La travesía de Carmela Combe: el viaje de la primera aviadora peruana que se enfrentó a la desigualdad de género

Una leyenda de la aviación peruana que marcó un hecho histórico en este país al convertirse en la primera figura femenina en pilotear un avión. La vida de Carmela Combe es inspiradora y llena de orgullo para quienes descubren su hazaña.

Para marzo del 2022, el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables reconoció con la orden al mérito a Carmela Combe, la primera mujer aviadora del Perú. Créditos: FAP.
Para marzo del 2022, el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables reconoció con la orden al mérito a Carmela Combe, la primera mujer aviadora del Perú. Créditos: FAP.

La historia de Perú está marcada por la presencia de heroínas que formaron su legado a base de experiencias que poco se atreven a vivir. Entre ellas, se encuentra una mujer que derribó prejuicios y destacó por sus habilidades para volar por los cielos en una época donde la figura femenina se encontraba en un contexto social donde la igualdad de género no existía y las oportunidades no eran equilibradas.

Carmela Combe Thomson es el nombre de la pionera de la aviación peruana, convirtiéndose en la primera mujer piloto que se formó en el territorio. Ella se adelantó a su época, y pese a las limitaciones, siempre mantuvo su objetivo fijo, sin pensar en las críticas que causarían sus acciones.

El riesgo de volar: la historia de la piloto peruana Carmela Combe Thomson. Créditos: FAP.
El riesgo de volar: la historia de la piloto peruana Carmela Combe Thomson. Créditos: FAP.

PLANIFICANDO SU VIDA DESDE JOVEN

La limeña nació en 1898, era huérfana de padre y fue recibida en una familia compuesta por su progenitora y cinco hermanos, siendo ella la menor. Desde que tuvo la capacidad de tomar sus propias decisiones, desarrolló su fanatismo en temas extraordinarios. El acceso a la información le permitió conocer qué era la aviación y cómo se difundía en otros países.

Durante esta etapa de crecimiento, dedicaba sus días a aprender de automóviles, sus partes y cómo se manejaban. El conocimiento que poseía le formó un perfil único, convirtiéndose en la segunda persona en obtener una licencia de conducir. Participó en carreras, lo cual causó una sorpresa porque no era común ver féminas en la pista, y mucho menos como competidoras.

Ana Odriozola Barbe fue la primera en la historia peruana en manejar un automóvil.
El riesgo de volar: la historia de la piloto peruana Carmela Combe Thomson. Créditos: FAP.
El riesgo de volar: la historia de la piloto peruana Carmela Combe Thomson. Créditos: FAP.

INSPIRADA POR JORGE CHÁVEZ

Con la llegada de 1920, con el apoyo de su familia, se inscribió en la Escuela de Aviación Civil de Bellavista. Pasó menos de un año para que le concedan la autorización para volar un avión Curtiss Oriole.

La historia del héroe Jorge Chávez, quien logró cruzar los Alpes en Europa, sirvió de inspiración y motivación para seguir perfeccionarse.

Desde el inicio de la formación profesional, pasaron dos años para que le entregaran su brevete que la calificaba como aviadora.

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Este acontecimiento fue especial para Carmela Combe, porque Elmer J. Faucett, fundador de la Compañía de Aviación, fue el responsable en entregarle el documento en sus manos.

Los riesgos que caracterizan a esta actividad le causaba preocupación a su madre, quien le aconsejaba, mencionándole que “vuele bajo y despacito”. Combe Thomson recibió la instrucción necesaria para volar por lo alto y atravesar las nubes. Parte de su educación la recibió del piloto norteamericano Lloyd Moore.

El riesgo de volar: la historia de la piloto peruana Carmela Combe Thomson. Créditos: FAP.
El riesgo de volar: la historia de la piloto peruana Carmela Combe Thomson. Créditos: FAP.

SIN MIEDO A LA MUERTE

Basándonos en los datos registrados por la Dirección de Información de la Fuerza Aérea del Perú, el 9 de julio de 1921, la audaz peruana sufrió un accidente cuando volaba junto a su instructor Moore cuando manejaban un avión Curtiss.

El susto, que no terminó en desgracia, ocurrió luego de transportar el sueldo para el pago de unos trabajadores ubicados en una hacienda en Cañete. El evento se registró a la altura de Chorrillos y aunque salió sin daños irreversibles, adoptó unos dolores crónicos en la columna. Como recuerdo, conservó la astillada hélice del avión.

La tragedia no se apartó de su vida, ya que no pasó mucho tiempo para que le notificaran la muerte de su colega Emilio Romanett, quien murió al interior de la aeronave que había comprado la piloto peruana.

“Mis cuatro hermanos creían que estaba loca, pero yo soñaba con volar igual que Jorge Chávez y Juan Bielovucic”.
El riesgo de volar: la historia de la piloto peruana Carmela Combe Thomson. Créditos: FAP.
El riesgo de volar: la historia de la piloto peruana Carmela Combe Thomson. Créditos: FAP.

UN DESCANSO IMPUESTO

El accidente que marcó su vida, y le causó problemas en su salud, fue motivo suficiente para que su madre le pidiera que abandone esa vida que tanta felicidad le dio, con el único fin de que no se arriesgara en los aires. Ella analizó muy bien su situación y terminó cediendo ante lo solicitado por la mujer que le dio la vida.

Tras resignarse a su jubilación en el año 1932, y encontrar el amor en Francia, formó una familia y se refugió en los recuerdos de todo lo que logró en su juventud. “He sido muy feliz, la vida me dio todo para poder demostrar que la mujer, al igual que el hombre, podía desarrollar las mismas actividades”; esta fue una de sus últimas declaraciones antes de fallecer en el Hospital Central de la FAP, el 10 de mayo de 1984.

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