En la Central Administrativa y Contable (Cenac) de Puente Aranda, en Bogotá, un grupo de tres contratistas (dos de ellos pareja sentimental) han venido ganándose todos los contratos de la entidad castrense durante los últimos cuatro años. Se trata de Henry Cortés, Piedad Marcela Guerrero y José Daniel Muñoz, por medio de las empresas Inversiones Guerrero, Moto Mundial, Soluciones Integrales H.C., Servicio y Suministro H.C.
De acuerdo con lo que pudo establecer la Revista Semana, algunas de estas empresas coinciden en su lugar de domicilio y las actividades que registran ante la Cámara de Comercio son casi las mismas.
Estos contratistas se presentarían constantemente de forma simultánea para garantizar la pluralidad de oferentes, en ocasiones como consorcios o uniones temporales conformadas por ellos mismos. La persona detrás de todo esto sería Omar Henry Cortés, que tiene bajo su propiedad dos empresas proveedoras del Ejército: Soluciones Integrales H.C. y Moto Mundial, con las cuales tendría capacidad de fabricar desde anchetas, hasta proveer insumos para cascos blindados nivel III.
El medio mencionado tuvo acceso a un contrato de 2018 con Soluciones Integrales H.C. por cerca de 1.400 millones de pesos para paquetes de moral y bienestar (o sea, anchetas) para ser repartidos en varias unidades militares. Luego obtuvo una adición por 500 millones de pesos, con lo cual empezó a sumar mucho dinero a sus bolsillos.
Posteriormente, en 2020, obtuvo otro contrato por 1.341 millones de pesos para el suministro de materia prima para el proyecto Laurel, por medio del cual debía suministrar hilos, tejidos, fibras textiles, fibras industriales, metales, entre otros elementos.
Al año siguiente, en 2021, le fue otorgado otro contrato, por 419 millones de pesos, para la adquisición de materia prima, que incluía ángulos de latón, cianuro, pintura, ácido para las plantas de producción del batallón de mantenimiento y textiles de algodón de tejido simple. Ese mismo año le otorgaron otro contrato, por más de 590 millones de pesos, para la adquisición de insumos de mantenimiento para cascos blindados nivel III.
Luego, también en 2021, le otorgaron un nuevo contrato, esta vez por más de 2.000 millones de pesos, para la adquisición de materia prima necesaria para la elaboración de medallas, monedas, distintivos e insignias, que fueron al Batallón de Mantenimiento José María Rosillo (Baman).
Otro caso documentado por el medio anteriormente mencionado es el de Piedad Marcela Guerrero Ávila, quien sería la pareja de Cortés. Ella ha tenido varios contratos con el Ejército de diferente naturaleza. Es dueña de Comercializadora e Inversiones Guerrero, y Servicios y Suministros A.C., a través de las cuales ha ganado 34 contratos con la institución castrense.
Servicios y Suministros ganó en 2020 un contrato por 313 millones de pesos cuyo objeto era maquinaria “para usos especiales” del batallón Baman 1. Esa misma empresa obtuvo posteriormente un contrato de 102 millones para dotar a ese batallón de medallas e insignias especiales. Además, obtuvo otro contrato por más de 100 millones para la elaboración de troqueles del batallón de mantenimiento José María Rosillo.
De igual forma, tuvo un contrato de más de 193 millones prestarle “servicios” a ese batallón, sin especificar exactamente cuáles. En esa ocasión resultó beneficiado José Daniel Muñoz, representante legal de la compañía Insumos S.A.S. Muñoz.
Estos dos personajes conformaron, en 2020, la Unión Temporal Materia Prima, con la cual ganaron un contrato de más de 3.560 millones de pesos en abril de ese año, para las plantas de producción del batallón José María Rosillo.
La Revista Semana pudo conocer que Cortés y Guerrero Ávila son padres de un menor de edad. Así mismo, José Daniel Muñoz tiene la misma dirección empresarial que la de la Comercializadora e Inversiones Guerrero.