“A la comunidad de María Paz le tocó auto secuestrarse”, señaló una habitante del barrio, debido a que se vieron obligados a instalar cercas para separar una zona que habría sido tomada por delincuentes de la banda criminal Satanás. Estos estarían extorsionando comerciantes e incluso amenazando a los policías del sector.
El concejal Óscar Ramírez, del Centro Democrático, denunció la situación que están viviendo los habitantes de esta zona de la localidad de Kennedy, al sur de Bogotá. “La comunidad del barrio María Paz tuvo que poner cercas en plena calle para defenderse de la invasión de estas bandas criminales. Literalmente es un barrio atrapado por los delincuentes y aquí no pasa nada”, señaló.
La situación se vive en la calle La Esperanza cerca de la central de Corabastos, donde tradicionalmente se han presentado problemas de inseguridad, delincuencia y microtráfico. Sin embargo, esta situación se habría extendido a más cuadras, se habría bloqueado las entradas a viviendas, garajes y bodegas y quienes intentan pasar son atacados en gavillas.
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“Hay problemas de basuras y de ventas informales que sirven de fachadas para esconder la venta y consumo de drogas en el barrio María Paz. Sus ciudadanos ya están cansados de denunciar, de no poder ingresar a sus viviendas y todos los días arriesgar sus vidas”, señaló el concejal Ramírez.
Los habitantes denuncian que los hurtos son constantes, hay personas que les han robado hasta los portacomidas en que llevan los almuerzos al trabajo. Una mujer señaló que cuando las personas tratan de poner resistencia, incluso les sueltan perros pitbull para agredirlos.
La situación no es menor y podría empeorarse debido a que se ha convertido en territorio en disputa de dos bandas criminales, el Tren de Aragua y la conocida como Satanás. “Actualmente este barrio está en medio de una lucha de poder entre dos bandas criminales que buscan consolidar un corredor clave del tráfico de drogas en la ciudad. Esta calle, la 38, es una zona estratégica, considerado nodo suroccidental para conectar las localidades de Kennedy, norte de Fontibón, Bosa y la salida de Bogotá por Soacha, lo que la hace muy atractiva para el ingreso y salida de droga. Esta es la olla más grande de Bogotá y puede seguir creciendo si no se interviene a tiempo”, sostuvo el cabildante distrital.
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El concejal también reveló mensajes amenazantes dirigidos tanto a los Policías y el comandante de la Estación de El Amparo, para que cedan a los propósitos criminales de los delincuentes. Además de mensajes a ciudadanos y comerciantes con propósitos extorsivos e intimidatorios.
“Hacemos un llamado a Óscar Gómez Heredia, secretario de Seguridad, a la alcaldesa local de Kennedy y a la Policía Metropolitana de Bogotá, para que se realice una intervención integral y se logré la desarticulación de las bandas delincuenciales denominadas: ‘Satanás’ y ‘Tren de Aragua’, que hoy tienen atemorizados a los habitantes del sector”, solicitó el vicepresidente del Concejo de Bogotá.
Ramírez Vahos señaló que hay un fallo a una acción popular desde el año 2011 que ordenó la recuperación inmediata del espacio público en ese sector de la localidad de Kennedy, pero que no ha sido posible que se reivindiquen los derechos de los habitantes, cada vez más vulnerados por los criminales.
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Varios comerciantes del sector han recibido mensajes amenazantes de la banda que se denomina Tren de Aragua, según el diario El Tiempo. Aunque las autoridades no han confirmado la autenticidad, estarían exigiendo sumas de dinero ante el riesgo de atentar contra familiares, en incluso se habría producido un atentado en el barrio Dindalito contra un local comercial, en el que resultó herido un cliente.