptarse al cambio climático.

La comunidad científica y los responsables de las decisiones urbanas se encuentran ante el reto de incorporar estas consideraciones en la planificación futura, buscando aliviar las consecuencias de este fenómeno y proteger el bienestar de las generaciones presentes y futuras.

Medellín, conocida por su etiqueta de “la ciudad de la eterna primavera”, enfrenta una realidad distinta en la actualidad debido al aumento de sus temperaturas. Un estudio reveló un incremento medio de la temperatura de 0,8ºC en el transcurso de cinco décadas, situando la media actual en más de 23ºC.

Algunos expertos afirman que el incremento de la temperatura en Medellín es en parte por la mala planeación del plan de desarrollo - crédito Colprensa
Algunos expertos afirman que el incremento de la temperatura en Medellín es en parte por la mala planeación del plan de desarrollo - crédito Colprensa

Este fenómeno se atribuye a la acelerada industrialización y urbanización, según se documentó en la investigación de Luis Fernando Restrepo, Carolina Peña y María Fernanda Martínez de 2017, destacando una marcada tendencia hacia un clima más cálido en los años venideros.

La proyección de la urbe sugiere que para 2030, se anticipa un incremento de 0,5°C en las horas más cálidas del día, principalmente en la base del valle donde se encuentra Medellín. Esta proyección del Plan de Acción Climática 2020-2050 podría traducirse en 150 días al año superando los 29°C para 2040, afectando de manera desigual a diferentes comunidades dentro de la ciudad. Específicamente, barrios como Castilla y Buenos Aires experimentarán temperaturas aún más elevadas, prediciendo posibles migraciones internas como consecuencia.

El efecto de isla de calor, exacerbado por factores como la ubicación, la excesiva urbanización y la baja cobertura vegetal, deja a 14 barrios en alto riesgo, con Castilla, Robledo y Ferrini entre los más afectados.

Este fenómeno no solo aumenta la temperatura sino que también eleva el riesgo de enfermedades crónicas entre sus habitantes. Además, el Plan de Acción del distrito sugiere que más de quinientas muertes al año podrían evitarse si se lograran mitigar estos incrementos de temperatura.

Aunque Medellín fue presentada como un “modelo a seguir” en la lucha contra el calor extremo por CNN y BBC en 2023, expertos locales cuestionan la efectividad de la estrategia de corredores verdes implementada. Según el profesor Jairo Espinosa Oviedo de la Universidad Nacional Medellín, durante una entrevista con El Colombiano dijo que las intervenciones forestales no alcanzaron a las comunidades más vulnerables y afectadas por el calor.

Medellín enfrenta desafíos importantes en cuanto a la mala calidad del aire, el aumento del parque automotor y otras variables - crédito Colprensa
Medellín enfrenta desafíos importantes en cuanto a la mala calidad del aire, el aumento del parque automotor y otras variables - crédito Colprensa

Los expertos concuerdan en que la ciudad aún enfrenta desafíos significativos debido a la normativa laxa sobre la calidad del aire, el aumento del parque automotor y la falta de políticas efectivas de espacio público y vivienda.

En los próximos dos planes de desarrollo, Medellín tiene la oportunidad de redirigir su futuro ante el aumento de temperatura. Sin embargo, las decisiones tomadas en torno al crecimiento urbano y la movilidad jugarán un papel crucial en mitigar los efectos del cambio climático en la otrora llamada ciudad de la eterna primavera, según subrayan los investigadores.

La ciudad se encuentra en un punto crítico donde sus políticas futuras determinarán su capacidad para adaptarse y prosperar en un clima cambiante.