¿Qué se siente volver a tener citas?

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Even in the best of times, dating can be a nerve-racking experience — the isolation brought on by the coronavirus has left many singles even more apprehensive. (Sofia Pashaei/The New York Times) -- FOR EDITORIAL USE ONLY WITH NYT STORY POST PANDEMIC DATING BY BRIANNA HOLT FOR JUNE 24, 2021. ALL OTHER USE PROHIBITED. --
Even in the best of times, dating can be a nerve-racking experience — the isolation brought on by the coronavirus has left many singles even more apprehensive. (Sofia Pashaei/The New York Times) -- FOR EDITORIAL USE ONLY WITH NYT STORY POST PANDEMIC DATING BY BRIANNA HOLT FOR JUNE 24, 2021. ALL OTHER USE PROHIBITED. --

Especial para Infobae de The New York Times.

Incluso en los mejores momentos, las citas pueden ser una experiencia angustiosa. El aislamiento provocado por el coronavirus ha hecho que muchos solteros se sientan aún más aprensivos (y al mismo tiempo, quizá, más ansiosos).

Logan Ury, directora del área de ciencia de las relaciones de la aplicación de citas Hinge, llama a ese fenómeno FODA, o miedo a volver a salir, por su sigla en inglés. “La gente está preocupada por sus habilidades sociales oxidadas, por no tener nada de qué hablar”, comentó.

Ury, que también dirigió el equipo de ciencia del comportamiento de Google, señala que los solteros que sufrieron soledad durante el confinamiento ahora están dando prioridad a las citas por encima de su carrera, familia y amigos después de darse cuenta de que sus trabajos no les daban calor por la noche.

Sin embargo, dice, la interrupción de las citas no fue necesariamente algo malo. Pone a todos en el mismo campo de juego y restablece las intenciones, explica.

“En lugar de sentirse mal por el hecho de que la habilidad de tener citas esté oxidada o de que no nos sintamos preparados para volver a salir, yo sugeriría empezar por entender que eso es muy normal y que mucha gente pasa por lo mismo”, comentó Ury.

Sugiere mencionar esos sentimientos al principio de una cita para empezar desde un lugar de vulnerabilidad y conexión.

Aunque algunos pueden estar cansados de las pantallas, seguir teniendo una primera cita por video también puede aliviar cierta ansiedad. “Las citas por video son una manera de comprobar la vibra sin mucha presión”, sugiere Ury. “Es una oportunidad para decir: ‘¿Tenemos química? ¿Me gusta hablar contigo? ¿Hay algo de ti que me dé curiosidad?’ Así que en lugar de todo el tiempo y el dinero que se gasta en cócteles caros, y el largo trayecto hasta el lugar de encuentro, las citas por videollamada son un paso realmente genial entre coincidir en la aplicación y encontrarse en persona”.

Jake Bunger, un agente de contratación de talentos autónomo de 27 años, que vive en la ciudad de Nueva York, ha estado utilizando FaceTime para aliviar su ansiedad por las citas desde que se tomó un descanso de catorce meses. Los encuentros por video le permiten hacerse una mejor idea de si él y su cita hacen buena pareja, dice, lo cual fomenta una conexión sin mucho esfuerzo.

Sin embargo, ahora que la mayoría de las restricciones de la pandemia se han levantado en la ciudad de Nueva York, Bunger ha dejado de lado las citas por videollamada y recientemente se relacionó con alguien en persona. “Tuvimos dos citas por FaceTime y ambos sentimos que era el momento de reunirnos, ya que ambos estamos vacunados y nuestros bares favoritos vuelven a tener asientos en el interior”, explica Bunger.

Recuerda la ansiedad que sintió por conocerse cara a cara después de no haber tenido una cita en persona durante más de un año, pero por suerte su pareja estaba en la misma situación. “La cita salió muy bien, y creo que mucho de eso tiene que ver con que ninguno de los dos había salido con alguien en persona en toda la pandemia”, agregó. “Fuimos muy sinceros desde el principio y nos dijimos que podríamos ser socialmente un poco torpes”. Concertaron una segunda cita. En cuanto a la intimidad física, Bunger no se contiene, siempre y cuando su pareja también esté vacunada.

Alessandra Conti, fundadora de Matchmakers In The City, un servicio de búsqueda de pareja con sede en Beverly Hills, California, recomienda a sus clientes que no dediquen demasiado tiempo a las citas por videollamada. Ella y otros comparan las citas con un conjunto de habilidades, o más bien un músculo, que hay que ejercitar de modo constante para mantenerlo activo.

Aunque muchos de sus clientes han olvidado “cómo hacer todo lo relacionado con las citas”, dice Conti, una pausa en las citas también ha supuesto un nuevo comienzo imprevisto. “Despoja a la gente de sus hábitos aprendidos que con claridad han sido ineficaces hasta ahora”, opinó. “Todo el mundo hace borrón y cuenta nueva, y puede reflexionar sobre lo que no funcionaba en cuanto a sus hábitos de citas, antes de la pandemia. Mucha gente está estableciendo intenciones nuevas y claras”.

Al disponer de tanto tiempo para reflexionar y sentarse consigo mismos, muchas personas están reflexionando más sobre quiénes son, qué tipo de relación quieren mantener y qué buscan en una pareja.

Aunque técnicamente esté permitido, no todo el mundo se precipita hacia las cenas de interior. Bunger, que ha añadido el hecho de que está vacunado por completo a la biografía de su aplicación de citas, dice que también le ha beneficiado especificar que sigue estando abierto a encontrarse en entornos exteriores, como parques o jardines. A pesar de la ansiedad social que ha desarrollado en el último año, señaló que elegir entornos activos, en lugar de íntimos, puede aliviar parte de la aprensión de las citas y crear “un ambiente más relajado”.

Chanelle Gibson, una guionista de 26 años de Atlanta, se tomó un descanso de las citas durante los primeros meses de la pandemia debido a su preferencia por conocer gente de manera orgánica, en lugar de a través de aplicaciones de citas. No fue sino hasta octubre cuando Gibson se reincorporó de modo oficial al mercado de las citas tras conocer a alguien en Instagram.

Meses después, la experiencia sigue provocando ansiedad en Gibson, que señala que aventurarse en el mundo ya era una experiencia estresante debido a la pandemia. “Tratar de encontrar cosas seguras que hacer y nuevas maneras de conectarse en verdad fue difícil”, comentó. “Sentía que toda la gente que conocía solo buscaba hablar y conocer a cualquiera y a todo el mundo a un nivel superficial en lugar de tratar de conocerme realmente de manera seria”.

Con nuevas ansiedades sociales y nuevos modos de juzgar a las posibles parejas, la mentalidad de Gibson en torno a las citas ha cambiado un poco. “Creo que hay más gente que se pregunta: ‘¿Podría estar en cuarentena con esta persona durante meses?’ o ‘¿Cómo maneja esta persona las emergencias?’ Ahora que todos hemos visto cómo muchas relaciones se unen o se desmoronan durante la cuarentena, hay más preguntas que tener en cuenta cuando estás conociendo a alguien”.

Incluso en los mejores momentos, salir con alguien puede ser una experiencia angustiosa; el aislamiento provocado por el coronavirus ha dejado a muchos solteros aún más aprensivos. (Sofia Pashaei/The New York Times)