Sobre la tarde del lunes 20 de marzo, el embajador de Colombia en Venezuela, Armando Benedetti, se reunió en Estados Unidos con integrantes del Instituto de Paz de ese país en una mesa redonda conformada también por el embajador Luis Gilberto Murillo.
De hecho, la agenda del diplomático para el fin de semana estuvo enfocada fuera del vecino país: en la mañana del lunes anunció su primer encuentro oficial con Murillo Urrutia para hablar de la situación actual de las relaciones entre Colombia, Venezuela y Estados Unidos. Asimismo, ambos reiteraron su compromiso con afianzar el diálogo como mecanismo principal para alcanzar la paz, sumándose así a los esfuerzos planteados por el gobierno Petro.
Un día antes —el domingo 18— había precisado que el sábado 17 había llegado al país norteamericano y desde allí organizó su agenda diplomática hasta el martes 21. También habló sobre las relaciones de Venezuela con el Departamento de Estado, el Congreso y con exembajadores estadounidenses en Colombia, entre ellos William Brownfield.
Justamente, el lunes se reunió con estos antiguos funcionarios y también con integrantes del Instituto de Paz de Estados Unidos, incluyendo Keith Mines, líder de esta entidad. Durante la mesa redonda, Benedetti escuchó el concepto de los expertos sobre mitigación, prevención y resolución de conflictos.
A su vez, el embajador mostró su férrea defensa al restablecimiento de las relaciones diplomáticas y comerciales entre Colombia y Venezuela, y explicó que las medidas tomadas tanto por el gobierno de Colombia como por el régimen de Nicolás Maduro han sido beneficiosas a lado y lado de la frontera.
“Vengo a informar sobre por qué Colombia está restableciendo relaciones diplomáticas y comerciales con Venezuela y a su vez explicar qué está pasando en Venezuela” sostuvo Benedetti en rueda de medios. Por otra parte, descartó que Maduro quiera ir a Colombia a visitar al presidente Petro y argumentó motivos de seguridad.
También fue abordado por una posible solicitud que elevará al presidente estadounidense, Joe Biden, para que levante las sanciones al vecino país, y al respecto dijo que no llevó a Washington “un mensaje de nadie” y que no hablaría al respecto durante su visita al país norteamericano.
Vale mencionar que el gobierno de Estados Unidos prometió levantarle a Venezuela algunas restricciones siempre y cuando muestre avances en las negociaciones entre el oficialismo y la oposición que lidera Juan Guaidó. Esto con el fin de llevar a cabo unas elecciones democráticas. Al respecto, Benedetti señaló también que Petro Urrego ha tomado una posición de “liderazgo” en esos diálogos.
De hecho, ha sido uno de los principales defensores del retorno de Venezuela a los organismos regionales, incluyendo el sistema interamericano de derechos humanos que fue abandonado por Hugo Chávez durante su mandato. Mismo llamado lo hizo durante la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños —Celac— a comienzos de año.
Dicha postura fue contraria a la de mandatarios como el de Uruguay, Luis Lacalle Pou, quien aseguró que algunos de los países miembros no respetan la democracia ni los derechos humanos. Dicha declaración fue tenida en cuenta por Petro y dijo estar de acuerdo con su homólogo de centroderecha.
Al respecto, mencionó que “la integración de la institución no puede estar dependiendo del carácter ideológico de una mayoría de gobiernos”.
Por otra parte, el embajador Benedetti descartó que en la agenda esté contemplado hablar de Alex Saab, quien se encuentra detenido en Miami al ser señalado como supuesto testaferro de Maduro. Sobre esto, dijo que ese es “un problema de Venezuela y Estados Unidos” y en ese orden Colombia no debe interferir.