Dos miembros de La Manada fueron repudiados en una piscina pública en Sevilla

Los cinco hombres que violaron a la joven en julio de 2016
Los cinco hombres que violaron a la joven en julio de 2016

La alcaldesa de un pueblo de Sevilla declaró en un comunicado que prohibirá la entrada a los cinco miembros de La Manada, el grupo condenado a nueve años de cárcel por abusar sexualmente de una joven en julio de 2016. El comunicado vino a raíz de un episodio de "alarma social" en una piscina municipal de Palomares del Río, después de que varios bañistas reconocieran a dos de los criminales en el recinto público, José Ángel Prenda y José Escudero,  y les recriminaran hasta que se marcharon a otra zona anexa de las instalaciones.

La alcaldesa en funciones Juana Caballero se mostró contundente en el anuncio público: "No vamos a permitir que personas que han sido declaradas non gratas por parte del Pleno de este Ayuntamiento vengan a nuestro municipio a utilizar nuestro espacios públicos para provocar alarma social", avisó.

Tal y como detalló Caballero, los dos miembros fueron invitados por un operario municipal a las piscinas para celebrar un cumpleaños junto con amigos y familiares. Tras almorzar en las instalaciones, consumieron bebidas alcohólicas en la piscina, donde comenzaron los gritos e improperios por parte de los bañistas. Hubo una familia que incluso abandonó las piscinas por no sentirse segura, tal y como contó la propia alcaldesa en declaraciones a Antena 3.

Viendo que la situación podía pasar a mayores, el operario municipal instó a los miembros de La Manada a seguir el cumpleaños en otra zona del recinto para "evitar que la sangre llegara al río", según le dijo el mismo trabajador a la alcaldesa. José Ángel Prenda y José Escudero hicieron uso de los vestuarios del campo de fútbol para darse una ducha y esperaron a la hora de cierre de las piscinas para abandonar las instalaciones, acción que tuvo represalias para el trabajador.

Caballero se reunió con el operario municipal que invitó a los dos miembros de La Manada y le abrió un expediente informativo por poner las instalaciones "en beneficio de unos violadores". "No vamos a permitir que Palomares del Río se convierta en refugio de violadores ni delicuentes. No vamos a tolerar que nuestra ciudadanía se sienta alarmada por este tipo de visitantes indeseables", concluyó la alcaldesa.

Más tarde, en entrevistas a televisiones nacionales, quiso matizar que no se le puede prohibir la entrada a un edificio público a nadie, pese a que sean personas non gratas. Así, pese a las quejas que mostró frente a los reportes de los medios de comunicación, sus posteriores declaraciones no dejaron claro si estaba contradiciendo el comunicado que ella misma firmó o si mantenía vigente el veto a los miembros de La Manada.

El polémico abogado defensor de La Manada, Agustín Martínez, desmintió todas las declaraciones y dijo que no pasó nada: ni reproches, ni recriminaciones, ni nada de nada. Se atrevió, incluso, a criticar el comunicado de la alcaldesa en funciones: "Es una salida de tono de la alcaldesa que ha hecho exabruptos que no tienen nada que ver con lo que pasó, porque no hubo absolutamente nada, fue una tarde de piscina absolutamente tranquila y plácida, y sin ningún problema".

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