El 7 de julio de 2021 fue asesinado el presidente de Haití, Jovenel Moïse por un grupo de mercenarios. El asesinato cobró relevancia en Colombia cuando se supo que un grupo de exmilitares fueron detenidos y acusados de estar relacionados en el caso. Tras 18 meses desde el episodio no se ha hecho el respectivo proceso legal en el caso, es decir, ni siquiera se ha legalizado la captura y al parecer ni el Gobierno de Iván Duque ni el Gobierno de Gustavo Petro han morado por los derechos de los connacionales.
Tras la llegada del presidente de Colombia al poder, lo único que señaló en este caso es que lamentaba lo sucedido y pedía disculpas a la isla por el magnicidio y a guion afirmó que los colombianos fueron mercenarios: “Hoy le pedí perdón a Haití por el asesinato de su presidente cometido por mercenarios colombianos”, mencionó el mandatario.
Pasado algunos meses, el abogado defensor de los 18 colombianos que continúan en Haití y que en su momento denunciaron múltiples violaciones a los derechos humanos al interior de la cárcel del país caribeño, Marc Antoine Maisonneuve, en entrevista con la revista Semana se pronunció sobre las afirmaciones hechas por el mandatario de la nación y aseguró que se encuentra equivocado al acusarlos del crimen.
Además, recordó que la versión de los uniformados es que fueron contratados por una empresa de seguridad que los contacto desde Estados Unidos para cumplir con un tema de seguridad, pero que los engañó y que nunca les pago el dinero que supuestamente iban a recibir por sus labores de protección.
Incluso, explicó que hasta en su momento uno de los hijos del presidente asesinado confeso que las investigaciones mostraban que los colombianos llegaron al lugar del crimen y se encontraron con Moïse muerto y su esposa herida: “El hijo de Moïse dijo en un programa de televisión que su padre había sido asesinado antes de la llegada de los colombianos”.
En ese sentido, mencionó que el presidente Petro no puede referirse a los exmilitares como mercenarios, porque hasta la captura podría mostrar que no tenían un plan para escapar tras cometer el crimen: “un mercenario es un estratega, previsor, antes de llegar al lugar del crimen un mercenario conoce los medios con los cuales se va a escapar, pero los colombianos se quedaron después de la muerte de Moïse, se quedaron hasta que fueron arrestados”, puntualizó en entrevista con la revista colombiana.
Por su parte, desde el Ministerio de Relaciones Exteriores colombiano, aseguró en su momento que por falta de voluntad por parte del Gobierno y las instituciones no se ha podido hacer un puente de comunicación efectivo