La Paz Total que el presidente de la República, Gustavo Petro, quiere implementar en Colombia, ha sido una de las estrategias más discutidas desde que llegó al poder. Por ejemplo, recientemente, el prestigioso diario británico The Economist, hizo una radiografía al respecto y vaticinó que, muy probablemente, esta no se materialice.
Por ejemplo, aseguraron que, pese a los trabajos de tres de los últimos presidentes de Colombia: Álvaro Uribe, Juan Manuel Santos e Iván Duque, solo los dos primeros lograron avances sustanciales en paz. Duque, por su parte, según el medio, permitió que aumentara la violencia al no tomar medidas diferentes a capturar a los jefes guerrilleros y a destruir la cocaína.
Al adentrarse en las estrategias de paz de Gustavo Petro, The Economist asegura que “hasta ahora la “paz total” es un trabajo de improvisación” y, de alguna forma, cuestionaron que, de manera “radical”, el presidente “ha estado cerca de pedir la legalización de la cocaína”.
Es más, para hacer su análisis, el medio entrevistó a varios expertos, como Elizabeth Dickinson de Crisis Group, quien aseguró que “tomará tiempo” lograr avances sustanciales en materia de paz y conflicto, tal y como Petro lo pretende, que es sentar a todos los criminales y desarmarlos.
Sin embargo, de alguna manera, destacaron que mandatario de los colombianos busque primar el diálogo como con sus viejos enemigos, el expresidente Álvaro Uribe y el presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), José Félix Lafaurie.
En esa editorial, donde además calificaron al jefe de Estado como “voluble” y analizaron varios de los desafíos que enfrenta desde que dirige a Colombia, compararon cómo incidirán sus políticas de izquierda en Colombia y cómo fue que su antecesor, al que llaman “débil”, Iván Duque, aumentó el gastó y ocasionó una disparada inflación.
Así mismo, recordaron la polémica por la suspensión de los hidrocarburos, calificaron de “activistas” a las ministras de Ambiente, Susana Muhamad, y de Minas, Irene Vélez, y aseguraron que toda la controversia que giró en torno a no conceder nuevos contratos para explorar hidrocarburos “alarmó a los inversionistas”.
De igual manera, sobre la reforma a la salud, que pronto se radicará ante el Congreso de la República, el diario señala que, aunque “el sistema existente (de Salud en Colombia) tiene problemas, como la falta de competencia, funciona” y aseguran que pasar a un modelo público, como propone el presidente, podría causar “un caos”.
Sobre primar a Colpensiones y desechar a los fondos privados, Porvenir y Protección, el medio internacional aseguró que los planes del jefe de Estado golpearon “peso, que se depreció un 18 % frente al dólar entre la toma de posesión de Petro en agosto y el 7 de noviembre, un mínimo, aunque desde entonces se ha recuperado un 8 %”, añadieron.
Incluso, se cuestionó que el ministro de Defensa, Iván Velásquez, cambiara a la cúpula militar y aseguraron que, permitirlo, eras dejar sin inteligencia a las fuerzas armadas del país cafetero.
Sobre el carácter de quien dirigirá los destinos de la nación hasta el 2026, The Economist aseguró que “detectan rasgos narcisistas y megalómanos en su personalidad”. Sin embargo, reconocen que es “inteligente” y “dogmático”. De hecho, recordaron su muy marcada impuntualidad y otros de los descaches que, consideran, tiene Gustavo Petro y que podría marcar en lo que se viene para Colombia en los próximos años.