En una emotiva muestra de cariño y reconocimiento a la labor de los soldados del Ejército Nacional de Colombia, niños de la escuela La Mariela en Pijao, Quindío, escribieron cartas de agradecimiento dirigidas a los militares que patrullan las zonas de páramo en el Eje Cafetero.
En medio del inicio de las festividades decembrinas, esta actividad pedagógica resalta la conexión entre la comunidad civil y las Fuerzas Militares, mostrando el significado humano detrás del uniforme y la importancia de la labor de los soldados en la protección de la soberanía nacional.
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“Una carta hace la diferencia para un soldado que está lejos de su familia, por eso niños de la escuela La Mariela en Pijao, Quindío, expresan su gratitud a estos hombres que luchan para alcanzar la tranquilidad en los territorios”, manifestaron desde las Fuerzas Militares de Colombia.
Con frases como “Gracias soldados, por el brinca brinca y la película y por los demás, muchas gracias” y “Querido soldado, gracias por cuidarnos y protegernos en todo momento. Espero que no te vaya a pasar nunca nada. Dios te bendiga y te proteja. Gracias”, los pequeños expresaron su agradecimiento y buenos deseos.
Este gesto de los menores hacia los soldados es un reflejo del profundo agradecimiento que sienten muchas comunidades hacia aquellos que aseguran su bienestar y seguridad, a pesar de las difíciles condiciones y la distancia de sus hogares y seres queridos. La dinámica entre los niños y los militares se fortaleció con la lectura de las cartas que evidencian la inocencia y el cariño con palabras como: “Gracias por estar en el batallón. Oraré por ustedes todos los días, los llevaré en mi corazón”.
Estas actividades tienen lugar en un contexto en el que el Ejército Nacional busca fomentar la cercanía con la población civil, mostrando una faceta distinta del servicio militar, una imagen no solo de fuerza y disciplina, sino también de humanidad y servicio comunitario.
Los proyectos de acercamiento entre el Ejército y la comunidad no son aislados. Por ejemplo, en diferentes partes de Colombia se han desarrollado programas como “Soldado por un día”, en el cual jóvenes experimentan la vida castrense, y “El Ejército en tu escuela”, que lleva a los soldados a espacios educativos para compartir con los estudiantes sobre su labor. Además, en fechas especiales como la Navidad, los soldados visitan escuelas y orfanatos llevando regalos y actividades lúdicas para los niños, demostrando el interés de la institución en ser parte activa del tejido social.
La acogida de estas iniciativas es evidente también en el apoyo que brindan las tropas durante situaciones de emergencia o desastres naturales, en las cuales la relación de ayuda y cooperación se solidifica aún más. Los soldados no solo resguardan la soberanía, sino que participan en la reconstrucción y atención de las comunidades más afectadas, mostrando una cara de compromiso y solidaridad que a menudo permanece oculta detrás de las operaciones de seguridad.
Durante el desarrollo de esta interacción particular, un video de 58 segundos captó los momentos en que los niños, acompañados por sus maestros y miembros del Ejército, daban vida a sus pensamientos en forma de cartas.
La pieza audiovisual mostró el impacto emocional que tales gestos generan en los soldados, quienes desde la lejanía de sus bases en las montañas del Eje Cafetero expresaron su gratitud: “Muchas gracias, de parte de todo el Ejército Nacional de Colombia y desde el departamento del Quindío, te cuidaremos y te protegeremos, ya que sin ninguna duda ustedes son nuestro futuro”.
Las cartas son un testimonio y un recordatorio valioso de cómo pequeñas acciones pueden tener grandes significados y consolidar la paz como un esfuerzo compartido entre ciudadanos, soldados y toda la nación.