El conflicto entre Israel y Hamas se agudiza cada día más, los actores involucrados no solo los organismos de seguridad y los terroristas, pues en esta disputa también se ha visto inmiscuida la comunidad. Infobae habló con Diana Bermúdez Velandia, una colombiana que se disfrutaba de sus vacaciones junto a su pareja y quedó atrapada en medio de la guerra.
Tras recorrer varios países, Diana Bermúdez y su pareja decidieron finalizar la gira en Israel, pues uno de sus sueños era conocer Tierra Santa. En Jerusalén aterrizaron el 6 de octubre, horas antes del inicio del Sabbat, momento en donde los judíos paralizan la ciudad y se entregan a sus creencias.
“Yo llegué a Israel el viernes 6, antes de que empezara toda la guerra acá. Yo llegué en la noche, el Sabbat para ellos empieza el viernes a las 6 de la tarde hasta el día siguiente a las 6 también. Aquí el tráfico se paraliza y todo cuando ellos descansan, entonces me tocó llegar al hotel en un taxi no había nada más, llegué directo a Jerusalén con mi esposo para finalizar nuestras vacaciones, después de varios destinos básicamente queríamos conocer tierra Santa”, le dijo la mujer a este medio.
La noche transcurrió tranquila para ellos, sin embargo, a la hora del desayuno del día siguiente, la guerra estalló. Según Bermúdez, sus prejuicios la llevaron a estar prevenida, sin embargo, nunca pensó estar sumergida en un conflicto de tal escala.
Infobae: ¿Qué medidas tomaron inmediatamente?
Diana Bermúdez: “Lamentablemente, todo eso fue una realidad pasamos de la maravilla de unas vacaciones que venían muy bien a un calvario, esto ha sido muy duro para nosotros. Fue muy poco lo que conocimos hasta que no enteramos de la gravedad de lo que estaba sucediendo, corrimos al hotel y hemos estado atentos siempre a las alarmas antimisiles, escuchamos explosiones, sentimos miedo, vemos a la gente llorar en las calles, es estar angustiado y alerta”.
Del paraíso al infierno
Diana Bermúdez le explicó a Infobae mientras esperaba en el aeropuerto que su vuelo había sido cancelado, incluso, que ya no se encontraba en Jerusalén, sino en Tel Aviv. La colombiana resaltó que en reiteradas ocasiones han intentado atacar la terminal aérea, incluso, mientras atendía la entrevista; las autoridades estaban alerta ante una situación de riesgo.
“Nuestro vuelo estaba programado para salir, pero lamentablemente lo cancelaron. Estamos en el aeropuerto no estamos en Jerusalén, sino en Tel Aviv, en el aeropuerto donde han tratado de hacer varios atentados; en una situación bastante angustiante la verdad, cada vez pierdo más la fe, siento que a medida que va avanzando, va empeorándose y no hay una salida clara”, expresó.
Infobae: ¿Ha podido conseguir nuevos tiquetes?
Diana Bermúdez: “No he podido conseguir tiquetes a Colombia, algunos periodistas me dicen “consígalos que el aeropuerto está abierto, busque opciones”, evidentemente uno puede comprarlo, pero faltando tres horas para que salga el vuelo lo cancelan y no hay nada que hacer, ni siquiera te devuelven la plata porque dicen que es algo de fuerza mayor y seguridad, entonces no responden”.
Infobae: ¿Cancillería se ha comunicado con ustedes?
Diana Bermúdez: “Estoy triste, angustiada, nos dicen que nos van a mandar un vuelo, pero no es claro. En Colombia lo anuncian con bombos y platillos, pero acá dicen que no hay fecha, ni hora de eso todo eso es incierto, cualquier cosa puede pasar”.
Infobae: ¿Qué percepción le deja esta situación?
Diana Bermúdez: “Estoy decepcionada también porque veo que se minimizan las cosas a distancia, hay gente que dice que soy exagerada, que soy paranoica, que los vuelos salen, pero no es verdad, hay vuelos que se cancelan y salen muy caros, nosotros no sabemos qué hacer, el costo de vida acá es muy caro”.
Infobae: ¿Cuál es la situación actual en el aeropuerto?
Diana Bermúdez: “Estoy desesperada, trato de no rendirme porque antes estaba como en shock, he llorado todo lo que tenía que llorar, no se imaginan, pero yo estoy resignada, no creo que se vaya a arreglar esto rápido, yo siento que esta guerra va para largo, necesito ayuda, necesito salir de acá, me han dicho que me mantenga en el aeropuerto, pero aquí no tengo donde dormir; el piso es en baldosa fría, el aire está muy fuerte, las sillas no son cómodas, no sé cuánto puedo resistir acá, me da miedo salir a buscar un hotel”.