Las barras bravas en el fútbol colombiano se han convertido en un tema delicado para los equipos por el poder que tienen como afición, al ser un grupo radical y amplio para los conjuntos históricos que se han visto afectados cada que causan desmanes en un encuentro o algún hecho en particular, como peleas con otros hinchas y entre ellos mismos.
Ese es el caso de Atlético Nacional con Los del Sur, una de las parcialidades más grandes en el país que ha acompañado al club en distintas partes de Colombia y el mundo en 25 años de existencia, entre cánticos y escándalos que ahora tomó un capítulo especial por las revelaciones del presidente del club, Mauricio Navarro, sobre una serie de beneficios a estas personas.
Entre dinero, logística, seguridad en los partidos y un gran poder a sus líderes, Los del Sur están en el centro de una polémica que hizo ver una relación que tuvo su “luna de miel” con los directivos en los mejores años de Nacional pero ahora acabó de la peor manera posible: expulsando al equipo de su ciudad.
Así comenzó todo
Alejandro Pino, editor de Publimetro Colombia, habló acerca de la situación entre Atlético Nacional y la barra Los del Sur, explicando que el problema actual entre directivos y aficionados nació por el final de una relación que empezó con una alianza para respaldar a esta parcialidad.
Explicó Pino que el primer beneficio que les dio la dirigencia a estas personas fue la logística de la tribuna sur, donde se ubican en el estadio Atanasio Girardot, “ya que es la más grande” en el escenario deportivo y que eso comenzó hace más de una década.
“Entonces la barra se encargaba absolutamente de todo como la logística, proteger a las hinchadas visitantes, se le entregó la responsabilidad de ser la garante de que en los partidos de Atlético Nacional como local no tuvieran episodios de violencia”, afirmó.
Un respaldo multimillonario
Una de las razones para que terminara el convenio de Atlético Nacional con los del Sur, como en la mayoría de relaciones sentimentales de pareja, fue por dinero y en esta ocasión se debió a la cantidad de recursos que gastaba la institución en algunas labores de los hinchas.
Añadió que el cambio de postura en estos apoyos se debió a la decisión de la Organización Ardila Lulle, dueña de Atlético Nacional, al decirle a la dirigencia hace dos años “que debía funcionar como empresa, es decir, tiene que generar ganancias y dejar de generar pérdidas”.
También que el poco dinero que recibía el equipo por derechos de televisión no era suficiente para cubrir todos sus gastos y eso provocó que los aficionados pagaran más de lo acostumbrado: “Ahí está el primer problema porque la dirigencia no fue clara y la hinchada no estaba lista para eso. Se subió el precio de las boletas, de los abonos y se le cerró la llave a Los del Sur”.
De hinchas a clientes
El cambio de mentalidad en Atlético Nacional, con el objetivo de reducir gastos, provocó que se acabaran todos los beneficios a sus hinchas en temas de boletería, abonos y venta de productos, aumentando sus precios para obtener más dinero.
Ahora que las partes están alejadas y sin ver una solución a corto plazo, todo dependerá de las reuniones con la Alcaldía de Medellín para resolver si vuelven a los viejos beneficios o si pasarán a un nuevo escenario en un conflicto que golpeó tanto a club como aficionados.