Estudiantes denuncian acoso en el baño de su colegio en Bogotá: las víctimas no sobrepasan los 10 años

Familiares de las víctimas denuncian que fueron amenazadas por estudiantes del mismo plantel educativo

Las directivas habrían ignorado el caso, a pesar de su gravedad - crédito blog cultivemos oportunidades

Preocupante es la denuncia realizada por estudiantes de primaria del colegio Fanny Mikey, ubicado en la localidad de Ciudad Bolívar, sur de Bogotá. Y es que, tras haber sido víctimas de violencia sexual en el baño de la institución, su profesora las habría obligado a continuar en clase, durante todo el día, sin reportar el hecho con las directivas.

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De acuerdo con declaraciones entregadas por la abuela de una de las víctimas al matutino de Arriba Bogotá, al menos tres menores, de no más de 10 años, estuvieron a punto de ser abusadas en el interior del plantel.

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Así lo habría dado a conocer en conversaciones con el medio citado: “La niña llegó del colegio a la casa atacada llorando (y me dijo) que dos niños intentaron abusar de ella. Ella no estaba sola, estaba con otra compañerita y una prima, también, estaba en el baño, o sea, prácticamente fueron tres niñas las que tuvieron que vivir este episodio”.

Dos menores, de quienes no se conoce más información, la habrían abordado en el baño, en pleno descanso, para tocarla de manera indebida, sin importarles que otras niñas habían ingresado para acompañarla:

“Los niños la cogieron y la empujaron, le dijeron que estaba muy linda. Querían tocarla, querían tocarle la cara. La hemos enseñado a que se defienda, entonces, nos dijo que ella los empujaba, les gritaba que la dejaran salir, que no la tocaran y que quería irse en ese momento”, pero, aun así, siguieron empeñados en accederla.

“Los niños apenas se reían y, en ese momento, entró otra niña (al baño) y le hicieron lo mismo. Mi nieta le dijo que se fuera, pero la niña ya había entrado, entonces la cogieron y le empezaron a hacer lo mismo”, aseguró la abuela de unas de las niñas.

Las directivas no llegaron a enterarse - crédito archivo Infobae

Es decir, cada uno se encargó de amedrantar a una menor, bajo el riesgo de poder ser atrapados, pero, de poco les importó y, en realidad, no tenían de qué preocuparse, pues al conocer el caso una de las profesoras ni se habría inmutado para tomar cartas en el asunto.

“Las tres son del mismo salón, pero a los niños no les importo. Ya cuando vieron que no pudieron hacerles nada, entonces, simplemente, se fueron, pero le dijeron: tranquila, que, si no se pudo hacer nada ahora, en otra ocasión será. Prácticamente las amenazaron (con violarlas) diciéndoles que se va a repetir”.

Bajo amenaza, las tres niñas se vieron obligadas a regresar a clase y permanecer en silencio hasta que llegaron a sus casas, en donde, por fin, un adulto les prestó atención.

Tras hablar con su profesora, ella las obligó a permanecer en clase - crédito archivo Infobae

“Llegaron al salón atacadas (llorando) le dijeron a la profesora y ella les respondió que debían pasar un reporte a coordinación, pero no hizo nada. Eso fue a las 9:30 a. m., que estaban en descanso. No le importo, las dejó ahí sentadas y pasaron las clases, como si no hubiera pasado nada”, reprochó la abuela.

No entiende cómo es que “nunca llamaron al acudiente, nunca fueron a coordinación, nunca hicieron nada y las niñas pasaron el trauma solas, hasta que llegaron a la casa y nos contaron (o que pasó)”.

De momento, las menores no quieren regresar al colegio e, incluso, su nieta debió ser internada en un hospital para recibir tratamiento psicológico, pues los nervios no la han dejado continuar con su vida con normalidad.

“Ella está bien físicamente. Pero psicológicamente está muy mal. Es una niña de 10 años, tiene miedo y no quiere volver al colegio, eso nos dijo. Ya la vio el psicólogo y la dejaron hospitalizada por el estado de angustia en el que se encuentra y estamos a la espera de que el Bienestar Familiar se pronuncie”, dijo una familiar.

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