La Policía Fiscal y Aduanera (Polfa), en compañía de la Fiscalía General de la Nación y agentes federales del ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos) realizaron un operativo que terminó con la captura de una ciudadana china ampliamente conocida en el sector de San Victorino, Bogotá, con el alias de ‘Sussy’.
De acuerdo con información del periódico El Tiempo, Sussy solía llegar a este sector de la capital colombiana en camionetas de alta gama a la Comercializadora Tatys S. A. S., un almacén que se dedica a la venta de prendas de vestir y accesorios.
Pero, las autoridades comenzaron a investigarla por una alerta emitida por la Dirección de Extinción de Dominio de la Fiscalía, que notó que aparecía vinculada a un proceso de extinción de dominio contra dos empresas, Comercializadora Good Lucky Imp & Exp S. A. S. y His S. A. S. Además estaba relacionada con aprehensiones de mercancía por más de 3.500 millones de pesos.
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“La mayoría de las prendas de vestir que se decomisaron venían de manera ilegal desde la India y China”, le contó una de las investigadoras de la Polfa, bajo el mando de la brigadier general de la Policía Sandra Patricia Hernández Garzón, al medio anteriormente mencionado.
Con las investigaciones, las autoridades notaron que el verdadero nombre de esta ciudadana es Chung Shia Chou, que había sido condenada en 2005 por tráfico de migrantes y falsedad. Según dijo El Tiempo, el extinto DAS (Departamento Administrativo de Seguridad) pudo descubrir en ese entonces que Sussy operaba con sus cómplices desde un restaurante chino ubicado en el centro de la ciudad, ingresando extranjeros al país de forma irregular.
Por todo esto, fue condenada a cuatro años y un mes de prisión. Una vez cumplió su pena, la ciudadana asiática se vinculó a una organización dedicada al contrabando, que tiene presencia en otros cuatro países.
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Varias de las compañías en las que aparecía Sussy como gerente o representante legal suplente entraron en proceso de extinción de dominio. Pero, luego de eso, ella empezó a administrar otras empresas que eran abiertas con bajo capital. A través de las investigaciones de las autoridades se pudo constatar que la asiática se dedicaba a contrabandear junto con otros cuatro ciudadanos chinos, uno de los cuales era la cabeza de la organización.
Una fuente le dijo a El Tiempo que esta última persona es conocida bajo el alias de ‘El Abuelo’, quien, junto con los otros tres extranjeros, tienen órdenes de captura y circular azul de la Interpol.
La captura de Susy se legalizó el pasado 29 de marzo. Se le otorgó medida de aseguramiento, pero luego se le concedió el beneficio de casa por cárcel a pesar de sus antecedentes. De acuerdo a lo que informó el diario bogotano, la ciudadana no pidió ayuda a la embajada de su país, y fue necesario un traductor para adelantar todas las audiencias legales, que fue suministrado por la embajada de Estados Unidos en Bogotá.
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Ahora, según dijo El Tiempo, se estaría evaluando citar a los directivos de la Comercializadora Tatys, pues la captura de Susy habría sido solamente la primera fase de toda una gran investigación bautizada como Operación San Mateo.
Habló el consorcio chino sobre los diseños de detalle de la Primera Línea del Metro de Bogotá: podrían tardar hasta junio
Mientras la Empresa Metro evalúa las acciones de incumplimiento en lo pactado en el contrato, los constructores de la Primera Línea, el concesionario ML1, todavía no saben a ciencia cierta cuándo concluirán los estudios de detalle del trazado que debieron entregar el 30 de marzo.
El consorcio chino, según dijeron los ejecutivos al diario El Tiempo, ya interpuso un recurso ante la interventoría para que se extienda por dos semanas más el plazo para cumplir con la obligación. Consideran que culminar los estudios requeridos podría tomar hasta mayo e, incluso, junio.
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La Empresa Metro les dio hasta el 30 de marzo para entregar los Estudios y Diseños de Detalle Principales de la Primera Línea del Metro de Bogotá (PLMB) y que fueran aprobados por la interventoría. Al ver que no se iba a cumplir, extendió el plazo en periodo de cura por 15 días.
Sin embargo, para los constructores del proyecto, en ese tiempo tampoco podrán completar la entrega de los estudios, por lo que apelaron a la figura de “evento eximente de responsabilidad”, según conoció el diario citado, que les daría dos semanas más para adelantar el proceso y, a partir de estas, empezaría a contar el periodo de cura. En total tendrían casi un mes y medio más para entregar los estudios.
Pero según El Tiempo, el consorcio contempla que necesitará de dos a tres meses más para entregar los estudios a la interventoría y que esta no presente ninguna objeción. Planean extender el inicio del proceso sancionatorio que anunció la Empresa Metro y, en caso de que se adelante, cumplir con el requerimiento antes de que se tome una decisión para cesar anticipadamente la imposición de una multa.
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El gerente de la Empresa Metro hizo esa misma salvedad al anunciar el inicio del periodo de cura. “La multa pactada en el contrato tiene el carácter de apremio, es decir que si durante este plazo o en el curso del proceso sancionatorio de incumplimiento, el concesionario cumple con la obligación, no habrá lugar a la imposición de la misma”, sostuvo.
Aún hace falta un 78% de los documentos que hacen parte de los estudios por ser aprobados por la interventoría. El medio citado conoció que el 18% está en proceso de ajuste y el 60% en revisión, solo el 22% ya tiene el aval de ‘No Objeción’ que exige el contrato para dar por cumplido el proceso.
La interventoría señaló en uno de los informes al respecto que “algunos de los documentos presentados por el concesionario ML1 continúan observados por la interventoría y se han requerido mejoras a los mismos”. Esto con el objetivo de que se eviten reprocesos.
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Desde el concesionario señalan que la falta de los estudios no pone en riesgo el proyecto ni la construcción que se centra por el momento en el patio taller y el deprimido de la calle 72. Así mismo, el contrato está en los niveles normales de ejecución a la fecha, alrededor de un 9%.
La Empresa Metro había asegurado que si se terminaba el periodo de cura, establecido como un plazo razonable para sanear la situación, sin el cumplimiento de la obligación, se iniciaría el proceso sancionatorio para la imposición de la multa que asciende a 50 salarios mínimos mensuales vigentes por cada día de atraso desde la fecha límite.
Narváez también precisó a finales de marzo en Caracol Radio, que la ingeniería de detalle se dividió en cinco componentes, y que de los 315 entregables, solamente 119 están en poder del consorcio que está resolviendo observaciones del informe de la interventoría, que, según información de La Silla Vacía, solo ha aprobado 51 de los 315 entregables.
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