Un autobús en llamas cerca del kibutz de Kfar Aza, luego de ser alcanzado por uno de los misiles lanzados desde Gaza (AFP)
Un autobús en llamas cerca del kibutz de Kfar Aza, luego de ser alcanzado por uno de los misiles lanzados desde Gaza (AFP)

Un editorial del diario libanés An-Nahar no deja lugar a dudas: "Los ataques con cohetes y misiles de las últimas horas sobre Hof Askhelon y otras zonas de Israel por parte de facciones terroristas palestinas desde la Franja de Gaza son respaldados por Irán y configuran un recordatorio del largo alcance de la República Islámica y la capacidad de los grupos armados aliados de Teherán para desestabilizar múltiples puntos del Oriente Medio".

El ataque masivo involucró el lanzamiento de más de 400 misiles y cohetes desde el enclave gobernado por el grupo terrorista Hamas, afectando a las aldeas del sur de Israel y generando un desplazamiento masivo de civiles para ponerse a salvo del intenso fuego de los terroristas. En respuesta, la fuerza aérea israelí atacó casi 100 objetivos de Hamas y la Yihad Islámica en Gaza.

Aunque muchas fuentes occidentales colocan el foco en Hamas como principal actor y único responsable de los ataques, fuentes árabes han informado que, si bien Hamas ha participado como en todas las escaladas anteriores desde 2008 hasta hoy, esta nueva agresión a Israel fue lanzada y ejecutada por la Yihad Islámica Palestina (PIJ, por sus siglas en inglés), que es la segunda organización armada más grande de Gaza y ha recibido fondos a gran escala de Teherán, siendo la primera y única organización palestina, hasta hoy, que juró lealtad ideológica total al régimen chiita radical de Irán. Este antecedente convierte a la Yihad Islámica en la única organización palestina sunita en hacerlo.

"El ataque, coordinado entre Hamas y la Yihad Islámica fue algo que tanto Irán como el liderazgo del PIJ en su sede de Damasco, Siria, querían y esperaban", aseguró el periódico saudita Al-Watan.

La Yihad Islámica celebró acompañar por primera vez de forma completa a Hamas en una ofensiva contra Israel, y por medio de un comunicado difundido por representantes del grupo en el Campo de refugiados palestinos de Ein El-Helwe, en el Líbano, afirmó que el ataque fue una respuesta a la muerte de cinco palestinos en enfrentamientos con las fuerzas israelíes el pasado fin de semana. Pero parece más probable que la Yihad Islámica usara el incidente como una oportunidad para transmitir una advertencia sobre su capacidad de fuego haciendo uso de sistemas de armas de su patrocinador, Irán, para generar una escalada violenta entre Israel y Gaza que lleve a una nueva guerra.

Un hombre observa un edificio alcanzado por un misil disparado desde Gaza en la ciudad de Sderot, en el sur de Israel
Un hombre observa un edificio alcanzado por un misil disparado desde Gaza en la ciudad de Sderot, en el sur de Israel

La Yihad Islámica palestina envió esta advertencia justo cuando Egipto estaba mediando entre Israel y Hamas para generar un acuerdo y tregua a largo plazo en Gaza. El incidente subraya el hecho de que el grupo y sus aproximadamente 10.000 operativos siguen siendo el actor más impredecible en la Franja de Gaza, y que Irán tiene la capacidad de incendiar el área con el agravante de que el liderazgo de la Yihad Islámica palestina en Damasco, Beirut, Gaza, o cualquiera de los agentes del grupo terrorista en la Franja actúan independientemente en el marco de una confrontación interna con algunas decisiones de Hamas e incluso hasta por capricho, lo cual puede provocar una nueva escalada destructiva para el enclave.

Esta nueva operación contra Israel muestra también a Hamas, la otra organización islamista radical, en un papel activo militarmente, que está luchando por equilibrar su compromiso con el terrorismo contra Israel, pero, además, por su papel como gobernante soberano de Gaza, con territorio y poder que no desea perder a manos de la Yihad Islámica.

La Yihad Islámica Palestina, por otro lado, no tiene tales dilemas. Si bien acordó en principio cumplir con las solicitudes de Hamas de aceptar un alto al fuego y darle una oportunidad a los esfuerzos de mediación egipcios, este último ataque con cohetes es un ejemplo de la rapidez con la que la Yihad Islámica palestina, y por extensión, Irán, cambia su postura y puede arrastrar a los habitantes de Gaza y a los ciudadanos israelíes a una nueva gran crisis.

Con sus propias fábricas de producción de cohetes, redes de túneles y arsenal de armas, la Yihad Islámica sigue siendo un elemento altamente desestabilizador que Irán puede activar en Gaza como una fuerza de poder para proyectar su presencia en la región, al igual que Irán puede hacer con otros actores radicales, se trate de Hezbollah en el Líbano y Siria, los hutíes en Yemen o una variedad de milicias chiitas en Irak y Siria.

No cabe duda de que Irán ha construido una variedad de grupos armados regionales y tiene una gama de opciones a su disposición si decide participar en la piromanía regional.

Personal de seguridad israelí controla los daños de una casa golpeada por un cohete palestino en Ashkelon (Reuters/ Amir Cohen)
Personal de seguridad israelí controla los daños de una casa golpeada por un cohete palestino en Ashkelon (Reuters/ Amir Cohen)

El reciente nombramiento de Ziad Al-Nakhleh, un líder de la Yihad Islámica palestina que coordina sus operaciones estrechamente con los iraníes como secretario general de la organización, significa que el segundo grupo armado más grande de Gaza continuará sirviendo a los intereses de Irán en el futuro cercano.

En octubre pasado, el grupo terrorista declaró un alto el fuego inmediatamente después de la extensa represalia de Israel, y la calma regresó a Gaza. Hoy Hamas está solicitando un nuevo alto el fuego. Pero es claro que cualquier situación de calma podría romperse si Irán decide activar su poder, una posibilidad que los funcionarios iraníes han sugerido que podrían desatar por las amenazas de nuevas sanciones de los Estados Unidos.

El martes pasado, el general Salehi, Jefe de Estado Mayor Adjunto de las Fuerzas Armadas de Irán, elogió a Hezbollah y dijo que los refugios israelíes "se convertirán en fosas comunes en una guerra cercana", según publicó la agencia de noticias iraní Tasnim. Menos de una semana después de esas declaraciones, la Yihad Islámica, el grupo palestino más cercano de Irán en Gaza, desató la nueva escalada y arrastró a Hamas a una operación militar que -aunque es su objetivo constante el dañar a Israel- no quería librar en este preciso momento.

En octubre, el comandante del Cuerpo de Guardias de la Revolución Islámica, Mohammad Jafari, afirmó que Israel se está "acercando a su fin". Tales amenazas están en línea con el compromiso ideológico de Irán con la destrucción de Israel y su objetivo estratégico de convertirse en una fuerza hegemónica regional, de allí su abierto apoyo en dinero y armas a la Yihad Islámica Palestina.

Para las agencias árabes de seguridad de los países del Golfo, este incidente también podría ser una demostración de fuerza iraní, diseñada para mostrar una voluntad y capacidad para aterrorizar a la región y desestabilizarla, siempre que el régimen de Teherán considere que eso serviría a sus intereses, este tipo de escalada puede estallar sin aviso previo. Irán también amenaza rutinariamente con atacar directamente a Israel, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos con misiles balísticos.

La amenaza planteada por la Yihad Islámica palestina, es, por lo tanto, un elemento más de una gran red de grupos islamistas satelitales a Irán que pueden activarse cuando Teherán lo desee. Sin embargo, esta táctica puede no estar tan exenta de riesgos para los iraníes y sus aliados. La respuesta de Israel a los posteriores ataques con cohetes a Gaza "puede no estar geográficamente centrada solamente en Gaza", dijo un portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), en una posible referencia a los activos de la Yihad Islámica palestina fuera de Gaza o a las fuerzas iraníes que operan en Siria y el Líbano.

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