El Fondo Monetario Internacional vuelve a presentar un informe con las perspectivas económicas mundiales. Esta sigue apuntando a que se presentaría una desaceleración, además que los retos principales de la mayoría de las naciones se centrarán en combatir la inflación, reducir tasas de referencias, y además, alerta sobre algunos factores internacionales como por ejemplo: la reapertura en China, o las implicaciones derivadas del conflicto entre Rusia y Ucrania. En este sentido avizoran un frenazo en el crecimiento general, pero en Latinoamérica hicieron un reajuste a sus previsiones. En esta revisión, Colombia perdió cerca de un punto porcentual en su tendencia.
Las últimas proyecciones estiman que a nivel mundial el crecimiento este sobre el 2,9%. Esto representa una caída de 0,5 puntos porcentuales. De hecho, ya sé aventuran para lo que será el 2024, que según los números presentados, sería el año donde realmente hay un aumento, o en otras palabras vuelva el crecimiento, con una cifra para el Producto Interno Bruto sobre el 3,1 por ciento.
Partiendo de las estimaciones a las principales naciones, estás serían las que mostrarían unas bajas más sensibles, por ejemplo, en la Unión Europea, el descenso para este año estaría sobre el 2,8%, lo que significa un crecimiento del 0,7%; condición similar qué ocurriría por ejemplo en los Estados Unidos, dónde la caída no es tan drástica, 0,6 puntos porcentuales, pero qué marca una desaceleración.
De las principales potencias Reino Unido sería la única con números negativos, por lo que existe una gran preocupación por una recesión económica.
En general, habría cuatro factores qué hacen persistir los riesgos a la baja económica. El primero es lo que ocurra con China, principalmente si llega a tener un estancamiento comercial, que obviamente tendría afectaciones en distintos campos y naciones.
El segundo punto sería lo referente con la inflación, qué lógicamente tiene unas implicaciones en ámbitos laborales y qué afecta tanto al consumo, cómo el movimiento monetario general. En tercer lugar, hablan de las implicaciones de la guerra entre Rusia y Ucrania, ya que son naciones claves para el tema energético y de insumos para la generación de alimentos.
Por último, alertan sobre la revalorización repentina de los mercados financieros, qué sería el punto más sensible para las naciones emergentes y en desarrollo.
Latinoamérica tendría un crecimiento por encima de la Zona euro o Estados Unidos
Dentro de las regiones con más países en vías de desarrollo, o que se consideren emergentes, para el Fondo Monetario Internacional, las dos principales, en América Latina serían Brasil y México, que tendrían un crecimiento muy por debajo del total regional, 1,2% y 1,7% respectivamente.
Pero aquí es donde entra Colombia, sí bien no es la nación protagonista, su perspectiva de crecimiento estaría en los niveles de algunas potencias mundiales, pero, por debajo de las calificaciones para los demás territorios de la región.
Del 2,2% que el FMI estimaba al cierre del 2022, se pasó al 1,1%; esta perspectiva es muy similar a la que manejan las autoridades monetarias en Colombia, y que ya habían sido reseñados por otras organizaciones como el Banco Mundial.
En la región: Paraguay, Uruguay, Ecuador y Bolivia, serán claves para el impulso del crecimiento latinoamericano, con previsiones que no son inferiores al 3%, y qué en algunos casos, realmente generarían crecimiento en comparación con las cifras del 2022.