La oposición venezolana exigió al régimen ampliar las zonas de vacunación contra el COVID-19

El diputado Alexander Golindano solicitó al ministro de Salud, Carlos Alvarado, una reunión para abordar el tema

Una enfermera aplica una dosis de una vacuna contra el COVID-19, en la Villa Deportiva del Zulia en Maracaibo (EFE/Henry Chirinos/Archivo)
Una enfermera aplica una dosis de una vacuna contra el COVID-19, en la Villa Deportiva del Zulia en Maracaibo (EFE/Henry Chirinos/Archivo)

El diputado opositor de la Asamblea Nacional (AN) de Venezuela Alexander Golindano solicitó este martes al ministro de Salud, Carlos Alvarado, una reunión para abordar la posible ampliación de zonas de vacunación en el país, cuya segunda fase arrancó el pasado 29 de junio.

Le pedimos al señor ministro una reunión para que instalemos mesas de trabajo y abordemos el plan de vacunación así como su ampliación y especial atención al estado Anzoátegui ante el aumento de casos positivos por COVID-19”, manifestó Golindano a través de un comunicado, tras entregar su solicitud en el Ministerio de Salud.

El diputado, quien reconoció que el sistema de vacunación ha avanzado en Caracas, “por ser la capital”, señaló que hay estados que requieren atención especial por su numerosa población y por ser puntos estratégicos de tránsito.

“Sabemos que han estado avanzando en Caracas por ser la capital, sin embargo, el estado Anzoátegui debe revestir especial atención por ser uno de los estados con mayor cantidad poblacional, geográficamente estratégico para el tránsito por el oriente venezolano”, explicó.

Golindano consideró necesario instalar mesas de trabajo conjuntas para lograr ampliar el plan de vacunación con las dosis “ya existentes en el país, y de esa forma avanzar en la inmunización de los venezolanos y sobre todo de los anzoatiguenses”.

Personal de la salud recibe una vacuna contra el COVID-19 en un hospital público, en Caracas (EFE/Miguel Gutiérrez/Archivo)
Personal de la salud recibe una vacuna contra el COVID-19 en un hospital público, en Caracas (EFE/Miguel Gutiérrez/Archivo)

Explicó que los casos siguen aumentando porque “la gente está flexibilizando el uso del tapabocas” pero “sobre todo, por la baja calidad de los servicios públicos que imposibilitan que el venezolano pueda respetar la cuarentena en su casa y extremar las medidas de bioseguridad, específicamente en lavado de manos, que se dificulta si no tienen agua”.

Las denuncias por escasez de agua son frecuentes, especialmente, en el interior del país, donde los servicios básicos en general son deficientes, según señalan los ciudadanos.

Venezuela acumula más de 243.000 contagios y más de 2.700 muertes a causa del COVID-19.

La vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, explicó el sábado que cerca del 11 % de los venezolanos ya habían sido vacunados, es decir, unos 3.300.000. Pero las vacunas que el régimen recibió, según la información hecha pública, son 2.730.000, que alcanzarían para una sola dosis a igual número de personas.

Se desconoce cuándo ingresaron las 570.000 que faltarían para la cifra brindada por la funcionaria, a las que hay que sumar las que corresponden a la segunda dosis que deben haber recibido quienes hayan sido inyectados con la primera entre el 15 de mayo y el 5 de junio, además de las que se han inyectado después del sábado.

El pasado viernes, el país caribeño suscribió un acuerdo con la farmacéutica rusa Gerofarm para el envío de 10 millones de dosis de la vacuna EpiVacCorona, cuya fecha de ingreso al país se desconoce.

Además, están pendientes de envío algo más de 11 millones de unidades del sistema Covax, al que, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Venezuela le debe una parte del dinero para completar el pago total, pero el régimen insiste en que está saldado.

El Ejecutivo, que había fijado la vacunación masiva para agosto, luego aplazada a septiembre y posteriormente a octubre, asegura ahora que será en diciembre cuando esté vacunado el 70 % de la población.

(Con información de EFE)

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