La muerte de Camilo Andrés Duitama, de 33 años, es todo un misterio. El martes 14 de noviembre asistió a su tercera terapia en un centro fisioterapéutico del occidente de Bogotá, pero horas más tarde los trabajadores del lugar informaron a su familia que había muerto de manera repentina.
Ingeniero de profesión y apasionado por el futbol, Camilo se sometió a una cirugía de rodilla semanas atrás, pero hasta entonces no había presentado complicaciones de ningún tipo. Tampoco se sabe aun si su muerte tiene o no relación con esa operación.
Por ahora, su inesperado deceso es investigado por un equipo de la Seccional de Investigación Judicial y Criminal (Sijín).
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Según informó el Ojo de la noche para Blu Radiom, el edifico al que asistía desde hace algunos días se encuentra en plena calle 26 con carrera 68, en donde funciona un reconocido banco y otros establecimientos, entre ellos, el de la IPS.
Su padre lo dejó en la puerta del sitio y fue él quien recibió la llamada del personal de salud, según la cual Camilo murió durante su tercera sesión de terapia.
“Honestamente, no tenemos explicación lógica de lo que sucedió, porque él venía a sus terapias físicas porque había acabado de sufrir una cirugía hace 15 días de meniscos de la rodilla. Todo había salido muy bien. Todo estaba perfecto y fue a su tercera terapia y se hizo todo el proceso de la misma... cuando (de la nada) me llamó mi mamá (y me dijo) que me viniera rápido para acá porque mi hermano estaba mal que ya no respiraba. Y llegué y había una señora encima de él haciéndole reanimación”, relató, desconcertada, su hermana.
No se explican cómo murió mientras alguien lo ayudaba a realizar los ejercicios que el doctor le recomendó para recobrar la movilidad, tras sufrir una lesión que, a simple vista, no comprometía su vida.
Sin embargo, “cuarenta minutos estuvo una señora reanimándolo. Mi hijo reacciona un momento –dice mi esposa– y entonces no había oxígeno. No había absolutamente nada de primeros auxilios. Así que traje a mi hijo para una terapia de rodilla y me lo entregan muerto”, lamentó su padre en conversaciones con el medio citado.
Las autoridades estuvieron revisando el centro fisioterapéutico durante el martes y se entrevistaron con el personal de salud, que tampoco entiende cómo Camilo terminó falleciendo en una de las camillas del lugar.
Su familia lo describe como un joven sano, deportista y sin mayores complicaciones de salud. Motivo por el que, al igual que el personal de la Sijín, se encuentran a la espera de recibir los resultados de su autopsia para determinar qué lo condujo a la muerte.
Sin embargo, mantienen en pie sus acusaciones contra el centro médico, pues al momento de llegar a la IPS encontraron que no tenían elementos para prestar primeros auxilios a sus pacientes en casos de emergencia, como el de su hijo.
¿Cuántas personas mueren en promedio por negligencia médica?
Tras un estudio realizado por el programa de enfermería de la Universidad de la Sabana, su directora, Beatriz Pérez, llegó a la conclusión de que “por lo menos el 80 por ciento de estos accidentes se podrían evitar. Es inconcebible que el error humano de los médicos y del personal de la salud esté matando más a los pacientes que las mismas enfermedades”.
Pero no es un caso único el de Colombia. De hecho, según estimaciones realizadas por la OMS, en el 2019, cada minuto mueren alrededor de cinco pacientes por errores médicos, cuando, “nadie debería recibir un daño mientras recibe atención médica. Y, sin embargo, a nivel mundial, al menos cinco pacientes mueren cada minuto debido a atención insegura”, insistió el director general de la organización, Tedros Adhanom Ghebreyesus.