Narcos amenazan a 15 líderes ambientales de comunidades nativas por defender territorios

Líderes ambientales que se oponen al cultivo de coca y la tala de árboles son atacados por sicarios del narcotráfico.

FOTO DE ARCHIVO: Una zona de tala de árboles en un punto quemado de un bosque cerca de Groveland, estado de California Estados Unidos, el 30 de julio de 2014. REUTERS/Robert Galbraith
FOTO DE ARCHIVO: Una zona de tala de árboles en un punto quemado de un bosque cerca de Groveland, estado de California Estados Unidos, el 30 de julio de 2014. REUTERS/Robert Galbraith

Alrededor de las 9 horas de la mañana, se registraron 15 líderes ambientales, también llamados apus, de comunidades nativas de Huánuco y Ucayali que se encuentran bajo amenaza de muerte por defender sus territorios y viven a salto de mata.

“Los pueblos indígenas –asháninkas, shipibo-conibo, awajún y cacataibos– somos invisibles para los gobiernos. Las autoridades no nos han protegido ante los ataques y las amenazas que sufrimos a manos de narcotraficantes, taladores de bosques e invasores de tierras. El riesgo que enfrentamos es alto y día a día corremos el riesgo de ser amenazados o asesinados”, asegura Berlin Diquez, presidente de la Organización Regional Aidasep Ucayali (ORAU).

Además, indicó que Unipacuyacu, Santa Martha, Sinchi Roca y Yamino son los pueblos con mayor peligro. En estas zonas la deforestación y los sembríos de coca se han incrementado durante los últimos años.

“Viene gente extraña a las comunidades para talar y hacer chacras. Cuando un comunero interviene es amenazado con armas de fuego”, manifestó con preocupación a La República.

ASESINAN A LÍDER ASHÁNINKA

Continúa la violencia contra indígenas del Perú y defensores ambientales. Esta vez, la región de Pasco se tiñó de sangre luego que Lucio Pascual Yumanga, líder asháninka en la comunidad nativa La Paz de Pucharini, ubicada en Puerto Bermúdez (Pasco), fuera asesinado.

Según información de los propios comuneros, este crimen se habría perpetrado por mafias del narcotráfico e invasores de tierras, luego de recibir diversas amenazas por parte de estas organizaciones criminales.

Asimismo, se conoció que tras conocer esta noticia, cuatro comuneros salieron a buscar a Lucio, pero hasta el momento, el paradero de estas personas es incierto. Ante esto, no se descarta que hayan sido victimados.

Por su parte, el jefe de la comunidad, Jaime Pascual Marincaña, solicitó el apoyo al Gobierno para rescatar a sus compañeros. “No nos dejen solos”, indicó con preocupación.

Según el relato de los comuneros de esta zona, Paz de Pucharini se encuentra bajo la amenaza de grupos armados que han ingresado a la zona de la reserva comunal El Sira.

Asimismo, Berlín Diquez, presidente de la Organización Regional Aidasep Ucayali (ORAU), en conversación con La República, aseguró que se encuentran desamparados y en peligro por estas organizaciones criminales.

Por su parte, Wacgner Chamicar Shoncoqui, vicepresidente de la Asociación de Comunidades Ashaaninkas del Valle del Pichis (Anap), sostuvo que el último martes, dos comuneros salieron de caza y, como no retornaron, otros tres salieron al encuentro. Ninguno de ellos volvió.

Tras esta desaparición, un grupo de comuneros decidieron seguir ir en búsqueda de sus compañeros y fue ahí donde encontraron sin vida a Lucio Pascual, con heridas de bala.

Hasta el momento, se encuentran desaparecidos Beri Yumanga Shario, Abdias Pascual Yumanga, Jabiel Pascual Marincana y Yosner Pascual Canchivo, según denunciaron los indígenas al fiscal Michael Cisneros Chavarria.

“Exigimos que todos y cada uno de los diversos ministerios involucrados en el Mecanismo Multisectorial a que asuman sus responsabilidades en torno a la protección de nuestros defensores de manera coordinada y sobre todo que atiendan las causas que generan este entorno de violencia y amenaza constante”, sostuvo Berlin Diquez a la República.

“La inseguridad territorial de las comunidades nativas, la discriminación de las autoridades policiales y judiciales contra los pueblos indígenas, la corrupción generalizada y la débil presencia del Estado para controlar las actividades ilegales, afectan nuestra paz”, agregó.

SITUACIÓN ALARMANTE

Una cifra que sigue alarmando a las comunidades, es que hasta el mes de julio del 2021, la Defensoría del Pueblo tiene 9 defensores indígenas y ambientalistas asesinados.

Se trata de casos sobre los cuales la institución tuvo conocimiento por denuncias o a través de los medios de prensa. Santiago Vega Chota, indígena cacataibo a quien mataron en julio del 2020, no está incluido en la lista. Pero en la nómina sí figura el caso de Herasmo García, otro cacataibo asesinado a fines de febrero del 2021. Ambos pertenecían a Sinchi Roca, la comunidad nativa de Ucayali más deforestada por el narcotráfico en lo que va del 2021.

“Exigimos a las autoridades tomar acciones inmediatas para detener esta situación de agresiones e inseguridad para la vida de nuestros hermanos desaparecidos y para todos los líderes que estamos desarrollando estas denuncias en defensa de nuestros territorios”, expresó Berlín Diquez.

“También la ejecución de una intervención integral, supervisada directamente desde de la Policía Nacional y las Fiscalías en Lima que busque pacificar la zona y evitar nuevos atentados en los siguientes días, agregó. Pedimos la identificación y captura de los asesinos, secuestradores y torturadores de nuestros hermanos indígenas”, puntualizó.

Tras conocerse esta lamentable realidad, los comuneros piden la intervención del Gobierno y del presidente Pedro Castillo, ya que estas muertes no pueden quedar impunes.


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